Tarbosaurus: 65 dientes para destrozar a sus presas

Nombre: Tarbosaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 5 toneladas
Periodo: Cretácico Superior
Encontrado en: Mongolia

Este misterioso animal denominado como Tarbosaurus habitó en nuestro planeta hace unos 70 millones de años, época reconocida de modo oficial como el gran período Cretácico, ejemplar que además de ello fue considerado como un verdadero terópodo tiranosáurido.

Su ambiente natural se encuentra situado en lo que hoy conocemos como continente asiático, por lo que podemos deducir que los vestigios encontrados se realizaron en el país de Mongolia, aunque también se encontraron otro grupo de estructuras incompletas en el enorme país de China.

Fascinante… ¿verdad? Pues esto sólo es un breve resumen de toda la información del Tarbosaurus que tenemos en nuestra web. ¡Sigue leyendo y descúbrelo todo acerca de este dinosaurio del cretácico!

Taxonomía del Tarbosaurus

La taxonomía se encarga de clasificar a los organismos en familias según el parecido o semejanza que tengan entre sí. En el caso de esta soberbia criatura, su taxonomía se describe a continuación:

Familia Infraorden Superorden Orden Clase División Reino
Tyrannosauridae Theropoda Dinosauria Saurischia Sauropsida Chordata Animalia

  • Se encuentra dentro del Reino Animalia
  • Filo o división: Chordata
  • Dentro de la Clase Sauropsida
  • Pertenece a la Superorden Dinosauria
  • Dentro de la Orden Saurischia
  • Pertenece a la Infraorden Theropoda
  • Dentro de la Familia Tyrannosauridae
  • Pertenece al Género Tarbosaurus

Historia del Tarbosaurus

Su denominación quiere decir en realidad “reptil alarmante”, y aunque se han llegado a nombrar y a mencionar a una variedad innumerable de especies, el mundo de la Paleontología solo reconoce de modo oficial a una de ellas, el famoso ejemplar denominado como Tarbosaurus bataar.

Historia acerca del Tarbosaurus

Mientras tanto, aún subsiste un fuerte debate entre los más prestigiosos científicos, ya que un grupo de ellos afirma con total seguridad de que en realidad el género Tarbosaurus es inexistente, debido a que se trata en realidad de un ejemplar que pertenece al Tyrannosaurus, pero por otro lado, existe otro grupo no menor de investigadores que tratan de desmentir esta teoría, por lo que podemos decir que el mundo científico se encuentra en guerra.

Por otro lado, también existe otro ejemplar que podría ser el pariente directo del dinosaurio protagonista de este artículo, este nuevo ejemplar recibió la denominación oficial de Alioramus, el cual también fue hallado en una región perteneciente al país de Mongolia, y para los más afamados científicos resulta ser un ejemplar vinculado de forma directa con el Tarbosaurus.

Tal como sucedió con otros ejemplares colocados dentro de la rama de los tiranosáuridos, el impactante dinosaurio Tarbosaurus, resultó ser un depredador de enormes dimensiones que solamente utilizaba dos de sus extremidades para poder caminar y correr.

¿Sabías qué?...
Su volumen es de alrededor de 1000 kilogramos y la estructura dental de este animal cuenta con más de una docena de dientes que gozaban de una forma muy afiliada y de un tamaño superlativo.

Por otro lado podemos observar que las extremidades de la zona superior eran bastante pequeñas si le comparamos con el resto del cuerpo del animal, un rasgo que le diferencia de otros ejemplares denominados como tiránosauridos, esto quiere decir, que el Tarbosaurus contaba con unos brazos realmente diminutos, los cuales además contaban con solo un par de dedos no tan resistentes ni sólidos.

Este ejemplar desarrolló su existencia en unas condiciones climáticas muy favorables, de hecho las lluvias y el ambiente húmedo era lo más común de su entorno, además de ello, se puede llegar a presumir que era el animal que daba caza a otros enormes ejemplares herbívoros e incluso a diversos especímenes como el enorme Saurolophus.

Sin dejar de mencionar que otra de sus víctimas pudo haber sido el Nemegtosaurus, un realmente gigantesco saurópodo de aquella época.

¿Sabías qué?...
Se llegaron a obtener numerosos vestigios de este ejemplar, por lo que hoy en día se conservan varias decenas de estos dinosaurios, entre los cuales también se encuentran diversos y enormes cráneos, así como además también se preservan estructuras óseas casi intactas y completas.

Toda esta riqueza fósil ha permitido que la comunidad científica dedicada de lleno a la Paleontología pueda averiguar todo tipo de datos y conocimientos sobre estos animales conocidos como Tarbosaurus.

Características del Tarbosaurus

En cuanto a los detalles físicos de este espécimen, podemos llegar a concluir que su longitud era de unos 12 metros, mientras que solo su altura era de unos 300 centímetros, sobre el volumen del animal no podemos mencionar una cifra exacta debido a que no se ha publicado ningún tipo de dato sobre ello, pero se presume que no era mayor al volumen del propio Tyrannosaurus, animal con el que siempre se le ha podido comparar debido a las grandes similitudes que poseen.

Descripción del Tarbosaurus

El cráneo de este animal pudo llegar a medir en total unos 130 centímetros de longitud, disfrutando de una dimensión mayor si le comparamos con los otros ejemplares colocados dentro de los tiranosáuridos, a excepción del imponente Tyrannosaurus.

Sobre la forma de dicho cráneo podemos decir que resultaba tener un espesor considerable, sobre todo en la zona posterior, de igual modo nos podemos percatar de que la zona trasera de dicho cráneo no era lo suficientemente extensa como para que la zona de los ojos se encuentre ubicada de igual forma que el propio Tyrannosaurus, esto seguramente le habría quitado al Tarbosaurus la opción de ver en forma de binocular.

De modo adicional, podemos observar la presencia de unas depresiones denominadas de modo científico como fenestras, las cuales se encontraban situadas en el propio cráneo del Tarbosaurus, y según dicen o reseñan los expertos, tenían la función de disminuir el gran volumen que este ejemplar poseía.

Sobre los elementos dentales podemos decir que tenían un total de más de 60 dientes, los cuales eran mayor en cantidad si les comparamos con el número de dientes que el propio y enorme Tyrannosaurus poseía en la zona mandibular.

Además de ello, otros ejemplares denominados bajo el nombre oficial de Gorgosaurus, y otro conocido como Alioramus, poseían dentro de sus mandíbulas un mayor número de dientes, aunque estos eran mucho más pequeños en general.

¿Sabías qué?...
Muchos de estos elementos dentales gozaban de una forma de óvalo, no obstante, también se observaba la presencia de otros dientes que disfrutaban de la forma de una letra “D”, dando a detallar que este fenómeno se le denomina como heterodoncia y es bastante común entre la familia de este singular espécimen.

El elemento dental más alongado se situaba precisamente en la zona en la que estaba el maxilar, dicho maxilar era un elemento óseo que conformaba un área dominante dentro de la mandíbula de la parte superior, además de ello este diente contaba con una corona cuya longitud era de exactamente unos 85 mm., muy similar que en otros ejemplares de su familia.

Mientras tanto, en la mandíbula de la zona inferior podemos observar el vínculo existente entre un elemento óseo angular y la zona posterior de otra área conocida como dentario, lo cual conformaba o formaba parte de un extraño mecanismo que solo se ha podido presentar en ejemplares denominados bajo el nombre de Alioramus y en el dinosaurio protagonista de este artículo.

Esperamos que este artículo te haya resultado útil e interesante. Aquí nos despedimos pero antes de dejamos con un vídeo sobre el Tarbosaurus. Se trata de un documental muy interesante, eso sí, está en inglés.