Deinosuchus: un cocodrilo de temer

Nombre: Deinosuchus
Dieta: Carnívora
Peso: 9 toneladas
Periodo: Cretácico Superior
Encontrado en: América del Norte

Uno de los géneros que más intriga ha causado en el mundo de la Paleontología, este increíble animal denominado de modo oficial como Deinosuchus resulta ser un género que se encuentra dentro del grupo de los famosos saurópsidos y también dentro de otro grupo conocido bajo la denominación oficial de diápsidos.

Su nombre proviene de un vocablo griego y su significado, luego de ser traducido a nuestro idioma, viene a ser algo parecido a “terrible cocodrilo”. Este animal además se encuentra situado dentro de los crocodilianos de mayores dimensiones de toda la historia de nuestro planeta, esas dimensiones pudieron llegar a ser de más de 15 metros de longitud y su volumen se pudo calcular que pudo ser de más de 9000 kilogramos.

El territorio en el que este animal logró desarrollarse fue el de la zona norte del continente americano, al igual que muchos otros ejemplares prehistóricos, región que en nuestros días se encuentra dentro de un país conocido como Estados Unidos, además de que también se ha podido comprobar de que se encontrar restos fósiles dentro de un territorio que en la actualidad pertenece al país de México.

Su existencia se llevó a cabo durante un período conocido como Cretácico, en una era bastante conocida ya por nosotros, la era Mesozoica, esto equivale a decir que vivió hace más de 80 millones de años.

Cabe decir que este animal resulta no ser un dinosaurio pero si convivió o luchó con muchos de ellos, incluso se ha llegado a conocer debido a diversos estudios que este animal pudo ser depredador o cazador de alguno de esos ejemplares denominados como dinosaurios, en aquellos tiempos.

Taxonomía del Deinosuchus

  • Este ejemplar pertenece al Reino Animalia
  • El Filo de este ejemplar es Chordata
  • La Clase de esta criatura es la de Sauropsida
  • El Orden de este animal es el de Crocodilia
  • El Suborden de este ejemplar es el de Eusuchia
  • La Superfamilia del ejemplar es Alligatoroidea

Descubrimiento e Historia del Deinosuchus

Restos del Deinosuchus de la Formación Kaiparowits

Fue precisamente dos años antes de entrar en la década de 1860 cuando un afamado científico identificado bajo el nombre de Ebenezer Emmons, quien además goza de ser un exitoso geólogo, logró realizar la reseña de dos elementos dentales de grandes dimensiones, los cuales se encontraban totalmente fosilizados en un lugar conocido como el famoso Condado de Bladen, en la zona norte del continente americano, precisamente en un estado llamado Carolina del Norte.

Debido a esa reseña realizado por este gran investigador, estos elementos dentales fueron asignados a un ejemplar conocido de forma oficial como Polyptychodon, debido a que se pensaba que este animal era en realidad un reptil crocodiliano.

Luego de un tiempo se llegaron a obtener una serie de descubrimientos que dieron a conocer la equivocación que se había cometido en cuanto a asignar al Polyptychodon dentro del grupo de los reptiles crocodilianos, cuando este en realidad debería ser colocado dentro de los pliosáuridos, un grupo de animales marinos que también eran reptiles.

Estos elementos dentales que fueron encontrados por el geólogo, eran en realidad de una contextura gruesa, y presentaban una serie de curvas en su diseño, además de ello se encontraban totalmente recubiertos de un material conocido como esmalte, sin embargo, fue al cabo de un tiempo que finalmente estos elementos dentales fueron asignados al dinosaurio protagonista de este artículo, luego de muchos errores o equivocaciones.

Otro diente también pudo ser hallado en un condado conocido bajo el nombre de Sampson, un condado que también resultaba próximo al lugar del primer hallazgo, pero en esta ocasión sería el propio Edward Drinker Cope quien se encargó de brindarle su nombre oficial, precisamente un año antes de entrar a la década de 1870.

Luego de más de treinta años, se empezaron a encontrar un conjunto de vestigios fósiles en un lugar conocido bajo el nombre de Willon Creek, en la famosa ciudad de Montana, estos vestigios se trataban en realidad de osteodermos, y sus descubridores fueron nada más y nada menos que el afamado John Bell Hatcher y el gran Stanton.

Luego de ello, los mismos científicos se encargaron de realizar el estudio y posterior análisis de estos vestigios encontrados, por lo que terminaron por asignar estos restos a un ejemplar conocido como Euoplocephalus, uno de los ejemplares que se encontraba colocado dentro del grupo de los anquilosáuridos.

No obstante, conforme las excavaciones seguían realizándose, se llegaron a encontrar más elementos fósiles dentro del lugar, recordemos que fue un sujeto llamado Utterback quien se encargó de dirigir toda la operación.

Gracias a estas excavaciones es que lograron encontrase más vestigios que pudieron ser analizados luego, y debido a estos posteriores estudios es que se pudo demostrar de forma fehaciente que los vestigios no pertenecían a ningún tipo de dinosaurio, que de hecho estos vestigios debían ser asignados a un reptil crocodiliano, demostrando que los científicos anteriormente mencionados se encontraban muy equivocados.

Bajo este nuevo descubrimiento y los nuevos datos arrojados por los estudios, el encargado de las excavaciones pensó que se trata de otro animal que no resultaba de su interés, debido a ello decidió abandonar la operación.

No obstante, fue un colega de Hatcher quien retomó el trabajo de estudiar e investigar todo lo concerniente a los restos encontrados, este colega fue identificado bajo el nombre de Holland, y se encargó de realizar la respectiva descripción, siempre pendiente de no cometer un error al asignar estos fósiles dentro de una especie.

Gracias a esto se pudieron colocar a estos vestigios dentro del género del Deinosuchus y dentro de la especie conocida bajo el nombre de Hatcheri, en honor a su gran descubridor, quien por cierto no tenía ningún tipo de interés en este espécimen, todo ello se llevó a cabo un año antes de entrar en la década de 1910.

Una estructura que se pudo encontrar fue la de un cráneo incompleto, la cual por fortuna se pudo reconstruir de forma exitosa y que en la actual se encuentra a la vista de todo el público en uno de los museos más importantes de los Estados Unidos, el famoso Museo de Historia Natural, de hecho estos restos reconstruidos se encuentran en ese lugar desde hace más de 50 años, y se presume que dicho museo contiene el mejor registro fósil del ejemplar protagonista de hoy, aclarando que las partes oscuras que podemos ver en los elementos fósiles son los vestigios legítimos, mientras que las zonas que vemos que tienen un color claro, son las zonas que han sido reconstruidas y en la que se ha utilizado el material conocido como yeso, para tal fin.