Deinonychus: el de la garra de hoz

Nombre: Deinonychus
Dieta: Carnívora
Peso: 60 kilogramos
Periodo: Cretácico Temprano
Encontrado en: USA

Uno de los ejemplares más interesantes de los que podemos llega a hablar, el famoso Deinonychus resulta ser en realidad uno de los tantos géneros que existen en esta ciencia, pero además se le ha colocado dentro del grupo de los celurosaurios, de los cuales hablaremos más adelante, además de que también se le considera como un verdadero dromeosáuridos que se alimentaba de la carne de otros ejemplares de su tiempo.

Dentro de este género además podemos mencionar a una de las especies que ha sido descubierta y nombrada bajo el nombre oficial de Deinonychus antirrhopus. Lo que resulta de verdad interesante es que las dimensiones de este animal no eran menores, alcanzando casi 400 centímetros de longitud, más de 10 pies en todo caso.

Este curioso espécimen desarrolló su larga existencia durante un período que mayormente conocemos bajo el nombre de Cretáceo, precisamente en la etapa “temprana” de este mismo período, lo que equivale a decir que todo ello sucedió hace más de 115 millones de años.

Taxonomía del Deinonychus

El Reino al que pertenece es el de Animalia

El Filo al que pertenece es el de Chordata

La Clase de este ejemplar es Archosauria

El Superorden de este ejemplar es Dinosauria

El Orden de este espécimen es Saurischia

El Suborden es Theropoda

La Familia de este dinosaurio es Dromaeosauridae

La Subfamilia de este animal es Velociraptorinae

Descubrimiento del Deinonychus

Descubrimiento del Deinonychus

Los vestigios fósiles que lograron ser encontrados se encontraban situados dentro del enorme Estados Unidos, y resulta muy interesante debido a que dichos restos no solo se encontraron en un estado sino en varios, como por ejemplo el estado de Oklahoma, o también el estado de Wyoming, conocido ya por este tipo de descubrimientos.

La famosa y peculiar formación en la que se encontraron estos restos fue la denominada Cloverly, aunque también se ha podido encontrar otros restos en formaciones que tienen el nombre de Cedar Mountain, sin dejar de mencionar de ninguna manera a la misteriosa formación Antlers.

Además de todo ello, se han encontrado un grupo de elementos dentales que todavía no se sabe a quién pertenece de forma fehaciente, pero se ha llegado a presumir o se ha llegado a suponer que hay grandes probabilidades de que este nuevo hallazgo pertenezca a la criatura que hoy es protagonista de nuestro artículo, el Deinonychus, dichos restos fueron hallados en un estado hasta ahora inédito para este animal, el famoso estado de Maryland.

La palabra Deinonychus resulta ser extraña, y esto debido a que resulta ser una palabra en el idioma griego, por lo que si nos disponemos a traducir a nuestro idioma dicha palabra, el significado vendría a ser algo parecido a “garra terrible”.

Un hecho que realmente llegó a marcar un antes y un después en el estudio de este enorme animal, fue la realización de una investigación científica realizada por un afamado paleontólogo, cuyo nombre es el de paleontólogo John Ostrom, quien en la década de 1960 se encargó de realizar tal labor.

Gracias a este trabajo, este sujeto se encargó de brindar una nueva perspectiva basada en las numerosas pruebas que se habían recaudado hasta el momento gracias al fruto de diversos hallazgos que habían acontecido a lo largo de muchos años, esta perspectiva prácticamente cambiaba totalmente la forma en la que la ciencia de la Paleontología veía a estos antiguos animales conocidos como dinosaurios, se puede decir entonces que llegó a revolucionar esta parte de la historia y de la ciencia.

Gracias a ello se puede afirmar hoy en día que esta misma investigación científica dio lugar a una especie de renacimiento de estos animales prehistóricos, e incluso se empezaron a debatir hechos que hasta ese entonces no se encontraban en tela de juicio, pero que ahora lo estaban debido a los importantes e interesantes cuestionamientos que este científico había emitido.

Uno de esos hechos que se daban por comprobados era el de que los dinosaurios eran de sangre fría, pero el peculiar John Ostrom se encargó de demostrar de que no habían suficientes pruebas para poder afirmar tal cosa, por lo que no debemos apresurarnos en brindar datos de ese tipo cuando los mismos científicos no se encuentran seguros de ello.

De igual forma pasaban con otro tipo de hechos o de conocimiento que hasta el momento se pensaba que ya no estaba en el foco del debate, conocimiento que se daba por sentado y nunca era cuestionado.

Recordemos además que en aquel tiempo el mundo científico de esta ciencia pensaba que los dinosaurios resultaban ser sin excepción un conjunto de animales de gran tamaño que recorrían su territorio de forma muy lenta debido a esta característica.

No obstante, este gran científico Ostrom, se encargó de demostrar de que la magnitud del tamaño de los dinosaurios no necesariamente tenía que ser considerable, se encargó de informar al mundo que también habían existido dinosaurios de menores dimensiones, de diferente postura corporal y de estructura ósea totalmente diferente, además de otros factores o características que nos hacen reflexionar sobre lo diferente que podía ser un dinosaurio de otro.

En resumen este fue un estudio que marcó una nueva época en la historia de los dinosaurios, o al menos en la forma en la que se ha llegado a estudiar y a analizar a estos interesantes y misteriosos especímenes.

Descripción del Deinonychus

Descripción del Deinonychus

Como bien mencionamos, su nombre significa algo parecido a “garra terrible”, y todo ello debido a que precisamente este animal posee una garra de gran tamaño que goza de la forma o del diseño del arma que tiene como nombre el de “hoz”, esta peculiar garra además se encuentra situada en dos extremidades, las extremidades traseras, en uno de los dedos de cada estructura, el segundo.

De modo adicional se ha podido observar que este dinosaurio posee un elemento conocido como ungueal, el cual además posee un gran tamaño en comparación con otras criaturas de su tiempo.

El gran Ostrom además tuvo la idea de optar por realizar un estudio analítico de diversas aves de nuestro tiempo y de diversos animales hoy en día conocidos como reptiles, especialmente nos referimos a los cocodrilos, gracias a ello se pudo dar cuenta de la gran similitud de la garra del Deinonychus con las garras de los cocodrilos y del comportamiento de este animal con el de las aves que acabamos de mencionar.

Se dice que la garra de este dinosaurio pudo alcanzar una extensa longitud de más de 120 milímetros, tamaño que resultaba más que suficiente para poder causar un grave daño a cualquier oponente o víctima que se encontrase en su camino.

Por otro lado, la especie, la que recibe la famosa denominación oficial de “antirrhopus”, presenta una serie de extrañas cualidades en la zona de la cola, es por ello que se le colocó dicha denominación, haciendo referencia al contrapeso que esta zona de la cola provocaba en el animal, ya que esta era la función principal de dicha estructura.