Albertosaurus: un veloz depredador

Nombre: Albertosaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 1,5 toneladas
Periodo: Cretácico
Encontrado en: Canadá

Este resulta ser un género denominado de forma oficial como Albertosaurus, nombre que cuenta con un significado muy obvio, el de “Reptil de Alberta” o también significa “Lagarto de Alberta”.

Colocado dentro del grupo de ejemplares conocido como terópodo y también dentro del grupo de los tiranosáuridos, se sabe además que este animal desarrolló su longeva existencia durante un período conocido como Cretácico, en la etapa final de este mismo período, esto es casi igual a decir que vivió hace unos 70 millones de años, por decirlo de un modo aproximado.

Lo curioso es que una de las especies que se encuentran encasilladas dentro de este género, es la especie nombrada de forma oficial como Albertosaurus sarcophagus, y esta misma es la que se creía en un principio que solo se podía encontrar en la provincia que lleva el nombre del dinosaurio, es decir en Alberta, no obstante, luego se lograron encontrar diversos restos fósiles de este animal en otros lugares más alejados.

Por otro lado, no se sabe de manera exacta si son una o dos especies las que se encuentras contenidas finalmente en este género denominado como Albertosaurus, por lo que solo nos limitaremos a describir lo sucedido e informar sobre todos los datos que tenemos al alcance, debido a que el debate científico sobre estas especies genera muchas discusiones acaloradas en este mundo de la Paleontología.

Este animal, como bien mencionamos de forma clara, resultó ser un verdadero tiranosáurido, y de igual forma que los demás tiranosáuridos este dinosaurio resultó ser un excelente depredador que se alimentaba de forma frecuente de otros dinosaurios o animales de su época,

Además de ello se ha llegado a saber que solo necesitaba dos de sus extremidades para poder desplazarse de un lugar a otro, mientras tanto el tamaño de su cráneo también era similar al tamaño de los otros tiranosáuridos, el cual era de gran dimensión.

Dicho cráneo además contaba con una estructura mandibular bastante potente, la cual contenía en su interior numerosos elementos dentales, los cuales estaban perfectamente diseñados para el tratamiento de la carne, se dice que son docenas de dientes los que se encontraban dentro de esta estructura.

Como dato importante cabe resaltar la posibilidad de que este animal tal vez fue el depredador de mayor importancia dentro de su territorio y durante los años en los que vivió, debido a su tamaño y a la agilidad con la que podía llegar a cazar.

Taxonomía del Albertosaurus

  • Este animal pertenece al Reino Animalia
  • El Filo o división del ejemplar es Chordata
  • La Clase de este ejemplar es Sauropsida
  • El Superorden de este animal es Dinosauria
  • El Orden de este individuo es Saurischia
  • El Suborden resulta ser el de Theropoda
  • El Infraorden de este dinosaurio es el de Coelurosauria
  • La Familia de este ejemplar es Tyrannosauridae
  • La Subfamilia de este espécimen es Albertosaurinae
  • Una de las especies es A. sarcophagus

Descubrimiento del Albertosaurus

Exposición del Albertosaurus en el Museo Royal Tyrrell

Sobre los hallazgos más importantes podemos decir que se tienen al alcance más de dos decenas de estructuras óseas, lo cual ha logrado que los investigadores más dedicados puedan obtener una serie de datos e información sobre el animal que hubiera sido imposible de obtener sin esos afortunados hallazgos realizados.

Es gracias a esto que ahora la anatomía de este animal es algo que resulta conocido para el público en general, algo que no ha llegado a suceder con otros ejemplares también colocados dentro del grupo de los famosos tiranosáuridos.

Lo que resulta bastante interesante sobre uno de estos hallazgos es que se encontraron una decena de criaturas juntas fosilizadas, por lo que es bastante probable que este animal también haya desarrollado su vida en compañía de otros de su misma especie, lo que permitía al grupo prosperar de un modo más sencillo y sin tantas complicaciones.

Este hallazgo grupal además da la opción de poder investigar la famosa e interesante biología del desarrollo, una investigación que no se puede llevar a cabo en otros ejemplares de dinosaurios debido a que no se encuentran en las mismas circunstancias.

Características del Albertosaurus

Características del Albertosaurus

Sobre su tamaño podemos compararle con otro ejemplar conocido como Tyrannosaurus, el cual además de ser un pariente directo del dinosaurio protagonista de hoy, resultaba ser de un mayor tamaño que este, por lo tanto si queremos tener una idea del tamaño exacto del Albertosaurus debemos pensar más en un animal moderno conocido como rinoceronte negro, ya que el volumen de este dinosaurio era bastante similar al volumen de esta criatura de nuestra era.

Como bien habíamos mencionado, este animal resultaba tener menores dimensiones que otros ejemplares colocados dentro del grupo de los tiranosáuridos, se ha llegado a conocer que los ejemplares que alcanzaban la madurez pudieron haber alcanzado una longitud máxima de 900 centímetros.

Pero como estamos resaltando, era la longitud máxima, no la longitud promedio, sobre su volumen en promedio se pudo calcular que pesaba una tonelada, mientras que el máximo peso que alguno de ellos hubiera podido alcanzar es de una tonelada con 700 kilogramos.

Sobre las extremidades de este animal podemos dar algunos detalles, y es que las extremidades situadas en la zona delantera resultaban ser de una dimensión menor si es que le llegamos a comparar con el resto de su estructura corporal, además de ello podemos ver que justo en el final de dichas extremidades solo podemos encontrar un par de dedos.

Sobre las extremidades de la zona trasera podemos decir que estas si eran más alongadas y justo en el final no presentaba un total de dos dedos sino de cuatro, lo que resulta curioso es que uno de estos dedos resultaba tener un tamaño realmente menor, era prácticamente diminuto, en cambio los otros tres dedos restantes si disfrutaban de un tamaño decente y obviamente servían para ayudar al animal a desplazarse.

Se dice además que este dinosaurio pudo haber sido uno de los más rápidos de su época, logrando un total de 48 kilómetros por hora, esto equivale a decir que corría más de una decena de metros por cada segundo, algo que resulta impresionante si le comparamos con un humano, y resulta mucho más impresionante si es que vemos el gran tamaño que este animal poseía.

El cuello de este curioso ejemplar disfrutaba de la forma de una letra S, tal como sucedía con otros ejemplares de los cuales ya hemos hablado en anteriores ocasiones, el total de la longitud de su cuello era de casi 100 centímetros, pero ese tamaño solo era alcanzado por los dinosaurios que llegaban a la madurez, y como sabemos, no siempre se daba el caso debido a los peligros y el ambiente hostil en el que vivían.

Además de ello, este grupo de animales también presentaba lo que nosotros conocemos hoy en día como fenestras, las cuales se encontraban situadas en la zona temporal de la estructura del cráneo del individuo, como ya seguramente lo sabrán, estas fenestras resultaban ser en realidad depresiones o vacíos que cumplían la función de quitarle peso a la región general del cráneo.

De igual manera también tenía la importante función de que los músculos se pudiesen insertar de forma adecuada, lo mismo llegaba a pasar con otros órganos de gran importancia para el funcionamiento total del organismo.

Las famosas crestas que llegamos a mencionar en un principio se encontraban conformadas también por un raro material óseo, y se encontraban situadas en las zona superior de los globos oculares, por lo que su aspecto era realmente aterrador.

Se conoce además que el color de estas singulares crestas pudo ser muy llamativo e incluso brillante, ya que estas estructuras eran de gran importancia en el proceso de cortejo, proceso que era fundamental para que el animal pudiera encontrar a una hembra y dar larga vida a sus genes.

mandibula-albertosaurus

Sobre la zona mandibular podemos contar que exactamente se hallaron un total de seis decenas de espacios en los que se insertaron los dientes, aunque no todos los elementos dentales se llegaron a encontrar de forma exacta, en esta ocasión el gran Albertosaurus ganó la competencia, ya que los otros tiranosáuridos no presentaban más elementos dentales, a pesar de que las dimensiones de sus cráneos y de las regiones mandibulares eran mucho mayores.

Sobre estos dientes podemos señalar además de que estos disfrutaban de forma y diseños totalmente diferentes, unos de otros se diferenciaban en gran medida, y ello sucedía de tal forma debido a que cada grupo dental tenía una función específica dentro del proceso de caza y de alimentación, mientras que algunos servían para triturar, otros elementos pudieron servir para desgarrar carne con mucha potencia, de igual forma otros elementos pudieron tener otros fines.

Sobre ello podemos agregar que los elementos dentales situados en la región premaxilar de la mandíbula resultaban tener una dimensión menor que la de los otros elementos dentales situados en otras zonas, además de que presentaban la forma de una letra D, tal como hemos visto en otros ejemplares o en otras especies de dinosaurios.

Los elementos que se encontraban situados en el maxilar en cambio se encontraban diseñados para poder soportar las grandes presiones que se llegaban a presentar cuando el animal luchaba con otro animal para poder capturarle y convertirle en alimento, es por ello que la forma de estos dientes era así.

Por otro lado se ha llegado a calcular que la fuerza con la que este animal pudo haber efectuado una mordida probablemente no era mayor a la de otros ejemplares que resultaban ser sus parientes directos.

Pero esto no quiere decir que dicha mordedura no era potente, ya que se ha llegado a demostrar que incluso siendo menor potente, esta le bastaba para ejercer una presión terrible en el cuerpo de sus presas, tanto así que llegaba a asesinarlas en cuestión de muy poco tiempo