Doedicurus, el armadillo gigante

Nombre: Doedicurus
Dieta: Herbívora
Peso: 2 toneladas
Periodo: Pleistoceno
Encontrado en: América del Sur

El Doedicurus clavicaudatus y el Doedicurus patagonicus son las únicas especies del género Doedicurus que se han hallado. Este espectacular mamífero prehistórico perteneció a la familia de gliptodontes, esta familia guarda un estrecho parentesco con los actuales armadillos.

Este animal prehistórico habitó durante el Cenozoico, era que precede a la actual. Dentro del Cenozoico hay subclasificaciones temporales mucho más precisas y concretamente el Doedicurus pertence al Período Cuaternario.

La característica más distintiva de estos armadillos gigantes eran sus largas colas que terminan en un “mango” rígido y una especie de maza. De ahí proviene el significado de su nombre, Doedicurus, que vendría a significar cola en forma de mano de mortero.

¡Quédate aquí y descúbrelo toda la información acerca del Doedicurus!

Información básica sobre el Doedicurus

El Doedicurus era un animal bastante pesado con respecto a sus dimensiones. A pesar de tenerlo en nuestro blog de dinosaurios, no confundirlo con uno de ellos. Se trata de un mamífero prehistórico y habitó hace mucho menos tiempo que los dinosaurios.

¿Cuánto mide de largo? – El largo de este mamífero prehistórico era más o menos de 4 metros.
¿Cuál es su altura? La altura de los doedicurus era de 1,5 metros de forma aproximada.
¿Cuál es su peso? – Era un mamífero bastante pesado, llegando a pesar entre los 1910 a 2370 kilogramos.
¿Cuándo vivió? – Este animal prehistórico existió en la Tierra hace 2,5 millones de años y pudo haber existido siglos, como máximo hasta hace unos doce mil años.
¿Cuál es su familia? – Está clasificado dentro de la familia de los Chlamyphoridae. Dentro de esta familia se clasifica como un gliptodóntido.

La taxonomía del Doedicurus

Reino Animalia > Filo Chordata > Superorden Synapsida > Clase Mamalia > Orden Cingulata > Familia Chlamyphoridae > Subfamilia Glyptodontinae > Género Doedicurus

Dentro del Género Doedicurus existen dos especies descubiertas. No se descarta que hayan podido existir más especies de este mamífero prehistórico, pero de ser así quedaría pendiente hallarlos. Actualmente las dos especies descubiertas son:

  • D. clavicaudatus
  • D. patagonicus

La subfamilia: los gliptodóntidos

El gliptodonte habitó la Tierra durante la época del Pleistoceno, concretando algo más, se cree que apareció hace aproximadamente 2,5 millones de años. Se quedó en la Tierra durante unos cuantos siglos, siendo uno de los más pesados mamíferos de su época.

Inicialmente habría vivido en la zona de América del Sur y finalmente acabaría en América del Norte.

La subfamilia de gliptodóntidos pertenece al Orden Cingulata. Son armadillos que tienen una armadura dorsal formada por osteodermos (placas de hueso dérmico superpuestas, formando “escudos”).

Actualmente siguen existiendo animales de esta orden, concretamente la familia Dasypodidae, a la cual pertenecen los armadillos de la actualidad.

Estos mamíferos prehístóricos tenían la cabeza a baja altura con tal de facilitar el acceso al agua y las hierbas. Su cuerpo estaba recubierto de pelo y se movían muy despacio debido a gran peso.

Masticar la comida para ellos era relativamente fácil, pues poseían unos dientes muy duros y estaban soldados entre sí para formar una superficie moledora.

Los gliptodontes se organizaban en pequeños grupos con el fin de proteger a las crías. Los machos adultos eran bastante grandes y pesados, midiendo 3 metros y pudiendo llegar a pesar más de dos toneladas. A pesar de que no eran carnívoros, eran unos animales bastante agresivos.

No dudaban dos veces en utilizar su enorme cuerpo para atacar como método de defensa ante los depredadores.

¿Sabías qué?...
Para hacer una idea más aproximada del tamaño de un gliptodonte podríamos compararlo con el de un coche. Curiosamente, el Volkswagen Escarabajo sería la forma y el tamaño que habría tenido este animal prehistórico.

A primera vista pueden parecer unos animales todoterrenos e indestructibles, aunque en la práctica esto no era así. Las enormes medidas y el gran peso que tenía sí que le hacía ser un animal robusto, aunque también le convertían en un animal poco veloz.

La gran lentitud que poseía era un defecto del que los depredadores tomaban ventaja.

Lo realmente curioso y que aún sigue siendo una incógnita, son los duros músculos entrelazados que tenían en el orificio nasal. Algunos proponen que podría ser que tuviesen una trompa como los elefantes.

Aún así, no se ha podido determinar pues todos los animales que tienen trompa, también tienen una serie de huesos en la cabeza que no se encontraron en el resto de gliptodontes.

Otra teoría más sólida sobre ello es que dichos músculos servían como ayuda para masticar la hierba o los tallos fibrosos. Estos músculos habrían ayudado a su pesada mandibula inferior a sostenerse y hacer fuerza sobre la dura vegetación.

Dibujo de un Doedicurus

¿Por qué se llamaron gliptodontes?

El nombre de los animales, en la mayoría de casos tienen su origen en alguna característica física especial de estos. También es común en los animales prehistóricos darle un nombre en base a la forma de sus dientes. Esto se debe a que las mandíbulas son unas piezas clave para la descripción de los animales.

A pesar de que lo más distintivo de los gliptodontes eran las placas de sus corazas, se le dio también un significado en base a sus dientes. La palabra Glyptodon proviene de las palabras glypos que significa esculpido y odontos que significa diente.

Lo que vendría a significar su nombre entero sería diente ranurado o diente grabado. El origen del nombre es algo bastante curioso, pues proviene de una técnica artística conocida como Glíptica.

Esta técnica consiste en tallar piedras preciosas, y hacer figuras gracias al gran grosor. Tenemos como ejemplo las medallas y las monedas.

Descripción más detallada sobre los gliptodontes

Ahora bien, veamos una descripción detallada sobre los gliptodontes. Todos alguna vez han visto un armadillo, un pequeño animal que tiene recubierto todo su cuerpo de unas placas óseas.

Estos animales pequeñitos utilizan estas placas óseas como método defensivo ante un depredador.

¿Te imaginarías cómo sería un armadillo mucho más grande? Es algo que realmente existió y fue hace bastante tiempo. Habitó en la Tierra en el rango de hace 2,5 millones hasta hace 10 000 años. Se podría llamar como armadillo gigante, aunque su nombre es el de gliptodonte.

Los gliptodontes eran muy similares a los armadillos, por algo están dentro de la misma orden de animales. No es muy equivocado hacer referencia a ellos como los armadillos gigantes y como el armadillo actual, el rasgo más distintivo de estos era el caparazón.

Este caparazón lo mantenía blindado y servía de capa protectora ante los depredadores. Estaba dotada de unas mil placas óseas de unos dos centímetros y medio de grosor. Podríamos comparar su caparazón con el de una tortuga, animal que también se defiende gracias a la coraza.

En cualquier caso, lo que diferencia al gliptodonte de la tortuga es que éstos no podían esconder su cabeza dentro del caparazón. Eso sí, poseían otra capa ósea (a modo sombrero) que protegía la cabeza del animal.

La cola de este animal no se quedaba atrás en cuanto a protecciones. Sus colas estaban rodeadas de una serie de anillos óseos que servían como protección. Eso sí, todo esto suponía un gran peso que sostenían gracias a sus sólidas vértebras.

Las vértebras estaban fuertemente cohesionadas entre sí, sus extremidades cortas pero gruesas y unos hombros grandes y fuertes permitían cargar toda la pesada coraza que tenían. Esta robustez le permitió soportar todo el peso que tenía, que llegaba a los 1500 kilos sin problemas.

El caparazón suponía un buen método defensivo contra las mordidas de lobos gigantes y tigres con dientes de sable. Era una gran defensa en contra de sus afiladas garras y dientes.

También hay que mencionar que tenía una fuerza descomunal que podía fácilmente derribar a los enemigos. Aunque eso sí, como ya se comentó, el defecto del gliptodonte era su lentitud.

A pesar de sus grandes dotes defensivas, el gliptodonte no era una presa pasiva. La fuerza descomunal que tenía apoyado con su cola robusta y acorazada le permitía golpear a los depredadores que se acercaban. Su cola tenía unos huesos bastante puntiagudos con los cuales podía partir costillas, patas e inclusive cráneos de sus enemigos.

¿Por qué se extinguieron los gliptodontes?

Este mamífero prehistórico era tan poderoso y popular que llegó a habitar la Tierra hasta hace unos diez mil años, que empezaron a habitar los seres humanos. Llegó a controlar toda la zona de América del Sur y en gran parte la del Norte.

Debido a la cadena alimenticia, es muy probable que una de las causas de la extinción de este mamífero prehistórico fuesen los primeros seres humanos. Estos habrían cazado a los gliptodontes con el fin de alimentarse o simplemente para utilizar su gran coraza como un refugio.

Aún así, su extinción no fue completamente por culpa de los primeros seres humanos que los cazaban con moderación. La principal causa de su extinción fue debido al cambio de época.

El Pleistoceno llegaba a su fin para dar paso al Holoceno. Esto significó un gran cambio climático con el que muchos animales, como es el caso del gliptodonte, desaparecieran por completo de la faz de la Tierra.

Descripción de los Doedicurus

Ahora que ya sabemos las características de los gliptodontes, ya sabemos un poco más sobre el aspecto general de los Doedicurus. Los Doedicurus al pertenecer al grupo de los gliptodontes, comparten muchas de las características de estos.

Eso sí, los Doedicurus ostentan el título de ser la especie de gliptodontes más grande que ha existido.

El rasgo más distintivo entre las otras especies de gliptodontes y los Doedicurus reside en la cola. La cola de estos últimos habría sido muy larga y terminada en una especie de mango rígida y una maza caudal.

Además de ello, contaban también con acorazamiento alrededor de su cola. Respecto a la maza caudal, no está del todo claro, pudiera ser que sólo fuesen protuberancias.

Las dimensiones del doedicurus eran realmente impresionantes. Tenía una altura de aproximadamente 4,9 pies (1,5 metros) y la longitud total era de 13 pies (4 metros). Esto le daba un aspecto bastante feroz si contamos con el enorme caparazón que tenía y el aspecto de robustez que le daban sus aproximadamente 2 toneladas.

El caparazón que poseía estaba situado en forma de capas, superponiendo unos escudos sobre otros. En este aspecto son muy similares a los actuales armadillos.

Poseían una especie de funda de huesos bastante flexible alrededor de la cola. Los del sexo masculino además tendrían picos largos al final de ella. El peso del caparazón equivale al 20% de su masa total.

Además de ello, los vasos sangúineos de su caparazón indican que éstos estaban cubiertos de piel y que quizá también fuesen unos animales peludos.

La sujeción que tenía el caparazón era especialmente en la zona de la pelvis, mientras se encontraba algo más suelta por la zona del hombro.

Además, la parte delantera tenía una pequeña zona de grasa, que serviría para almacenar energía (como las jorobas de los camellos) y habría servido también como amortiguador contra los golpes de cola de sus rivales.

¿Cuándo vivió el doedicurus?

En dinosaurioss.com hablamos en mayor parte sobre todo referente a los dinosaurios. Los dinosaurios son unos animales gigantes que habitaron la Tierra hace varios millones de años. Sin embargo, como comentamos inicialmente, este no es el caso del Doedicurus.

El Doedicurus no es un dinosaurio, sino un mamífero prehistórico y al contrario que los dinosaurios, no fue hace mucho que estuvo en la Tierra.

Los Doedicurus aparecieron en la Tierra hace unos 2,5 millones de años pero no fue hasta hace poco que la abandonó. El Doedicurus dejó de habitar la tierra hace “sólo” unos 10 000 años aproximadamente.

Según el punto de vista que se utilice puede ser mucho o poco tiempo, pero lo que si se puede afirmar es que son bastante más recientes que nuestros amigos los dinosaurios.

La existencia de este mamífero se centraba en la época del Pleistoceno. Es como se denomina a la época que comprende desde hace 2,588 millones hasta hace unos 11 700 años.

La extinción de estos mamíferos prehistóricos vino más o menos con el cambio de época. Esto no es realmente una coincidencia y tiene una explicación sencilla.

El Pleistoceno es la época donde se produjeron las últimas glaciaciones. Pertenece a la Era Cenozoica y la primera Época dentro del Periodo Cuaternario. En esta época, grandes extensiones de tierra quedaron cubiertas bajo una gran capa de hielo, lo que se denomina como glaciación. También se conoce como la edad de hielo.

Los Doedicurus estaban acostumbrados a un ambiente climático bastante frío. Esto explicaría que cuando empezó un periodo interglaciar (en el que aún nos encontramos) supuso el fin del Pleistoceno y con ello de los Doedicurus adaptados al frío.

Esto no se limita a los Doedicurus, sino también a todo el grupo de gliptodontes que no se pudieron adaptar al cambio de clima.

Casualmente este cambio climático coincidió con los inicios de la especie humana, que pusieron un plus de dificultad a los animales debido a la cacería.

Extinción del Doedicurus

La llegada de los primeros homo sapiens hacia América del Sur coincide temporalmente con al extinción de los doedicurus. Los Homo sapiens habrían cazado ejemplares de doedicurus con tal de alimentarse y utilizar su caparazón como refugio.

¿Sabías qué? – Existe una película de dibujos animados ambientada en esta época titulada La Era de Hielo (Ice Age). Es una película ideal para ver con los más pequeños y que con ello aprendan algo sobre historia y especies extinguidas sin dejar de lado el entretenimiento.

Se puede apreciar en la película ejemplares de gliptodontes, y otros más conocidos, los mamuts.

¿Dónde vivió el Doedicurus?

Estos animales gigantes estuvieron habitando hace no mucho la Tierra. Los Doedicurus eran la especie más común que existía de los gliptodontes. Aún así, la presencia de este mamífero no era en toda la Tierra sino estaba limitado a unas zonas donde predominaba.

La zona en la que se podían ver muchos de estos ejemplares era la actual América del Sur.

América del Sur es aún así una zona relativamente bastante amplia y se puede concretar algo más los focos de población de estos mamíferos. Los Doedicurus habrían habitado especialmente en la Formación Ensenada, Argentina. También se han hallado restos de este animal en la zona de Uruguay y Brasil.

El hábitat natural de los Doedicurus eran los bosques y pastizales. Es algo bastante comprensible teniendo en cuenta que eran unos animales hervíboros. Los restos de este animal se habrían encontrado junto a restos de capibaras, lo que indicaría que quizá se habrían alimentado con plantas de los humedales.

Todo indica a que este mamífero era muy agresivo entre los de su misma especie. Tomando en cuenta que su ángulo de visión era bastante limitado, no podría haber utilizado su cola contra depredadores veloces.

Los caparazones de los machos cuentan con abolladuras, lo que hacen pensar que se daban coletazos entre ellos para obtener la supremacía.

¿Quién descubrió al Doedicurus?

El mérito de haber descubierto los primeros restos de doedicurus lo recibe Sir Richard Owen (1804 – 1892). Era un biólogo y paleontólogo inglés, considerado una figura muy controvertida. Aún así, fue un gran naturalista con un indudable talento para la interpretación de fósiles.

Este increíble paleontólogo es conocido por muchos logros, entre los que destaca por haber acuñado e inventado el término Dinosauria. Instaurar una nueva Superorden es algo de lo que pocos paleontólogos pueden presumir. También ha aportado la descripción de varios dinosaurios, como el Iguanodon o el Megalosaurus.

Uno de los mayores privilegios que consiguió es obtener el permiso de investigar con cualquier animal recién muerto del zoológico de Londres.

De ahí pudo sacar muchas conclusiones sobre mamíferos y contribuir en las dscripciones de marsupiales, monotremas y simios antropoides. Consiguió reconocer y nombrar a dos grupos de ungulados, Perissodactyla y Artiodactyla.

En 1848 describe algunos restos fósiles. La mayoría de sus descripciones de este año iban sobre mamíferos extintos. Claro está, uno de ellos era el Doedicurus. Le dio el nombre a este género y no se quedó ahí, también reconoció a los armadillos gigantes, los gliptodontes en el año 1839.

Esperamos que esta información completa sobre el Doedicurus te haya resultado útil. En este blog nos esforzamos en mostrar la información más completa posible. Si consideras que falta algún detalle por añadir, estamos encantados de escuchar tus sugerencias. Cualquier aporte, comentario, pregunta y crítica es totalmente bienvenida.

Te dejamos con un breve vídeo sobre el Doedicurus: