Seismosaurus: el de las espinas de iguana

Nombre: Seismosaurus
Dieta: Herbívora
Peso: 50 toneladas
Periodo: Cretácico Superior
Encontrado en: Norteamérica

Este enorme dinosaurio de más de 40 metros de longitud llegó a vivir en nuestro planeta exactamente en el territorio que a día de hoy consideramos como el continente americano, en la zona norte de aquel.

Su denominación oficial es la de Seismosaurus, tuvo una altura de un total de 6 metros y su peso no era menor a las 5 toneladas, su vida se llevó a cabo durante el período Cretácico, precisamente en la capa superior de éste, esto significa que sin lugar a dudas vivió hace más de 120 millones de años.

¿Te has quedado con ganas de saber más? ¡No te preocupes! Tenemos un montón de información sobre el Seismosaurus ¡Sigue leyendo y lo descubrirás todo acerca de este dinosaurio del cretácico!

Taxonomía del Seismosaurus

Reino División Clase Orden Suborden Infraorden Familia
Animalia Chordata Sauropsida Saurischia Sauropodomorpha Sauropoda Diplodocidae

Para comprender la su taxonomía es  importante observar lo siguiente:

  • Este dinosaurio se encuentra dentro del Reino: Animalia
  • Filo o división: Chordata
  • La Clase de este animal es Sauropsida
  • La Superorden de este dinosaurio es Dinosauria
  • Pertenece a la Orden Saurischia
  • Dentro de la Suborden de Sauropodomorpha
  • Se encuentra dentro de la Infraorden Sauropoda
  • La Superfamilia es Diplodocoidea
  • La Familia de este dinosaurio es Diplodocidae
  • La Subfamilia del dinosaurio es Diplodocinae
  • El Género de este animal es Diplodocus

Características del Seismosaurus

Se dice que este ejemplar es uno de los que mayor longitud que ha habitado la Tierra, además de ello se conoce que la estructura de su nariz se encontraba localizada precisamente en la zona de la testa que se le llama “punta”, mientras tanto, los elementos dentales de este ejemplar gozaban de una particular forma de cilindro, los cuales solo se podían localizar en el área frontal del hocico.

Descripción del Seismosaurus

Sobre sus extremidades podemos afirmar que las que se situaban en la zona frontal resultaban ser de menor tamaño que las que se localizaban en la parte trasera, por lo que si empezamos a compararle con un animal de nuestros días, probablemente estas extremidades tendrían muchas similitudes con los elefantes, extremidades que además poseían en su estructura final un conjunto de cinco dedos.

De estos cinco dedos, solo uno de ellos poseía una poderosa garra que le ayudaba a defenderse de otros animales que seguramente pudieron llegar a convertirle en su alimento, en otras palabras, dicha garra tenía la función de defender y proteger al animal en casos de peligro o situaciones de amenaza extrema.

Si seguimos enfocándonos y observando las poderosas extremidades de este ejemplar, probablemente nos percatemos de forma muy rápida que estos elementos eran realmente una maravilla, puesto que estaban diseñadas de forma perfecta para poder soportar un peso de gran dimensión, de otro modo el animal no hubiera podido siquiera pararse o mantenerse erguido.

Así mismo, estas extremidades tenían la gran función y habilidad de poder brindarle al animal entero una suerte de ligereza e incluso rapidez para desplazarse, voltear e incluso golpear a otros animales que le representaban, de seguro, una amenaza extrema. Dicho golpe o defensa lo realizaban utilizando una de sus armas secretas, una estructura perfectamente preparada para realizar tal maniobra: la cola.

Era esta cola la que en diversas ocasiones seguramente le habría salvado la vida al animal, puesto que le ayudaba a combatir contra la fuerza y la destreza de otros animales mucho más agresivos e incluso mucho más poderosos, esta cola era utilizada como un potente látigo, el cual arremetía en contra de las corpulentas musculaturas de otros ejemplares, y de seguro le daba tiempo para escapar o para acabar con su oponente de una vez por todas.

Su peso, como ya habíamos mencionado, era muy considerable, incluso si seguimos comparando con los famosos elegantes, podemos decir que este ejemplar tenía el peso de dos pares de estos enormes animales que existen en nuestros días, es por ello que resulta natural para cualquier persona que la rapidez no era una cualidad de este animal.

No obstante, como ya habíamos mencionado anteriormente, tampoco era cierto o totalmente verdadero de que se tratase de un animal extremadamente lento, de hecho contaba con extremidades lo suficiente adaptadas para realizar maniobras y para darle la ligereza necesaria al espécimen.

¿Sabías qué?...
Su denominación se debe justamente al peso que este animal representa, por ello lo que en realidad quiere decir su nombre es lo siguiente: reptil terremoto.

Mientras tanto, todavía existe un intenso y acalorado debate sobre si este famoso y gigantesco Seismosaurus resulta dentro de los ejemplares conocidos como Diplodocus, mientras que unos científicos de mucho prestigio afirman con total confianza que el Seismosaurus era de un volumen o dimensiones mucho mayores a los de los especímenes colocados dentro de los Diplodocus, otros investigadores niegan rotundamente tal aseveración, aunque actualmente (y como podéis ver en la tabla taxonómica previa) se encuentra en el Género Diplodocus como la especie D.hallorum.

Descubrimiento del Seismosaurus

El hallazgo de los más importantes vestigios de este ejemplar se llevó a cabo en el famoso estado de Nuevo México, lugar en el que se han encontrado restos de otros especímenes, como ya hemos podido ir conociendo en artículos anteriores, y fue en 1979 que el hallazgo del dinosaurio protagonista se desarrolló.

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Fueron en realidad una cantidad importante de vestigios los que fueron hallados en dicho estado, no obstante, fue en realidad un auténtico accidente lo que llevó a que se descubriera al animal, ya que fueron excursionistas, que se encontraban traspasando la zona y se percataron de la presencia de los vestigios de este enorme espécimen.

Como en todo hallazgo de animales prehistóricos, la confusión no fue un elemento ajeno a la situación, toda la comunidad científica se encontraba realmente perpleja debido al hallazgo de tan gigantesco animal, y no fue hasta 1985 que los científicos lograron colocar a este ejemplar de grandes dimensiones dentro de los animales conocidos mayormente bajo la denominación de Saurópodo.

¿Sabías qué?...
Se dice que cuando los primeros investigadores capacitados para el estudio del animal, estos mismos pensaron que se trataba del animal más grande jamás visto por la historia, por lo que de seguro podemos imaginar el gran impacto que este hallazgo causó en todo el mundo, no solo el científico y no solo al mundo de la Paleontología.

Alimentación del Seismosaurus

La alimentación del animal se basaba de forma rígida en el consumo de vegetales, esto quiere decir que era un ejemplar herbívoro, y debido a que las circunstancias eran bastante favorables para el crecimiento de las plantas que este animal necesitaba comer, el alimento para este dinosaurio no era un elemento que escaseaba.

De hecho era bastante abundante y eso explica que el animal pudo haber llegado a crecer tanto, debido a que su alimentación era muy rica. Recordemos que en aquel tiempo se encontraban presentes condiciones climáticas como la humedad y también el calor, condiciones que fomentaban el crecimiento y desarrollo de vegetales en una rapidez extrema.

Sobre los elementos dentales del ejemplar se ha estudiado que se encontraban diseñados de forma casi perfecta para poder extraer el alimento vegetal de donde se encontraban, dientes que eran tan resistentes como efectivos al momento de arrancar dichas plantas, ya que este enorme animal necesitaba una enorme cantidad de vegetales para poder mantener su cuerpo con energía y funcionando de un modo totalmente saludable.

A continuación te dejamos con un vídeo del Seismosaurus a modo de resumen sobre lo más importante que hemos visto… ¡Esperamos que te guste!