Alamosaurus: el de mayor tamaño en Norteamérica

Nombre: Alamosaurus
Dieta: Herbívora
Peso: 27 toneladas
Periodo: Cretácico
Encontrado en: América del Norte

El Alamosaurus es un género de dinosaurio de los más grandes que han existido durante la conocida era de los dinosaurios. Se trata de un enorme dinosaurio que está clasificado dentro del grupo conocidos como dinosaurios saurópodos saltasáuridos.

El nombre que poseía este dinosaurio proviene del griego y vendría a significar algo como lagarto del álamo. Esta denominación se le da porque sus restos fueron hallados de la formación geológica que llevaba por nombre Ojo de Álamo.

El peso que tenía este dinosaurio era de aproximadamente unos 25 a 50 toneladas de peso que le convierten en un gran candidato en aparecer en un ranking de los dinosaurios más pesados que se han hallado. Sus grandes dimensiones y su enorme peso sin duda dificultaban su equilibrio y para ello utilizaban sus estilizadas y delgadas colas para mantenerse en equilibrio.

¿Quieres descubrir más cosas acerca de este dinosaurio? A lo largo de esta página veremos todas sus características y la información detallada acerca el Alamosaurus. ¡Sigue leyendo y aprende más acerca de este dinosaurio herbívoro del cretácico!

Taxonomía del Alamosaurus

Familia Infraorden Suborden Orden Clase División Reino
Saltasauridae Sauropoda Sauropodomorpha Saurischia Sauropsida Chordata Animalia

  • El ejemplar pertenece al reino Animalia.
  • Correspondiente al filo Chordata.
  • De la clase Sauropsida.
  • Perteneciente al superorden Dinosauria.
  • El animal corresponde al orden Saurischia.
  • Este pertenece al suborden Sauropodomorpha.
  • Siendo parte del infraorden Sauropoda
  • Considerado un Titanosaurio, aunque este taxón sea nomen dubium.
  • Dentro de la familia Saltasauridae
  • Es considerado correspondiente a la subfamilia Opisthocoelicaudiinae
  • Del género Alamosaurus

Descubrimiento del Alamosaurus

Los vestigios de este singular espécimen fueron encontrados en unas formaciones de cualidades muy rocosas, por aquel detalle muchos grandes científicos asumen que este fue uno de los últimos dinosaurios que pudo sobrevivir hasta el momento justo antes de la famosa extinción masiva, la cual se llevó a cabo entre el periodo conocido como Cretácico y el otro periodo identificado como Paleógeno, recordemos, por si aún no lo hacen, que este evento arrasó con todo dinosaurio no aviar de todo el territorio terrestre.

Este enorme animal fue reseñado debido a que muchos de sus restos fueron encontrados, y no solo de un ejemplar, sino de varios ejemplares que para fortuna de muchos grandes investigadores se encontraban en un pleno estado de conservación.

Obviamente no todos estos fósiles se encontraban  bien pero si la gran mayoría, lo cual es realmente extraño pero que al fin de cuentas ha dejado maravillada a toda la comunidad científica, debido a que por ese mismo detalle se han logrado descubrir cosas que jamás se hubieran podido saber.

¿Sabías qué?...

De hecho se compara esta situación con la de otros titanosaurios de un tamaño diferente, los científicos afirman que la gran cantidad de restos fósiles en este ejemplar es muy abundante, a diferencia de otros casos.

Este enorme animal era un saurópodo, por lo que se puede asumir y comprobar que la testa de este espécimen no era de mayores dimensiones, sin embargo, su cuello era una de las partes de su cuerpo que causaban “envidia”, pues era de cualidad alargada pero también robusta, a simple vista bastante fuerte como para realizar maniobras peligrosas y temerarias.

Por otro lado, si nos enfocamos en su enorme cuerpo, vemos que este animal era realmente titánico, y debido a ello si seguimos bajando la vista hacia sus patas, veremos que estas tienen la forma precisa para cumplir la función de soportar o sostener a ese grande y corpulento animal, esta forma de la que hablamos es la forma cilíndrica, la cual permite repartir el peso de todo el dinosaurio y darle mucha mayor movilidad en cualquier terreno.

Características del Alamosaurus

Características del Alamosaurus

Muchos tal vez se pregunten detalles acerca de la cola y es que en realidad esta era bastante estilizada, delgada y obviamente también cumplía la función de brindar equilibrio a este enorme animal, que de seguro lo necesitaba.

En cuanto a esto, podemos afirmar que era bastante similar a un ejemplar identificado como Brachiosaurus, aunque algunos otros lo comparaban con otro espécimen conocido como Diplodocus, no obstante, en mi opinión, este animal tiene más similitudes físicas con el primer ejemplar que con el segundo que acabamos de mencionar.

Por otro lado, en cuanto a estas especificaciones físicas, las cuales se pudieron conocer debido a los restos que mencionamos en párrafos anteriores, se han encontrado ejemplares que llegaron a tener hasta 20 metros, algunos otros pudieron llegar a tener una altura de casi 13 metros.

En cuanto a su volumen el asunto tampoco iba a cambiar, 32 toneladas no iban a ser suficientes para poder describir a este animal, por eso algunos científicos aseguraron que el límite tal vez hubiera sido de 50 toneladas, por lo que estableció un rango entre esos números.

Las cifras que mencionamos anteriormente pertenecen a ejemplares adultos, es decir dinosaurios en su etapa ya madura, a diferencia de los que mencionaremos ahora, los cuales pudieron llegar a tener más de una tonelada de peso, pero estos ejemplares resultaban ser mucho más jóvenes.

Por lo tanto se puede establecer un patrón acerca de la forma en la que estos enormes animales desarrollaban sus organismos.

Por otro lado, si nos dirigimos un poco más hacia el sur de América, nos encontraremos con un territorio que hoy en día conocemos como México, territorio dentro del cual se han encontrado diversos restos bastantes interesantes, de los cuales no se tiene una total certeza de a que animal pertenezca, pero como casi todo en la Paleontología, se presume de que sea una tibia fracturada del dinosaurio protagonista de este artículo, la cual contaba con una longitud no mayor de 165 centímetros.

¿Sabías qué?...
Luego de un largo tiempo de estudios, cálculos e investigaciones, un gran grupo de científicos llegaron al consenso de que en realidad este animal pudo haber sido mucho más grande de lo que se había pensado en un inicio, ya que su volumen máximo pudo haber sido en realidad de hasta más de 70 toneladas, mientras que su tamaño era de unos enormes 30 metros, todo un gigante.

Es por este gran motivo que se le considera a este animal como uno o como el más grande de todo ese territorio americano, es decir, de la zona norte, por aquellas cifras que señalamos, las cuales dejan impresionado hasta al más escéptico.

A partir de ese instante este Alamosaurus es comparado de forma frecuente con enormes ejemplares dignos de él, como el identificado y mencionado Argentinosaurus, sin dejar de mencionar obviamente al extinto Puertasaurus.

Un detalle no poco importante es una característica que sus vértebras poseían, y es que luego de diversos estudios se llegó a detectar que aquellas depresiones en dichos elementos eran algo que se repetía de forma frecuente, por lo que esto les hizo recordar a los científicos las depresiones similares que otros ejemplares como el Saltasaurus poseían, además de que otros dinosaurios como el Malawisaurus también presentaban características bastante parecidas.

Los vestigios óseos de este singular ejemplar lograron ser encontrados en la zona sur este de los Estados Unidos, como ya hemos mencionado, llegando a hacer pensar a los científicos que solo se encontrarían sus restos en un solo estado, lo que no fue así, ya que con el paso de los años se llegaron a encontrar diversas estructuras situadas en otros estados.

Un afamado científico conocido como Gilmore, se tomó la licencia de realizar el estudio de dos elementos óseos de suma importancia, todo ello se llevó a cabo dos años después de iniciada la década de 1920, tiempo en el que tomó una escápula y extrajo todo tipo de detalles sobre ella, lo propio hizo con otro elemento denominado científicamente como isquion.

No obstante, seis años después de iniciada la década de 1940, este mismo gran investigador logró dar con el paradero de otra estructura ósea, la cual se encontraba para su suerte en un estado de conservación mucho más deseable, todo ello se llegó a desarrollar dentro de lo que hoy conocemos como el estado de Utah.

En resumen lo que logró encontrar en aquel lugar fue la zona de la cola, la cual se encontraba intacta, una extremidad derecha que solo carecía de la estructura del pie y también se pudo hacer con la posesión de dos elementos identificados como isquiones.

Esqueleto de Alamosaurus reconstruido en el Museo de Dallas

A partir de ese instante muchos científicos jóvenes y arriesgados fueron hacia tal lugar a realizar diversas exploraciones, y el resultado de toda esa fiebre fue que se llegaron a encontrar numerosas estructuras óseas y diversas huellas fósiles que posteriormente iban a ser estudiadas.

Al cabo de un tiempo muchos de estos vestigios iban a ser asignados a otro dinosaurio, con justa razón, pero también muchos otros vestigios fueron asignados a otros ejemplares que mencionaremos posteriormente.

Incluso se llegó a decir que encontraron una estructura ósea que prácticamente les brindó casi todo lo que sabemos hoy en día sobre este animal, tanto sus características físicas como el comportamiento de este dinosaurio, un hecho sin precedente en este campo de la ciencia.

Fue otro científico quien en realidad se percató de que estos vestigios pertenecían a un Alamosaurus, un famoso investigador de nombre Michael Brett-Surman, a pesar de que el propio Gilmore ya había logrado estudiar a este espécimen anteriormente.

Lo curioso de los hallazgos de las estructuras óseas de este animal es que gracias a ella muchos científicos pueden saber cómo es que era la fauna de aquel territorio en aquellos años, por lo que no fue un hallazgo sin importancia, todo lo contrario.

Otra cosa que se ha llegado a descubrir es que estos restos encontrados parecen estar dispuestos en un patrón que indica que estos animales pudieron migrar desde la zona sur del continente americano, y además existen muchos detalles por los que ese argumento no resulta tan descabellado como lo parece a simple vista.

No obstante, también se ha llegado a brindar el argumento de que existe la posibilidad de que este espécimen hubiera llegado al continente americano desde el continente asiático, pero es un argumento que todavía se encuentra en tela de juicio debido a la falta de pruebas científicas que lo demuestren, de hecho se dice que este dinosaurio no era muy hábil como para moverse en grandes porciones de agua.

En lo que sí era un ejemplar determinante era dominando su entorno, era capaz de organizarse de forma muy eficiente y llegar a invadir grandes porciones de tierra de una forma sin igual, un animal que migraba casi por naturaleza.