Carcharodontosaurus: El de peligrosos dientes

Nombre: Carchadontosaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 15 toneladas
Periodo: Cretácico
Encontrado en: Egipto

El género Carcharodontosaurus fue un género de dinosaurios saurisquios terópodos alosáuridos que vivió en la Tierra hace aproximadamente 112 millones de años, durante el Período Cretácico.

Coincidió en el tiempo con especies conocidas como el Spinosaurus, del cual se han obtenido restos que indican que hubo combates entre estas dos especies.

El nombre Carcharodontosaurus significa “reptil diente de tiburón”, y como el propio nombre indica los dientes que poseía eran muy afilados y curvos, perfectos para cortes rápidos con poca presión de mordida.

¿Te gustaría saber más acerca de este inquietante dinosaurio del Cretácico? Entonces no te pierdas el artículo que te mostramos a continuación, donde podrás obtener toda la información sobre el Carcharodontosaurus.

Taxonomía del Carcharodontosaurus

Reino  Filo  Clase  Superorden Orden Suborden Infraorden  Superfamilia  Familia Subfamilia Género
 Animalia  Chordata  Sauropsida  Dinosauria  Saurischia  Theropoda  Carnosauria  Allosauroidea  Carcharodontosauridae  Carcharodontosaurinae  Carcharodontosaurus
  • Este ejemplar pertenece al reino de Animalia.
  • Este dinosaurio pertenece al filo Chordata.
  • La clase de este ejemplar es la de Sauropsida.
  • El superorden de este animal obviamente es Dinosauria.
  • El orden del espécimen es Saurischia.
  • El suborden resulta ser el de Theropoda.
  • El infraorden resulta ser el de Carnosauria.
  • La superfamilia de este ejemplar es la de Allosauroidea.
  • La familia a la que perteneció es Carcharodontosauridae.
  • La subfamilia de este este dinosaurio fue la de Carcharodontosaurinae.
  • El género al que estamos haciendo referencia es Carcharodontosaurus.

Para completar la taxonomía biológica de este dinosaurio es necesario mencionar que el género Carcharodontosaurus está representado por dos especies distintas: C. saharicus y C. iguidensis.

No obstante esta información podría cambiar en cualquier momento si se encuentran nuevos restos fósiles pertenecientes a la misma subfamilia pero con diferencias suficientes como para demostrar una nueva especie.

Características de este dinosaurio

Este animal resultó poseer un gran tamaño que es posible relacionar con el hecho de que llevaba una dieta basada netamente en el consumo de carne.

Su longitud era de casi 13 metros y su peso pudo haber llegado a ser de más de 15 toneladas, es por este motivo que se le conoce como uno de los terópodos de mayor dimensión que se han podido descubrir y detallar a nivel científico.

El cráneo de este animal tampoco pasaba desapercibido, puesto que constaba de un tamaño también acorde a las dimensiones generales, aunque la enorme cabeza de este dinosaurio lograba destacar mucho en la estructura general.

Estamos hablando de una cavidad craneal con una longitud de casi 160 centímetros, un tamaño que era bastante similar a la de uno de sus parientes directos, el famoso dinosaurio conocido como Giganotosaurus.

Cabe aclarar que al inicio se pensaba de forma casi segura que la verdadera longitud de este elemento era de más de 180 centímetros, pero luego de un tiempo muchos se percataron del error en la medición  y se tuvieron que restar casi dos decenas de centímetros para poder mostrar la longitud correcta.

Descripción del Carcharodontosaurus

Sobre las mandíbulas de este ejemplar podemos decir que estas se encontraban repletas de elementos dentales que disfrutaban de la forma de una sierra, es por ello que  estos elementos dentales se han llegado a comparar con los dientes de los tiburones, un animal contemporáneo que conocemos bien.

De hecho como ya mencionábamos en la introducción, el nombre de Carcharodontosaurus hace referencia a la similitud entre los dientes de ambos animales.

Dichos elementos dentales eran muy potentes, fuertes y sobre todo estaban preparados para poder desgarrar la mayor cantidad de carne posible.

Esto hace muy  probable que debido a estos potentes dientes, las víctimas que eran apresadas por este dinosaurio perdieran demasiada sangre como para seguir viviendo, por lo que este resultaba ser un animal sumamente letal cuando se disponía a cazar.

De modo adicional, en la estructura que conocemos como manos, este ejemplar presentaba una serie de garras que resultaban estar tan bien afiladas ya que podían cortar de forma muy rápida cualquier material, sobre todo la dura carne de sus víctimas.

Estas garras en conjunto con los dientes resultaban ser las herramientas perfectas para tener un excelente día de cacería, pocas eran las víctimas que probablemente habrían escapado al ataque de este enorme y despiadado espécimen.

Por otro lado, estos ejemplares disfrutaban de una visión de doble dimensión, es por ello que resultaba ser un cazador realmente mortífero y efectivo, aunque su gran fama de depredador también se la debe a otras estructuras.

Uno de estas estructuras eran las extremidades traseras que poseía, las mismas estaban provistas de unos músculos demasiado fuertes y potentes, así como también de una longitud considerable, lo cual era bastante típico en los famosos ejemplares conocidos como Carnosaurios.

Si nos volvemos a enfocar en la zona de la mandíbula, nos daremos cuenta rápidamente de que esta no resultaba ser tan potente que digamos, al menos no en comparación con otros enormes ejemplares como el temido Tyrannosaurus rex y otro individuo que ya hemos nombrado en este apartado, el Giganotosaurus.

No obstante sí podemos afirmar que era mucho más potente que la del Spinosaurus, un ejemplar también muy interesante de estudiar.

Una característica que asemejaba al Carcharodontosaurus con los cocodrilos que en la actualidad hemos llegado a conocer, es que el cerebro probablemente se encontraba situado en la región endocranial.

En cambio, su oído interno presentaba una anatomía casi idéntica a la del animal contemporáneo que hemos mencionado.

En esa misma zona podemos observar el telencéfalo, el cual resulta ser de un tamaño más considerable en comparación con los reptiles de nuestros días, a pesar de ello dicho elemento es de menor dimensión que en las aves de la actualidad.

Carcharodontosaurus, un dinosaurio extremadamente veloz

Todas las características que hemos mencionado anteriormente eran las necesarias para alcanzar unas velocidades realmente imposibles de alcanzar por un humano, estamos hablando de correr a más de 30 kilómetros por cada hora.

Tal cifra equivale a decir que por cada segundo podían cruzar casi 9 metros, pero estos son cálculos que no se han llegado a demostrar de modo fehaciente, por lo que  recomendamos de forma encarecida tomar estos datos solo como punto de refrencia.

Esto le advertimos debido a que también existen argumentos de otros grupos de científicos que afirman que si este animal lograba alcanzar este tipo de velocidades, una simple caída por error de cálculo le pudo haber costado la vida.

En el supuesto caso de una caída, tal vez hubiera necesitado unos fuertes brazos que amortiguaran el impacto de dicha caída, pero este animal no presentaba precisamente este tipo de extremidades delanteras, de hecho estas eran más bien de menor tamaño y mucho menos potentes que las extremidades traseras.

Por ese motivo es que una singular caída mientras este animal corría a esas grandes velocidades, le habría hecho mucho daño, y si no hubiera perdido la vida, al menos hubiera resultado gravemente herido.

Esto le imposibilitaría realizar futuras actividades necesarias para vivir en su territorio, es por ello que al hablar de su velocidad máxima hacemos referencia únicamente a una teoría, la que puede ser cierta o no.

Características del Carcharodontosaurus

El dinosaurio del que hemos hablado es realmente popular y muy conocido, por lo tanto, si quieres ampliar la información sobre el Carcharodontosaurus, a continuación te ofrecemos un vídeo con sus características principales, ¡No te lo pierdas!