Arizonasaurus: un depredador erguido

Nombre: Arizonasaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 2 toneladas
Periodo: Triásico
Encontrado en: Arizona (USA)

El género Arizonasaurus no es un género de dinosaurios sino que en realidad se trata de un género que agrupa a unos ejemplares arcosaurios rausiquianos.

Estos ejemplares son en realidad unos reptiles previos a los dinosaurios que habitaron nuestro planeta durante el periodo Triásico, periodo en el que fueron muy predominantes.

Su nombre proviene del griego y significa literalmente “Lagarto de Arizona”, debido al lugar donde fueron descubiertos los primeros restos de este animal prehistórico.

El Arizonasaurus realmente precede a los dinosaurios, de hecho, encontramos también que los pterodáctilos, plesiosauros o el Dimetrodon, son en realidad especies que muchas veces se consideran erróneamente como dinosaurios.

En este artículo veremos la taxonomía de este animal, los que nos indicará con exactitud su clasificación, pero además podrás obtener toda la información sobre el Arizonasaurus.

Taxonomía del Arizonasaurus

Reino Filo Clase Orden Familia Género  Especie
 Animalia  Chordata  Sauropsida  Rauisuchia  Ctenosauriscidae  Arizonasaurus  A. Babbitti

  • Este animal perteneció al Reino de Animalia.
  • El género Arizonasaurus está incluido dentro del Filo Chordata.
  • La Clase de este animal extinto es la de Sauropsida.
  • El Orden de este enigmático espécimen es el de Rauisuchia.
  • La Familia de esta criatura es Ctenosauriscidae.
  • El nombre que recibe este Género es Arizonasaurus.
  • La Especie a la que estamos haciendo referencia es A. Babbitti.

¿Sabías qué?...
Junto con otras especies, forman parte de la familia Ctenosauriscidae, cuyos animales pertenecientes se caracterizaban por la vela que poseían en la espalda, formada por las prolongadas espinas neurales de sus vértebras.

Los Ctenosauriscidos fueron unos de los primeros arcosaurios y representan una parte muy importante del grupo.

Pertenecen al clado u orden de los Rauisiquios,  un orden distinto al que pertenecen los dinosaurios, por lo tanto esta clasificación no nos deja lugar a dudas, ya que debemos evitar confundir al género Arizonasaurus con los dinosaurios.

Los especímenes del género al que aquí hacemos referencia eran depredadores exitosos que habitaron en el Triásico medio y Triásico superior, lo que nos remonta aproximadamente a  más de 200 millones de años atrás.

Pertenecen a la clase Sauropsida y por ello se relacionan de forma cercana con los antepasados de los reptiles y las aves de nuestros días.

Características anatómicas y fisiológicas

Podríamos decir que la característica más resaltante es la vela que encontramos en su espalda, formada por las alargadas espinas de las vértebras, y cuya función aún no está determinada, aunque sí existen ciertas teorías presentadas por los científicos, algunas con más aceptación que otras.

La mayoría  de la comunidad científica dice que la vela les servía para tener bajo control la temperatura de su cuerpo, ya que, al tener mayor superficie, el Arizonasaurus o las demás especies con vela, podían estar en lugares soleados y absorber los rayos del sol de una mejor manera.

No obstante esta función  también era importante cuando su temperatura corporal era mayor a la temperatura normal, podrían detenerse en un lugar con sombra, y esa temperatura era irradiada hacia el exterior con mayor facilidad a través de su amplia vela.

Otros argumentan que el sistema de la vela para control de temperatura era ineficiente, y presentan otras teorías sobre su uso, como la de selección sexual, donde la vela era usada para atraer a miembros del otro sexo, un detalle realmente necesario para el proceso de apareamiento, aunque esta teoría tampoco está muy aceptada  en la actualidad.

¿Sabías qué?...
Hay quienes dicen que no era una vela, sino más bien una joroba donde podrían haber almacenado un material conocido bajo el nombre de “grasa”, ello con el fin de que este elemento les proporcionase energía cuando la necesitasen, de la misma forma que sucede con los bisontes.

Esta teoría también puede ser superpuesta con la anterior, ya que un espécimen con métodos de caza exitosos, podía  tener una joroba de mayor tamaño, lo cual indicaría salud y estado físico óptimo, además de que posiblemente atraería a los miembros del sexo opuesto.

Otras teorías indican que eran usadas como camuflaje para especies depredadoras, que se escondían entre las cañas para acechar a sus presas, o que eran usadas para generar sonido mediante el movimiento o simplemente que existían para hacer parecer que el animal era de mayor tamaño.

Los Rauisiquios le dieron la característica al Arizonasaurus de tener una postura erguida, sin importar si los dinosaurios la tenían o no, esta era posible gracias al famoso fémur vertical que se movía en el acetábulo, lo que se conoce como postura de pilar.

Esta postura de pilar era la que le ofrecía mayor movilidad que otros animales del período Triásico, lo que lograba que al cazar todo fuera mucho más sencillo.

Se estima que el Arizonasaurus medía unos 300 centímetros de largo y un poco menos de 100 centímetros de alto, sobre su volumen se puede decir era de más de 200 kilogramos, siendo incluso un poco más pequeño que un cocodrilo común.

Era un cuadrúpedo, lo que significa que caminaba haciendo uso de sus cuatro extremidades, sin embargo, su estructura ósea podría indicar que era capaz de levantarse en las patas de la zona trasera, por lo que algunos lo consideran como un animal bípedo ocasional.

Esta teoría es apoyada por el  hecho de que poseía una faja pélvica, la cual resultaba ser bastante profunda, lo que le brindaba en realidad un mayor soporte.

También debemos mencionar la faja pectoral , que era grácil o esbelta, lo cual es extraño para un animal cuadrúpedo, ya que no permite el uso de extremidades largas o gruesas, además la vela hubiese podido incorporar músculos que le darían fuerza a la columna vertebral y su larga cola sería un contrapeso ideal.

¿Sabías qué?...
Tenían un cráneo alargado con estructuras musculares que le aportaban una mordedura potente, y poseían dientes afilados, aserrados y de variadas dimensiones, perfectos para un depredador.

Lo que hace al Arizonasaurus diferente de otras especies similares, es el hecho de que presentaba una fosa profunda oculta a la vista, la cual se encontraba situada justo en el borde posteroventral del proceso maxilar que apunta hacia arriba, y una unión machihembrada entre el pubis y el hueso ilion.

Además de esto, su piel era gruesa y escamosa, lo que le daba una protección extra ante las posibles amenazas.

A pesar de conocer toda esta información, lo cierto es que poco se sabe del Arizosasaurus, puesto que solo se han descubierto dos especímenes, el primero en 1947 por un investigador, Samuel Welles, el cual solo contenía algunos dientes y una mandíbula.

Y el segundo fue descubierto en el 2002 por otro increíble paleontólogo llamado Sterling Nesbitt y este sí estaba más integro, solo que le faltaba parte de las extremidades y la cola, por lo que fue fundamental para el estudio de la especie.

Estos dos esqueletos están ahora en un museo situado en la ciudad de California (USA).

Como solo se han descubierto 2 especímenes, se dice que este animal solo habitaba en zonas de la actual Norteamérica, hace un total aproximado de 243 millones de años.

Alimentación del Arizonasaurus

El Arizonasaurus vivió en el Triásico medio, y en esta época, el orden de los dinosaurios aún no caminaba sobre la Tierra, por lo que especies como el Arizonasaurus eran los depredadores que estaban en la cima de la cadena alimenticia en el planeta.

Aunque el término depredador ya lleva implícito este dato, aprovechamos a hacer mención de que la alimentación de este animal prehistórico era absolutamente carnívora.

Al pertenecer al orden de los Rauisiquios, cabe esperar que su alimentación fuera similar a las de otras especies del orden, así que es posible afirmar que se alimentaba en gran medida de otras criaturas de clase acuática y de menor tamaño.

Aunque también podría haberse alimentado de otros animales terrestres pequeños como los Rincosaurios.

¿Sabías qué?...
No se conoce mucho del comportamiento de este animal, pero muchos paleontólogos lo consideran un depredador máximo, lo que indica que su posible mayor enemigo eran simplemente otros miembros de su especie.

Este dinosaurio en nuestra cultura

El Arizonasaurus no ha alcanzado tanta fama como sus otros primos con vela en la espalda, por lo que no es muy representado en la cultura popular como películas o series para niños.

Si has oído hablar del Arizonasaurus, probablemente haya sido en algún libro o sitio web o.de carácter divulgativ

Sin embargo, existen entusiastas que lo toman en cuenta, así que, si quieres una figura brillante del Arizonasaurus para tu colección, de seguro la encontrarás.

El estudio del Arizonasaurus ocurrido con el descubrimiento del fósil en el 2002, avivó la investigación para encontrar un punto en el que las aves y los reptiles se separaron, y esta especie ayudó en gran medida a argumentar que esto ocurrió mucho antes de lo que se creía.

Esta clase de datos son realmente esenciales para los paleontólogos y su estudio de las criaturas prehistóricas, de ese modo es posible tener el entendimiento de cómo ha funcionado la vida en este planeta a lo largo de los años.

Aunque el Arizonasaurus no es una especie muy reconocida, el estudio de esta y el de sus especies hermanas, ha sido de gran ayuda para el estudio de los Arcosaurios, por lo que muchos paleontólogos han dedicado sus esfuerzos en el estudio de estas especies.

Es muy bueno que se conozcan casi todas o todas las especies de animales que existen, y si te agradan los dinosaurios, el aprendizaje sobre especies como esta te puede ayudar a entender mejor los procesos que se desarrollan en pro de la evolución y que llevaron a que estos animales dominaran la Tierra.

Este artículo sobre el Arizonasaurus ha llegado a su fin… Nos despedimos aquí y te dejamos con un vídeo sobre imágenes del Arizonosaurus: