Procoptodon, el canguro gigante

Nombre: Procoptodon
Dieta: Herbívora
Peso: 232 kilogramos
Periodo: Pleistoceno
Encontrado en: Australia

El Procoptodon es un género de mamíferos extintos de la cual se han hallado gran cantidad de especies. Se trata de un espectacular mamífero terrestre que por causas naturales ya extinguió. Este magnífico animal prehistórico habitó en nuestro planeta hace unos cuantos miles de años, son mucho más recientes que nuestros amigos los dinosaurios.

Estos animales prehistóricos habitaron durante lo que conocemos como Cenozoico. Dentro del Cenozoico existen varios periodos para concretar más la escala temporal a la que se hace mención y en este caso, habría pertenecido al periodo Cuaternario.

La principal característica de los Procoptodon es el enorme tamaño que tenía. Si hubiese que compararlos con un animal contemporáneo, sin duda sería con los canguros. Y es que el Procoptodon habría tenido un aspecto similar al de los actuales canguros con la diferencia de que eran mucho más grandes. No en vano es considerado el canguro más grande que jamás existió.

Información básica sobre el Procoptodon

El Procoptodon era sin duda un animal bastante grande. Eso sí, hay que recalcar que aunque esté escrito en nuestra página que trata mayormente de dinosaurios, este género no se trata de uno. Estamos hablando sobre un mamífero prehistórico que existió hace unos cuantos miles de años en el pasado.

¿Cuánto mide de largo? – Aproximadamente 3 metros desde la cabeza hasta el extremo de la cola.
¿Cuál es su altura? – La altura era de unos 2 metros y medio aproximadamente.
¿Cuál es su peso? – Tuvo un peso aproximado de 232 kilogramos.
¿Cuándo vivió? – Habitó nuestro planeta durante el Pleistoceno.
¿Cuál es su familia? – Pertenece a la familia de los macrópodos.

La taxonomía del Procoptodon

Reino Animalia > Filo Chordata > Clase Mammalia > Infraclase Marsupiala > Orden Diprotodontia > Familia Macropodidae > Subfamilia Sthenurinae > Género Procoptodon

Dentro del género procoptodon nos podemos encontrar con una gran variedad de especies. Eso sí, no hay que tomarlo como definitivo, pues en cualquier momento pueden hallar una nueva especie o descartar alguna. Es por ello, que intentaremos mantener esta sección completamente actualizada ante posibles cambios futuros.

Especies de Procoptodon

  • P. browneorum
  • P. cegsai
  • P. gilli
  • P. goliah
  • P. maddocki
  • P. mccoyi
  • P. oreas
  • P. otuel
  • P. pusio
  • P. rapha
  • P. texanensis
  • P. williamsi

La familia: los macrópodos

Antes de profundizar más acerca de los Procoptodon es recomendable echar un vistazo a la familia a la que pertenece. Este género está clasificado dentro de la familia de los macrópodos porque adopta sus características. Para indagar más sobre este género, veamos antes las características y los rasgos propios de los macrópodos.

Esta familia de mamíferos abarca varios géneros de marsupiales. Generalmente es más conocido coloquialmente como la familia de los canguros, pero no es sólo eso. Esta familia también incluye a los ualabies, pademelones y variantes parecidas. Actualmente la zona donde predominan es Australia, aunque cada vez son menos y están en riesgo de extinción.

Familia Macrópodos

Los macrópodos modernos se caracterizan por ser unos animales hervíboros, aunque prehistóricamente extistieron algunas especies de canguros omnívoros. Estos ejemplares modernos están especializados con dientes capaces de arrancar y triturar plantas fibrosas como las hierbas y las juncias.

En la parte delantera de sus mandíbulas podemos hallar dientes afilados situados en fila. Lo particular de su mandíbula es que tienen un hueco vacío en su dentadura entre esta recta de dientes afilados y los dientes molares.

Los dientes molares de esta familia en general son grandes y en la mayoría de ocasiones tienen cuatro dientes molares. Se suelen desgastar mucho, incluso de tal manera que queden totalmente inutilizados y mueran de hambre por ello.

Los tamaños de los distintos macrópodos son muy diversos, aunque la mayoría de ellos poseen unas largas y grandes patas traseras y con grandes músculos que le permiten impulsarse para saltar. Tiene cinco dedos en sus pies, siendo el cuarto el más grande y muy muscoloso. Respecto al quinto dedo, no es tan músculoso como el cuarto pero no se queda muy atrás, mientras que el segundo dedo y el tercer dedo están ligados.

Las cabezas de los pertenecientes a esta familia son relativamente pequeñas comparado con las enormes orejas que tienen. Los únicos que no tienen las orejas grandes son los canguros de los árboles, puesto que se desplazan entre ramas y en su proceso evolutivo el hecho de haber tenido orejas grandes no le habría permitido tanta movilidad entre ramas.

La anatomía de sus patas traseras le hacen un animal veloz. Y es que los macrópodos son unos animales realmente rápidos y recorren grandes distancias en muy poco tiempo. Volviendo al famoso salto de los canguros y los ualabies, estos tienen un dato realmente interesante.

Es obvio que sus musculosas patas traseras son las que permiten el salto, pero en parte es gracias a que tienen la peculiar característica de poder almacenar energía de deformación elástica en sus tendones. Es por ello que al contrario de lo que muchos piensan, el salto en gran parte se debe por la capacidad que tienen sus tendones y articulaciones para aguantar altas tensiones más que por el hecho de tener unas patas musculosas.

Otro dato interesante con respecto a ello es que su salto está sincronizado con su respiración. A la vez que sus pies se despegan del suelo para proceder a saltar, los pulmones sueltan aire. Cuando están a punto de aterrizar, los pulmones se vuelven a llenar de oxígeno.

Los estudios sugieren que el salto en realidad no requiere un gran esfuerzo para los canguros debido al impulso que tiene al correr.

Los macrópodos a su vez son unos animales muy resistentes. Son capaces de sobrevivir hasta en las condiciones más adversas. Pueden sobrevivir con alimentación de baja energía y se pueden desplazar largas distancias y de forma muy rápida sin apenas consumir mucha energía.

Es decir, aún sin tener una buena alimentación habrían sido capaces de escapar de sus depredadores o recorrer grandes tramos hasta llegar a pozos de agua o lugares donde haya alimentos frescos. Esto sin duda les favorece y favoreció la supervivencia en un continente con una fertilidad del suelo baja.

Con respecto a su reproducción, la duración media de ésta es de un mes. Los tiempos de gestación no varían mucho entre las distintas especies, siendo un poco más largos los de las especies más largos.

Eso sí, nacen unas muy pequeñas crías de 1 gramo y deben aguardar en la famosa bolsa que tiene la madre. Permanecen en la bolsa materna durante unos cinco a once meses hasta que se sienten preparados para salir de ella.

¿Por qué se llamaron macrópodos?

Esto tiene una fácil explicación si nos basamos en el griego. Y es que la palabra macropods tiene su origen en este idioma y traducido a nuestro idioma viene a significar “pie grande”.

Descripción de los Procoptodon

Descripción del Procoptodon

Ya hemos visto todos los detalles necesarios con respecto a la familia de macrópodos. Hay que tener en cuenta que este género adopta las características de su familia, motivo por el cual está clasificado dentro de ella.

Dentro de la familia existen muchos géneros de animales que obviamente guardan ciertas diferencias entre sí. Por ello, para diferenciar a este género de los demás, a continuación vamos a ver las características y los rasgos singulares de los Procoptodon.

La fisiología del procoptodon muy probablemente no habría sido muy distinto de la de un canguro actual. La única diferencia destacable con los canguros actuales es el gran tamaño que tenían las especies de este género. Para ser algo más concretos, las especies de este género llegaban a triplicar el tamaño del canguro más grande actual.

Los Procoptodon convivían con las actuales especies de canguros y también son denominados como canguros de cara corta. Además de esto, sus caras eran planas y tenían los ojos en dirección al frente.

Respecto a sus patas traseras, vendrían a tener un único dedo con una garra grande al contrario que los canguros actuales que poseen cinco dedos. Eso sí, en las patas delanteras también tenía garras, aunque en este caso tenían dos garras grandes por cada pata.

Anteriormente hemos comentado que los macrópodos en general son capaces de saltar y moverse a grandes velocidades. En el caso concreto del Procoptodon goliah no habría sido capaz de desplazarse a altas velocidades y mucho menos saltar debido a su gran peso.

Sus caderas eran anchas y sus tobillos eran capaces de resistir la torsión, indicando que habría sido de mantenerse con una sola pierna. Además, fruto de sus caderas anchas tuvo unas nalgas grandes, como la mayoría de las especies. Estas características le dotaban de una manera de andar peculiar muy similar a la de los homínidos.

¿Cuándo vivieron los Procoptodon?

Hasta ahora hemos comentado sobre el aspecto físico de este género y también hemos documentado sobre su familia de macropóndidos. Hemos señalado sus características básicas y desplegado su taxonomía. Ahora que ya sabemos todo eso, a continuación veremos acerca de cuándo vivió este espectacular canguro gigante.

Dibujo de un Procoptodon

Realmente no fue hace mucho que estos animales se despidieron de nuestro planeta, sobre todo si tomamos como referencia la antigüedad de los dinosaurios. Es más, son lo bastante recientes como para que aún podemos ver en el planeta varias especies con la que guardan una estrecha relación como lo es el canguro australiano.

Si lo que queremos realmente es ver un género de procoptodon tenemos que volver unos cuantos miles de años atrás. Este género habitó durante el Cenozoico Cuaternario Pleistocénico. La Época Pleistoceno es un lapso de tiempo que abarca desde hace 2,6 millones de años y acabó hace unos 12 000 años de forma aproximada. Estos canguros gigantes cohabitaron con los primeros seres humanos.

¿Dónde habitó el Procoptodon?

Ahora que ya sabemos un poco más sobre el lapso de tiempo que habitó este género, hablemos sobre el entorno en el que habitó. Según los restos hallados, el Procoptodon habría habitado por la zona donde actualmente se sitúa el Sur de Australia y de la Nueva Gales.

Si hablamos sobre el hábitat natural de este género, se situaba en zonas donde habían extensas superficies de árboles. También contaba con grandes dunas de arena que se creaban por el efecto del viento.

Por la zona del lago Menindee (al oeste de la Nueva Gales) existía un clima húmedo y más fresco. Los alrededores de esta zona eran una mezcla de bosques, bosques esclerófilos, llanuras y sabanas. Asimismo, en los bordes de la Menindee se habían formado grandes dunas de arena.

¿Por qué se extinguieron los Procoptodon?

A ciencia cierta no se sabe cuándo extinguieron realmente estos animales. Aún así, se sabe que por lo menos hace unos 50 000 años seguían con vida y que es muy probable que hubiesen sobrevivido hasta hace unos 18 000 años atrás. Con respecto a las causas de extinción existen varios factores que han influido en mayor o menor medida.

La primera de las causas podría haber sido la caza humana. Según los datos que se tienen, la llegada de los humanos a Australia coincide con la desaparición del género. Aún así no existen evidencias fósiles que contrasten el hecho de que los humanos hubiesen consumido a este animal.

La segunda posible causa reside en el cambio climático. Aún así, se sospecha que la primera opción podría ser más acertada debido a que en el lapso de tiempo de su extinción, el clima fue relativamente estable.

¿De qué se alimentaban los Procoptodon?

Los canguros Procoptodon tenían una alimentación muy variada aunque principalmente se especializaban en alimentarse a base de hojas de árboles y de los arbustos. El cráneo de este género es realmente robusto aunque su cara en sí era pequeña, esto sugiere que tuviese músculos maseteros que utilizaban para triturar los alimentos.

Según los restos encontrados de un Procoptodon goliah, se ha deducido que llevaba una dieta de navegación. Tenía unos premolares grandes, coronas dentales y una gran mandíbula ósea masiva fueron encontrados en los restos del fósil.

Esto sugiere que el Procoptodon goliah se podría haber alimentado de grandes cantidades de forraje frondoso. Su dieta habria consistido en plantas de tipo fotosintética C4, como pueden ser las gramíneas.

Espero que esta entrada con información sobre el Procoptodon te haya resultado útil. A continuación podrás encontrar un vídeo con muchísima más información sobre este genial dinosaurio.
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