Megaloceros, el ciervo prehistórico gigante

Nombre: Megaloceros
Dieta: Herbívora
Peso: 700 kilogramos
Periodo: Piloceno - Pleistoceno
Encontrado en: Eurasia

El Megaloceros es un género de mamífero prehistórico y no existe ningún ejemplar vivo de él. Se trata de un género extinto de ciervos y se le conoce popularmente como el ciervo gigante. En comparación con los dinosaurios, no fue hace mucho que dejó de habitar en el planeta.

Habitó en nuestro planeta en la era anterior, en el Cenozoico. Dentro de esta clasificación, concretamente vivió en lo que se conoce como Período Cuaternario.

La característica principal de los Megaloceros era el gran tamaño que poseía con respecto a sus contemporáneos. Lo primero que se aprecia de este animal son sus grandes cuernos y de hecho ostenta el título de tener la mayor cornamenta dentro de los cérvidos.

Y es que resulta realmente fascinante imaginar que existieron unos antepasados prehistóricos de los actuales ciervos… ¿o no? Si te ha entrado curiosidad por saber más acerca de este animal prehistórico, sin duda estás en el lugar correcto. A continuación encontrarás la información sobre Megaloceros más completa de la red. ¿Te animas a descubrirlo todo sobre este ciervo gigante del pasado?

Información básica sobre el Megaloceros

Este ciervo gigante también es frecuentemente considerado como el alce de Irlanda. Y es que el Megaloceros es un espectacular ejemplar de la familia de los cérvidos. Guardan una estrecha relación con los ciervos actuales como iremos viendo a lo largo del texto. Empecemos con la información básica de este animal.

¿Cuánto mide de largo? – La longitud media de este ciervo gigante era de tres metros aproximadamente
¿Cuál es su altura? La altura promedio de los Megaloceros era de dos metros y medio.
¿Cuál es su peso? – El peso aproximado de este género de cérvido eran unos 700 kilogramos.
¿Cuándo vivió? – Empezó a habitar nuestro planeta hace 2,4 millones de años y se habría extinguido hace tan “sólo” 5200 años.
¿Cuál es su familia? – Está clasificado dentro de la familia de los cérvidos.

La taxonomía del Megaloceros

Reino Animalia > Filo Chordata > Clase Mammalia > Orden Artiodactyla > Familia Cervidae > Subfamilia Cervinae > Género Megaloceros

Dentro del Género Megaloceros existian varios tipos de especies. En un futuro puede aumentar o disminuir la lista de especies y nos preocuparemos de tener esta sección actualizada. En cualquier caso, veamos las especies de Megaloceros que existen actualmente:

  • M.antecedens
  • M.cazioti
  • M.dawkinsi
  • M.giganteus
  • M.luochuanensis
  • M.obscurus
  • M.pachyosteus
  • M.savini
  • M.verticornis

La familia: los cérvidos

Los Megaloceros son un género de mamíferos prehistóricos que pertenecen a la familia de los cérvidos. A fin de conocer más sobre este animal, sería interesante averiguar un poco más sobre los rasgos y las características de los cérvidos.

Familia de cérvidos

Los ciervos y los antílopes son animales muy parecidos y hay que tener cuidado para no confundirlos. La diferencia entre ambos animales está en sus cuernos. Mientras que los cuernos de los antílopes eran permanentes y no crecen de nuevo, la de los ciervos sí.

Los cuernos de los ciervos se caen cada cierto tiempo y vuelven a crecer de manera regular. También hay otra diferencia y es a la familia a la que pertenece cada uno, los ciervos son de la familia de los cérvidos y los antílopes son de los bóvidos.

Los cérvidos son una familia de mamíferos rumiantes que engloba varios géneros de ciervos y venados. La familia de cérvidos aún cuenta con especies y géneros existentes y entre ellos estarían los ciervos actuales que puedes ver en los bosques. Ahora bien, veamos los rasgos que tenían y siguen teniendo esta familia de mamíferos.

Entre las características típicas de los cérvidos nos podemos encontrar con unas patas largas, delgadas y que cuentan con unas pezuñas partidas a la mitad. Estos animales tienen las orejas largas y una cola pequeña que apenas sobresale. Además, los ciervos son bastante ágiles y son capaces tanto de saltar y nadar perfectamente.

En la mayoría de los casos los machos son de mayor tamaño que las hembras y generalmente los machos son los únicos que poseen cuernos. Los únicos cérvidos en los que ambos sexos tienen cuernos son los renos. Todas las especies de ciervos que existen y han existido poseen cuernos. El único ejemplar que no tiene cuernos es el ciervo chino de agua.

Detalles sobre los Megaloceros

Los Megaloceros comparten muchas de las características de la familia de los cérvidos. Sabiendo todo lo anterior, hay poco más que añadir sobre los rasgos de este animal. Aún así hay ciertos aspectos y rasgos interesantes que distinguen a estos mamíferos con el resto de la familia.

Como comentamos al principio, se trata de un género de cérvido extinguido. La especie más conocida de este género es el Megaloceros giganteus debido al gran tamaño que poseía. Coloquialmente también se le conoce como el alce irlandés o el gigante de los ciervos. Aún así, no todas las especies de este género eran necesariamente grandes, sino que existían varias especies y todas de distinto tamaño.

Reconstrucción de un Megaloceros

Actualmente la especie más pequeña hallada de este género es el Megaloceros cazioti que poseía una altura inferior a un metro. Algo también realmente curioso de destacar es que aunque los cuernos de las distintas especies tenían distinta forma, en todos los ejemplares los cuernos estaban en la misma proporción con respecto al cuerpo.

Los cuernos de este cérvido tenían unos 3,65 metros de longitud y habrían pesado nada menos que unos cuarenta kilos. Estos cuernos eran temporales y se caían y volvían a regenerar cada año. Este género habría tenido los cuernos más grandes de todos los cérvidos.

Como es común dentro de los animales, los machos habrían luchado para demostrar quién es el líder. Para ello utilizaban sus cuernos para golpearlos contra los de los otros machos con la finalidad de atraer a las féminas.

En cuanto a la reproducción, los machos se desatendían de sus crías y la protección de éstas estaban a cargo de la madre (la cierva). Solían tener una o dos crías por cada embarazo y la duración de este proceso era de hasta diez meses. La piel de las crías recién nacidas contaba generalmente con manchas blancas y en algunas especies desaparecen al final de su primer invierno de vida.

Las crías tardaban poco en andar, apenas una media hora después de su nacimiento. Era normal que las madres después del nacimiento de la cría lamiese entera a su hija con tal de quitarle el olor. Esto se debe a que las crías nacían con un olor bastante fuerte que podía atraer a los depredadores.

La primera semana de vida solían mantenerse escondidos entre la hierba por miedo a ser devorado por animales cazadores. Después de esa semana ya cogían fuerzas y seguridad para perseguir a sus madres durante al menos un año.

En la mayoría de los casos el macho no vuelve a ver a la madre de nuevo, aunque en algunas ocasiones las hembras tras una semana volvían con el macho y las crías para formar una pequeña manada.

Los primeros humanos cohabitaron y representaron mediante el arte rupestre a los Megaloceros. En ellos dibujaban las pieles de estos animales con un tono oscuro y la superficie inferior (la zona de la barriga) en blanco. En estas representaciones se puede apreciar claramente que guardan cierto parecido con los ciervos actuales.

En estos dibujos prehistóricos también se puede apreciar una pequeña joroba sobre los hombros de estos animales. Según las suposiciones de los expertos, la joroba habría servido para almacenar y reservar grasa corporal y así poder sobrevivir en las épocas de mucho frío. Se ha contrastado observando las vértebras dorsales que habrían servido como sujeción.

¿Por qué se llamaron Megaloceros?

La causa del significado de su nombre es debido a la gran longitud de sus cuernos. Ten en cuenta que estos cuernos de punta a punta superaban la estatura de cualquier hombre. Es por ello que le pusieron el nombre de Megaloceros, cuyo significado literal vendría a ser cuernos grandes.

¿Cuándo vivió este ciervo gigante?

En este apartado de nuestra página estamos acostumbrados a poner cantidades de varios millones. Esto se debe principalmente a que la mayoría del contenido que encontrarás aquí es sobre dinosaurios y que en este caso no se trata de uno. El Megaloceros era un mamífero prehistórico perteneciente a la familia de los cérvidos.

Este ciervo gigante llegó a la Tierra hace tan “sólo” unos 2,4 millones de años. Sin duda aún siguen siendo muchos años, aunque comparados con los dinosaurios se podría decir que estuvieron en nuestro planeta hace casi nada. Y es que estos ciervos gigantes apenas se extinguieron hace unos 5200 años.

Esta escala temporal corresponde con el final de la Época Plioceno y abarcó toda la Época Pleistoceno. Este lapso de tiempo es más conocido coloquialmente como las edades de hielo.

La Época Pleistocena estuvo marcada por grandes glaciaciones y esta época llegó a su fin con el último período glacial y a su vez coincide con el final del Paleolítico, donde habitó el primer Homo habilis, desde hace 2,6 millones de años hasta hace alrededor de 10 000.

¿Por qué se extinguieron los Megaloceros?

El hecho de que cohabitara con los primeros seres humanos hace sospechar cuanto menos que ellos fueron los causantes de su extinción. La teoría de que la caza humana habría sido la causa principal de su desaparición se ha desechado por completo.

No es que los Megaloceros desapareciesen de un día para otro debido a la presencia humana. De hecho, estos ciervos gigantes y los primeros humanos cohabitaron durante varios cientos (y miles) de años antes de que se extinguiera. Es muy probable que los primeros humanos se dedicaran a cazar estos mamíferos, pero la idea de que fuese la principal causa de la extinción no es para nada plausible, pues no era la única especie a la cual podían cazar.

La extinción de este animal coincidió con el final de la Época Pleistocena. El final de esta época estuvo marcado por un gran cambio climático. El cambio de clima habría sido la principal causa de su extinción, pues supuso la desaparición de algunas plantas y un gran cambio en los nuevos tipos de planta que crecían en la zona de Eurasia.

Las plantas que acostumbraban a comer los Megaloceros desaparecieron para dar paso a unos tipos de planta muy bajas en minerales. Los minerales son totalmente necesarios en la dieta de este mamífero, pues sin ellos sus huesos habrían crecido frágiles e inclusive sus astas podrían no haber tenido suficiente mineral para regenerarse.

Esto último les habría convertido en un animal débil y habrían sufrido roturas de hueso. Tampoco habrían podido huir de los depredadores y mucho menos pelear tanto entre ellos como contra otros animales.

¿Dónde habitó el alce irlandés?

Este mamífero extinto generalmente se atribuye a la zona de europa occidental. Esto se debe a que los primeros restos hallados fueron en este lugar. Aún así, habría sido una especie muy común y habría habitado toda la zona de Eurasia.

Hábitat del Megaloceros

El hábitat natural de estos animales habría sido muy variado. Podría haber habitado en selvas tropicales, tundra o bosques y matorrales. Aunque también podrían haber sobrevivido en zonas de espacio abierto como praderas y sabanas.

Según la zonas en las que se encontraron los restos de este género, habrían habitado en bosques templados caducifolios y en los bosques tropicales. Aunque claro está, no se puede descartar que pudiesen haber vivido en los lugares mencionados anteriormente.

¿De qué se alimentaban los Megaloceros?

Al igual que los actuales ciervos, este mamífero extinto eran animales hervíboros. Esto quiere decir que se alimentaban principalmente de hojas y vegetación en general. No lo tenían muy difícil, pues como dijimos anteriormente, vivían en zonas con una alta cantidad de vegetación.

Lo que sí es curioso, no sólo en los Megaloceros sino en todos los cérvidos es su alimentación. No eran muy selectivos en su alimentación pero sí que tendían a comer vegetación de fácil digestión como las hierbas frescas, frutas, hojas jóvenes, ramas finas, líquenes e incluso hongos.

Además, con respecto a su digestión cabe resaltar que era un animal rumiante. Los animales rumiantes ingieren los alimentos de forma normal para luego regurgitarlo y volver a masticarlo de nuevo. Esto se hace para ingerir mejor la comida gracias al bolo alimenticio que se forma en la primera ingesta. La palabra rumiante proviene del latín y significa literalmente “masticar otra vez”.

Esperamos que te haya gustado esta entrada sobre el Megaloceros. Cualquier duda, aportación o sugerencia que tengas es bienvenida en los comentarios. A continuación te dejamos con un vídeo sobre el Megaloceros donde se recopilan varias imágenes de este ciervo gigante…