Ouranosaurus: el de la joroba de camello

Nombre: Ouranosaurus
Dieta: Herbívora
Peso: 4 toneladas
Periodo: Cretácico Inferior
Encontrado en: Äfrica

El Ouranosaurus fue un género de dinosaurios que habitó en nuestro planeta en lo que denominamos como periodo cretácico (hace unos 110 millones de años). Está clasificado dentro del grupo de los dinosaurios iguanodontiano hadrosáuridos.

Este género habría tenido un tamaño relativamente mediano. Tenía unos 7 metros de largo y un peso de aproximadamente 4 toneladas. De su espalda y cola sobresalían una especie de espinas que representan que el Ouranosaurus habría poseído una enorme joroba.

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Taxonomía del Ouranosaurus

Reino División Clase Orden Suborden Infraorden Familia
Animalia Chordata Sauropsida Ornithischia Ornithopoda Iguanodontia Iguanodontidae

  • El Ouranosaurus pertenece al reino Animalia.
  • Este dinosaurio corresponde al filo Chordata.
  • Su clase es Sauropsida.
  • El espécimen pertenece al superorden Dinosauria.
  • Su orden es el llamado Ornithischia.
  • Corresponde al sub orden designado Ornithopoda.
  • Del infraorden Iguanodontia.
  • Este animal forma parte de la familia Iguanodontidae.
  • Por último, su género es el Ouranosaurus.

Historia del Ouranosaurus

El territorio en el que vivió es el que hoy conocemos como el continente africano de la actualidad, este ejemplar resultó ser un auténtico iguanodontiano hadrosauroide, cuyos restos fueron encontrados en una formación que en la actualidad conocemos como Echkar, en 1966.

La reseña o detalle de este ejemplar fue realizado 10 años después del hallazgo, por el científico Philippe Taquet, procedente del país de Francia, quien además se encargó de darle dicha denominación.

Características del Ouranosaurus

Descripción del Ouranosaurus

Se dice que el ejemplar basaba su alimentación en el fiel consumo de vegetales que encontraba en la superficie de su hábitat, además de que podía usar un par de extremidades para poder moverse de un punto hacia otro punto.

No obstante, cuando este animal lo consideraba necesario, se decidía por utilizar todas sus extremidades sin que eso le suponga problema alguno, por lo que era un recurso adicional que le ayudaba a defenderse de otros depredadores o a obtener mayor y mejor alimento tanto para él como para los suyos.

¿Sabías qué?...
En cuanto a su longitud podemos decir que el máximo que pudo tener es de unos 700 centímetros, mientras que su peso se acercaba a los 4000 kilogramos.

Sobre la estructura dental que este animal detentaba podemos afirmar que en realidad no presentaba elementos dentales en la zona delantera de la zona mandibular, no obstante, lo que si podemos encontrar era una estructura parecida a un pico (como el de las aves que conocemos en la actualidad), pero de características planas, un pico de mucho mayor tamaño que el pico del ejemplar denominado como Iguanodon.

Además de ello, si dejamos de enfocarnos en la zona frontal del área de la mandíbula, podemos ver que la zona intermedia de dicha estructura sí se presentaban elementos dentales bastante sólidos, los cuales pudieron servir en gran medida para la masticación masiva de los vegetales que previamente habrían sido extraídos con la estructura similar al pico de las aves.

Por consiguiente, también nos podemos encargar de detallar a las mejillas de tamaño considerable que el ejemplar poseía, las cuales tenían la misma función que en otros dinosaurios, evitar que el alimento extraído de los árboles o arbustos se derrame o caiga, esto lograba que el proceso de alimentación del animal sea mucho menos trabajoso.

Si ahora estudiamos un poco más la zona de su cráneo, podemos observar de que este singular ejemplar posee una depresión justo en la zona temporal, es decir en aquella zona que se encuentra justo por detrás de los globos oculares, además un extraño pero importante músculo identificado como capiti-mandibularis, se encontraba totalmente vinculado a la zona mandibular, permitiendo una mayor capacidad de fuerza de mordida y con ello mejor.

El detalle anteriormente mencionado no es un detalle menor, debido a que la presencia de dicho músculo era algo fundamental en este extraño espécimen, pues dicha característica le brindaba a aquel una mordida de gran potencia, una mordida que probablemente no era soportada por ninguno de sus depredadores, por lo que se afirma que fue utilizada como un medio defensa fundamental para su supervivencia, además de que también tenía que usarla para alimentarse mejor.

Otro detalle de gran importancia de estos especímenes es que detentaban una serie de topetones que en realidad llegaban a representar muestras de exhibicionismo o de diferenciación social, sobre todo en la época en la que estos ejemplares necesitaban aparearse y conseguir una hembra para poder seguir dándole vida a su especie.

Estos famosos topetones se encontraban situados en una depresión ubicada en la zona de la estructura ósea nasal, justo en lo que se conoce como techo craneal.

Dibujo de un Ouranosaurus

También nos podemos percatar de que este espécimen contaba con una interesante garra en cada una de sus manos, precisamente en el dedo que nosotros conocemos como pulgar, dicha garra no era de un tamaño considerable pero se dice que era bastante útil para realizar ciertas maniobras importantes para poder conseguir el alimento necesario.

Por otro lado, el famoso dinosaurio denominado como Iguanodon también poseía una cualidad muy similar, no obstante, este último animal mencionado tenía dicha garra pero de un tamaño mucho mayor, por lo que tal vez le podía dar más usos que el dinosaurio protagonista de este texto.

Los otros dedos del ejemplar llegaban a formar una especie de casquete, el cual es bastante posible que haya sido muy útil para la tarea de desplazarse desde un punto hacia otro punto, así mismo, se dice que cuando se desplazaba usando las cuatro extremidades que poseía, probablemente los elementos óseos de este animal podrían haber sufrido frecuentes dislocaciones.

Por lo tanto, para evitar este tipo de situaciones, lo más adecuado era que dichos elementos óseos se encontrasen vinculados, y precisamente era así como se encontraban, los elementos óseo de la zona de la muñeca parecían totalmente unidos para evitar el mal funcionamiento de la estructura en general.

¿Sabías qué?...
Por otro lado, las otras extremidades debían ser de longitud considerable y resistente para que puedieran haber soportado todo el volumen del cuerpo del animal, solo de ese modo hubieran podido hacerlo. El elemento óseo conocido como fémur, se dice que era de la misma longitud del elemento óseo identificado como la tibia.

Una particularidad que tenía mucho parecido con un animal denominado como Spinosaurus, era la gran famosa vela compuesta por elementos propios de la piel, vela que por consiguiente tenía que ser sostenida totalmente por una serie de espinas dorsales, las cuales se encontraban distribuidas alrededor de la zona de la espalda e incluso en una buena parte de la estructura de la cola del animal.

Se afirma en este caso, que dicha “vela” tenía la función de regular la temperatura propia del cuerpo de este singular ser prehistórico.

Una gran diferencia que este dinosaurio tenía con otro ejemplar conocido como Dimetrodon (que no era un dinosaurio sino un pelicosaurio), era por cierto esta misma vela compuesta de elementos propios de la piel, ya que en este caso los elementos óseos que se encargaban de sostener a la estructura en realidad llegaban a ser no tan robustos como en el caso del dinosaurio protagonista de este artículo.

Por lo que en realidad es difícil llegar a observar el parecido si nos enfocamos en analizar de forma detenida a los dos ejemplares, algo que se suele recomendar de forma muy frecuente a los grandes y prestigiosos científicos de nuestros días.

Te dejamos con un vídeo sobre el Ouranosaurus donde se habla un poco más acerca de este dinosaurio y ciertos detalles interesantes.