¿Qué es la paleontología? – Todo lo que necesitas saber sobre ella

¿Cómo ha llegado el ser humano hasta aquí? Durante muchísimos años esta pregunta no tuvo cabida en las sociedades pasadas, aunque sí encontramos en la Antigua Grecia otra manera de hacer que sí buscaba dar respuesta a ciertas preguntas existenciales vetadas y opacadas durante largos tiempos por la hegemonía de la teología.

paleo

No es hasta el año 1859 que Darwin postula la evolución biológica en su obra “El origen de las especies“, aunque no es precisamente a este científico a quién se le debe el origen de la paleontología.

¿Quieres saber cuándo nace esta ciencia, qué estudia y cuál es su importancia? Entonces no dejes de leer este artículo, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la paleontología.

¿Qué es la paleontología?

Para entender adecuadamente esta ciencia un buen punto de partida es comprender primero qué significa la palabra paleontología, que proviene de tres vocablos griegos:

  • Palaios: Significa antiguo
  • Onto: Significa ser
  • Logia: Significa estudio, ciencia

La paleontología podría definirse entonces como la ciencia que estudia el pasado de la vida sobre la tierra, y lo hace principalmente a través de fósiles, que son restos de organismos pasados que se han podido conservar en las rocas sedimentarias (rocas formadas a través de sedimentos).

Se puede considerar que esta ciencia nació con el científico Georges Cuvier (1769- 1832), un naturalista francés considerado como el primer promotor de la paleontología.

En la actualidad esta ciencia, si bien posee un cuerpo de doctrina propio, también comparte fundamentos con otras disciplinas con las que se vincula estrechamente, como la biología o la geología.

A su vez, también guarda correlación con la embriología, la genética, y la ontogenia (ciencia que describe el desarrollo de un organismo).

¿Qué estudia la paleontología?

Decir que la paleontología estudia la historia de la tierra y todos los cambios que nuestro planeta experimentó en tiempos remotos es verídico pero muy genérico, por lo tanto, podemos definir los objetivos de esta ciencia de una forma más concreta:

  • Estudio del origen de los seres vivos y de los cambios evolutivos experimentados por los mismos.
  • Reconstrucción de los seres vivos que habitaron la tierra en los tiempos más remotos.
  • Estudio de la relación de los seres vivos prehistóricos con su hábitat.
  • Datación de las rocas que contienen los fósiles.
  • Estudio de la evolución de la biosfera.
  • Estudio del proceso de fosilización.
  • Estudio de la extinción de los animales prehistóricos.
  • Estudio de la ubicación y de las migraciones realizadas por los animales prehistóricos.

¿Por qué es importante la paleontología?

El trabajo que han realizado y realizan numerosos paleontólogos es de vital importancia, ya que gracias a esta ciencia es posible comprender la actual biodiversidad así como la distribución de los seres vivos que habitan este planeta.

No obstante, la paleontología no sólo mira hacia el pasado, sino que es una herramienta imprescindible para analizar las consecuencias sobre la tierra de los cambios climáticos.

Si no fuera por la paleontología aún no se habría dado respuesta a dos grandes controversias científicas: el desplazamiento de las masas continentales y la evolución de los seres vivos.

Campos de estudio de la paleontología

La paleontología puede dividirse en tres campos de estudio: paleobiología, tafonomía y biocronología. Estas tres disciplinas permiten establecer los cambios geográficos y climáticos que ha sufrido nuestro planeta y cómo los organismos vivos se han adaptado a estos cambios.

Paleobiología

Estudia de forma completa todos los organismos que habitaron la tierra en el pasado, tanto su fisiología como los cambios evolutivos.

A su vez la paleobiología presenta múltiples especialidades:

  • Paleobotánica: Estudia los organismos vegetales y fúngicos que vivieron en la tierra, así como los pólenes y las esporas.
  • Paleozoología: Es la especialidad que estudia los animales prehistóricos extintos a través de los restos fósiles.
  • Paleoicnología: Estudia las huellas que dejaron los organismos del pasado.
  • Micropaleontología: Tal y como indica su nombre esta disciplina estudia los fósiles microscópicos, para ello obviamente se deben emplear técnicas especiales.
  • Paleoecología:  Estudia la relación entre los diferentes seres vivos del pasado y a la vez investiga cómo éstos se relacionaban con su entorno. Esta disciplina trata de reconstruir los ecosistemas que se dieron durante las diferentes eras geológicas.
  • Paleogenética: Disciplina que analiza el material genético hallado en los restos de organismos que habitaron nuestro planeta en tiempos remotos.
  • Paleobiogeografía: Estudia la distribución de los seres vivos del pasado así como las causas que originaron una determinada distribución.

Tafonomía

La tafonomía es el campo de estudio de la paleontología que investiga los procesos de fosilización y la formación de los yacimientos de fósiles. A su vez se divide claramente en dos campos de estudio:

  • Bioestratinomía: Estudia todos los procesos que ocurren desde la producción de un resto fósil hasta el momento en el que éste queda enterrado.
  • Fosildiagénesis: Estudia todos los procesos que se dan de forma posterior al enterramiento del fósil.

Biocronología

Este campo de estudio investiga y determina cuándo vivieron los animales ya extinguidos y conocidos a través de sus restos fósiles.

También ordena la existencia de estos seres vivos y determina la datación de los eventos bióticos, que son aquellos que afectaron de forma directa a la vida en nuestro planeta, como es el caso de la extinción de los dinosaurios.

La biocronología forma un único campo de estudio que no se divide en ninguna otra especialidad.

¿Qué técnicas emplea la paleontología?

En numerosas ocasiones cuando conocemos datos que afectan a sucesos que tuvieron lugar hace millones de años nos preguntamos ¿pero cómo es posible determinar este hecho con certeza?.

Gracias a la paleontología esto es posible debido a un exhaustivo estudio de los fósiles, no obstante, estudiar un resto enclavado en una roca sedimentaria resulta complejo y para ello deben emplearse distintas técnicas.

Técnicas mecánicas

Para separar los fósiles de la matriz que los incluye se pueden emplear distintas técnicas mecánicas, como aquellas de percusión que emplean un martillo y cincel.

Otras técnicas mecánicas son el calentamiento (separación de fósiles debida a cambios bruscos de temperatura) o las técnicas de abrasión que utilizan gas (nitrógeno, dióxido de carbono o aire comprimido) como propulsor de un polvo abrasivo que permite la separación del fósil.

Técnicas químicas

Estas técnicas se conocen específicamente con el nombre de disgregación química, generalmente se emplea agua con detergentes que permiten la separación del fósil.

No obstante también pueden emplearse otras sustancias: agua oxigenada, ácido acético, ácido fórmico, ácido fluorhídrico, ácido clorhídrico o ácido nítrico.

Técnicas de concentración

En estas técnicas se utilizan líquidos pesados pero que pueden resultar muy tóxicos (como el tetrabromoetano o el bromoformo), no obstante, también se dispone de una buena alternativa mucho más segura, el politungsato de sodio.

Estas sustancias actúan como disolvente de los solutos que deben disolverse y permiten así la separación del fósil.

Técnicas con adhesivos y consolidantes

Estas técnicas son imprescindibles para la conservación y manipulación de los restos fósiles, a través de ellas se consigue reparar cualquier daño que haya sufrido un fósil sometido a extracción mecánica.

Del mismo modo también es muy importante que las sustancias adhesivas y consolidantes puedan eliminarse fácilmente en el caso de que así sea necesario.

Dependiendo de cada fósil en estas técnicas pueden emplearse distintas sustancias: resinas de acetil-polivinilo y poli-metil-metacrilato, cianocrilato y polibutil-metacrilato.

Técnicas de secciones delgadas

Estas técnicas se emplean cuando el fósil tiene una composición igual a la de la matriz que lo contiene. En este caso deben formarse láminas muy delgadas de minerales hasta lograr la separación del fósil.

Técnicas de extracción de microfósiles

Los fósiles microscópicos se extraen empleando distintas técnicas en función del tipo de roca donde estén contenidos:

  • Rocas arcillosas: La extracción del microfósil se realiza empleando detergentes o agua oxigenada.
  • Rocas calcáreas: En este caso se utiliza ácido fórmico o acético, que se añade a un vaso de polietileno que contiene la muestra. En ocasiones, cuando la muestra posee un bajo contenido en carbonato, para no dañarla es necesario añadir también carbonato cálcico.
  • Rocas silíceas: Para la extracción de microfósiles de rocas silíceas se utiliza una solución con ácido clorhídrico a una concentración del 10 %.

Los yacimientos paleontológicos

Los estudios paleontológicos se inician siempre en los yacimientos, que son aquellos lugares en cuyas rocas se conservan una cantidad notoria de restos fósiles.

Gracias a todo el trabajo que los paleontólogos han realizado sobre los yacimientos esta ciencia ha podido aportar información de gran valor acerca de los inicios de nuestro planeta.

Los yacimientos paleontológicos que han permitido estos estudios se encuentran distribuidos en todo el mundo:

  • Yacimientos de África: África cuenta con 30 yacimientos, ubicados en formaciones, valles y cuevas.
  • Yacimientos de la Antártida: La Antártida cuenta con 5 yacimientos, principalmente ubicados en formaciones.
  • Yacimientos de Australia y Nueva Zelanda: En este territorio existen 28 yacimientos ubicados en formaciones, pantanos y lagos.
  • Yacimientos de Asia: En Asia se han descubierto numerosos fósiles y es que el continente asiático cuenta con 51 yacimientos principalmente ubicados en formaciones.
  • Yacimientos de América del Sur: En este continente existen 36 yacimientos paleontológicos, siendo Argentina el país que cuenta con un mayor número de los mismos.
  • Yacimientos de América del Norte: En Norteamérica se han descubierto 77 yacimientos, siendo esta la zona con mayor número de yacimientos, superando incluso a Asia.
  • Yacimientos de Europa: Europa cuenta con 47 yacimientos paleontológicos, 18 de ellos se encuentran en España.