Ornitholestes: un dinosaurio que disfrutaba de las aves

Nombre: Ornitholestes
Dieta: Carnívora
Peso: 18 kilogramos
Periodo: Jurásico Superior
Encontrado en: USA

El Ornitholestes fue un género de dinosaurios que habitó en la Tierra durante el periodo Jurásico (hace unos 145 millones de años atrás de forma aproximada). Está clasificado dentro del grupo de los dinosaurios saurisquios terópodos celurosaurianos.

Los ejemplares de este género habrían sido de un tamaño pequeño. Medía unos 2 metros de longitud, siendo que la mitad correspondía con el largo de su cola y unos 80 centimetros de altura. No es de los dinosaurios más pequeños que se han hallado pero quizá sí uno de los dinosaurios más ligeros, pues tan sólo pesaba unos 13 kilos aproximadamente.

¿Quieres saber más? A continuación verás la información del Ornitholestes más completa de toda la red hispanohablante. ¡Sigue leyendo y descúbrelo todo acerca de este dinosaurio carnívoro del jurásico!

Taxonomía del Ornitholestes

Reino División Clase Orden Suborden Clado Género
Animalia Chordata Sauropsida Saurischia Theropoda Coelosauria Ornitholestes

  • Este dinosaurio pertenece al reino Animalia.
  • Correspondiente al filo Chordata.
  • De la clase Sauropsida.
  • Perteneciente al superorden Dinosauria.
  • El ejemplar corresponde al orden Saurischia.
  • Este pertenece al suborden Theropoda.
  • Considerado del clado Coelurosauria, aunque este taxón esté en desuso.
  • Del género Ornitholestes.

Historia del Ornitholestes

Historia acerca el Ornitholestes

Se le denomina de esa forma debido a que era uno de los más hábiles cazadores de animales que identificamos como aves, es denominado también un terópodo y todos los detalles o conocimientos que podríamos llegar a saber acerca de este singular ejemplar es gracias a una estructura de fósiles descubiertos en el inicio del siglo XX, en una mina bautizada como Bone Cabin, en el estado de Wyoming.

Estos vestigios se encontraron en un lugar muy próximo a lo que conocemos como Medicine Bow, a partir de entonces uno de los científicos de mayor prestigio de aquel tiempo, Henry Fairfield Osborn, se encargó de realizar la labor de reseñar al ejemplar, precisamente tres años después del hallazgo.

Lo verdaderamente curioso y misterioso es que de todos los vestigios que fueron hallados en el lugar antes mencionado, solo una mano fue considerada parte del Ornitholestes, mientras que los demás vestigios encontrados se supone pertenecían a otro ejemplar conocido como Tanycolagreus, un hecho realmente anecdótico.

Muchas de las cualidades de este ejemplar son bastante similares a las de un dinosaurio que ya hemos estudiado en este sitio, el tan famoso Compsognathus, no obstante, dichas similitudes se debe a que este era un celurosauriano (perteneciente al clado Coelosauria), lo cual explica todo.

¿Sabías qué?...
Se trata de un animal que basaba su dieta o alimentación en el consumo de carne, cuyo hábitat favorito eran los lugares con mucha vegetación o frondosos bosques, en donde podía ocultarse con mucha facilidad para poder realizar la caza de sus próximas víctimas, de ese modo obtener alimento para poder sobrevivir en aquellos tiempos prehistóricos.

Entre sus presas favoritas podemos mencionar a diversos lagartos e incluso a muchos mamíferos que vivieron en el mismo tiempo que aquel, pero también existe la posibilidad de que el Ornitholestes haya tomado comportamientos propios de un animal carroñero y se haya aprovechado de las oportunidades y de las presas que otros animales lograban capturar, una cualidad que no se encuentra descartada del todo, en la actualidad.

Características del Ornitholestes

Anteriormente habíamos mencionado que este ejemplar tenía cierto parecido al Compsognathus, no obstante, este animal conservaba mayores dimensiones, debido a que pudo llegar a medir más de 200 centímetros de longitud y unos 80 centímetros de altura, mientras tanto su peso rodaba los 13 kilos.

Si observamos de forma detenida el cráneo del animal podemos llegar a darnos cuenta de que en realidad no era de un tamaño considerable, los elementos dentales del ejemplar tenían la cualidad de ser aserrados, por lo que se puede presumir que sus principales presas eran animales de un tamaño reducido que no dieran mucho problema al ser capturados.

Si seguimos buscando similitudes o diferencias de este ejemplar con otros dinosaurios, nos daremos cuenta en seguida de que el cráneo, a pesar de no ser de un tamaño grande, era de todas formas mucho más robusto que los cráneos que podemos observar en otros terópodos de tamaños reducidos, por lo que se puede presumir también que la forma y la potencia de la mordida del Ornitholestes no era algo para ignorar.

Gregory S. Paul se encargó de realizar la siguiente afirmación: la protuberancia que se encontraba precisamente en la zona del hocico de este ejemplar era bastante similar a la protuberancia que poseía el Proceratosaurus en la misma zona de su cuerpo.

Sobre el mismo detalle apareció otro científico, Carpenter, el cual afirmó que dicha protuberancia era realidad un elemento óseo que pertenecía a la nariz, más en ningún momento se refirió a ella como una verdadera cresta,  algo que dejó fascinado a muchos aficionados, por lo que creían que se trataba de una cresta.

¿Sabías qué?...
En cuanto a su cola, podemos afirmar que tenía una longitud considerable, por ello mismo era bastante útil al momento de que el animal pueda controlar su propio balance.

Existen aún muchas acaloradas discusiones acerca de diversos  detalles del animal, no obstante, en 1903, un investigador de nombre Osborn se encargó de explicarle al mundo entero de que este ejemplar habría aprendido el arte de la caza de un modo muy rápido, siendo así que incluso tenía la gran capacidad de cazar aves que vivían en la misma época, dichas capturas probablemente las podía llegar a realizar tan solo usando sus manos.

El propio Osborn, luego de intensos años de estudio e investigación, se obsesionó con la mano fósil que se había hallado, y en 1917 se encargó de desmentir su propia teoría, determinó de forma clara que la mano del animal era incapaz de realizar maniobras propias de cacería, al menos no de cacería de aves, por lo que fue criticado de un modo muy feroz durante aquellos años, ya que había logrado hacer creer a toda la comunidad científica de un hecho que al fin y al cabo se encontraba totalmente errado.

Por otro lado también conoceremos a un científico denominado como Bakker, quien lanza una afirmación menos controversial y asegura que el animal tan solo pudo haberse alimentado de mamíferos de magnitudes poco considerables, algo que era bastante obvio pues el animal tampoco era gran tamaño.

Este dinosaurio en nuestra cultura

Si a usted le han gustado muchos los dibujos animados y se ha percatado de la existencia de una serie denominada bajo el nombre de “La consagración de la primavera”, probablemente usted habría visto a este ejemplar en dichas escenas, y además también se pueden observar a otros ejemplares conocidos como Archaeopteryx.

¿Sabías qué?...
Si somos aficionado de la famosa serie denominada como “Walking with Dinosaurs”, es muy posible que hayamos visto a este dinosaurio representado como el poderoso animal que daba caza a otros animales de dimensiones menores identificados como Dryosaurus.

Existe también una pequeña obra denominada como “La balada del Gran Al”, en la que este ejemplar hace su aparición y su intención, en este especial, es la de devorarse por completo a todos los hermanos del protagonista conocido como Al.

Además de ello también tenemos una novela denominada “El mundo perdido”, cuyo autor es nada más y nada menos que el propio Crichton, en la que uno de los protagonistas, quien en realidad se trata de un investigador, se encontraba estudiando de forma detenida los restos de un animal que probablemente pertenecían al dinosaurio protagonista de este texto.

Hasta aquí ha llegado el artículo de hoy. Para finalizar, te dejamos con un entretenido vídeo sobre el Ornitholestes que seguro te gustará.