Drinker: pequeño pero temible

Nombre: Drinker
Dieta: Herbívora
Peso: 10 kilogramos
Periodo: Jurásico
Encontrado en: USA

Un género bautizado con el nombre de un reconocido científico era sobre lo que faltaba comentar, el gran Drinker resultó ser en realidad un género perteneciente a los ejemplares que hoy en día conocemos como ornitópodos hipsilofodóntidos, dinosaurios que llegaron a desarrollar su existencia hace más de 150 millones de años, en un territorio que hoy denominaríamos como el norte del continente americano.

Durante el periodo jurásico, este animal desarrolló su longeva existencia, y aunque hay muchos científicos que afirman con seguridad de que este dinosaurio es el mismo Othnielosaurus.

Existe otro grupo de científicos que ha logrado reunir las pruebas científicas necesarias para poder separar al Drinker del dinosaurio mencionado, demostrando que no se tratan del mismo ejemplar ni mucho menos, desechando la teoría de la sinonimia de estos dos misteriosos ejemplares que a día de hoy no han sido descifrados en su totalidad.

Resulta ser también uno de los ejemplares conocidos como hipsilofodóntido más antiguos de los que se ha llegado a conocer, y se cree que uno de sus parientes directos proviene directamente de un período conocido como Jurásico, dicho animal es el famoso Phyllodon, que se llegó a encontrar en territorio portugués, aunque no se ha llegado a comprobar en su totalidad este argumento hasta el día de hoy, no obstante, existen serios avances sobre el asunto.

Taxonomía del Drinker

  • El dinosaurio perteneció al Reino de Animalia
  • Este animal se encontraba dentro del Filo Chordata
  • La Clase de este animal era la de Sauropsida
  • El Superorden del ejemplar era el de Dinosauria
  • El Orden de este espécimen es el de Ornithischia
  • El Suborden es el de Neornithischia
  • El Infraorden de este dinosaurio es Ornithopoda
  • La Familia de este espécimen es el de Hypsilophodontidae

Descubrimiento e Historia del Drinker

Imagen de Robert Bakker, descubridor del Drinker

Este maravilloso ejemplar tuvo la fortuna de ser hallado en la década de 1990, por un científico denominado o identificado como Robert Bakker, un reconocido paleontólogo que ha brindado serios y grandes aportes al mundo de la Paleontología.

Este doctor logró hallar vestigios del protagonista animal en un estrato clasificado como jurásico, precisamente en la región oeste del país que hoy en día conocemos como Estados Unidos, en un estado famoso por sus hallazgos, el gran estado de Wyoming.

Fue este mismo investigador quien se encargó de bautizar, por así decir, a este raro ejemplar, y por ello tomó la gran decisión de colocar el primer apellido de un ícono de esta ciencia, el de Drinker, un ícono que desarrolló un descomunal trabajo de investigación durante el siglo XIX.

De igual forma, a una nueva especie que había logrado separar o clasificar le colocó el nombre de nisti, todo ello en forma de homenaje o conmemoración a uno de los institutos más prestigios del lugar, el famoso NIST.

Luego de unos años, otro investigador identificado bajo el nombre de Siegwarth y otro doctor conocido como Filla, llegaron a encontrar otro conjunto de restos que se encontraban situados en una famosa formación, dentro del mismo estado americano, la tan mencionada Formación Morrison, un hallazgo que se dio a cabo precisamente en un territorio conocido como “Como Bluff”.

De este descubrimiento se lograron rescatar una serie de elementos, entre ellos un esqueleto que se encontraba incompleto pero que iba a llegar a ser de mucha utilidad para las siguientes investigaciones científicas, así como también elementos pertenecientes a la cara del animal, algunos elementos vertebrales e incluso parte de las extremidades de este ejemplar.

Lo interesante es que además se encontraron a varios individuos de diferentes edades, lo que no solo benefició o propició la investigación y el conocimiento profundo del ejemplar, sino que además causó confusiones en los diversos grupos de científicos de la época, debido a ello empezaron a nacer teorías y argumentos que colocaban a este ejemplar dentro de otros géneros y otras familias, un hecho que se ha repetido de forma innumerable en la ciencia de la Paleontología.

Tanto es así que los propios descubridores e investigadores directos del espécimen llegaron a negar que en realidad este ejemplar se tratase de un hipsilofodóntido, ellos argumentaban dicha afirmación diciendo que los elementos dentales del individuo no poseen el famoso canto central vertical.

Descripción del Drinker

Drinker

El largo de este singular ejemplar podía llegar a los 200 centímetros, mientras que su altura se encontraba cercana a los 70, por otro lado, se sabe que resultó ser un ejemplar que utilizaba las dos extremidades traseras para poder desplazarse, por ello ciertamente era un natural bípedo, con un peso poco considerable, es por esa razón que algunos científicos llegaron a calcular que este animal no pudo llegar a pesar más de 10 kilos.

Debido a las características anteriores es que este ejemplar resultaba tener una agilidad envidiada por otros especímenes, sin dejar de mencionar que su velocidad era impresionante.

Sobre la estructura de la cara podemos observar claramente una protuberancia que se parece más a un pico, el cual contaba además con una serie de elementos dentales que se encontraban diseñados casi a la medida para realizar la función de cortar vegetales en grandes cantidades.

Por este tipo de detalles es que nos podemos percatar de que este animal basaba su dieta en el neto consumo de este tipo de alimento vegetal, y dicho alimento era básicamente las plantas que en aquel tiempo abundaban, entre ellas podemos mencionar al famoso helecho y a las misteriosas coníferas, de las cuales hablaremos en otro oportuno momento.

Lo que realmente ha llegado a sorprender a medio mundo científico es que este animal tenía dimensiones muy pequeñas, al menos teniendo en cuenta que convivía con ejemplares enormes como el feroz Diplodocus, sin dejar de mencionar a otro dinosaurio de gran dimensión que también habitaba en dicho territorio, el temido Brachiosaurus.

Es por este motivo que el Drinker probablemente fue la presa más fácil de otros feroces carnívoros que buscaban alimento durante casi todo el día, entre las principales amenazas del Drinker podemos mencionar al Allosaurus y tampoco olvidarnos de otro temerario espécimen conocido como Ceratosaurus.

Es por este motivo que este dinosaurio pequeño tuvo que ser bastante ágil, hábil y listo para poder escapar de tan feroces depredadores, si es que deseaba vivir durante mucho tiempo en aquellas regiones tan peligrosas.

Además de todo esto, recordemos que Bakker se encargó de realizar una descripción bastante detallada no solo del espécimen sino también del ambiente en el que el animal pudo vivir y desarrollarse, llegando a la conclusión de que esta criatura vivió en un entorno cenagoso, debido a que incluso se encontraron una serie de vegetales que solo existían en zonas pantanosas, por lo que la deducción es más que sencilla.