Los Plesiosaurios

Nombre: Amargasaurus
Dieta: Carnívora
Tamaño: 12 metros
Periodo: Cretácico
Encontrado en: Inglaterra

El primer fósil de Plesiosaurio se encontró en el año 1821 gracias al trabajo de Mary Anning en Inglaterra. Gracias a este hallazgo, hemos podido observa que los Plesiosaurios eran unos dinosaurios de gran tamaño que vivían en los antiguos océanos de la Tierra y, gracias a la revolución tecnológica de la edad contemporánea, se han podido reconstruir de manera tridimensional para hacernos una ligera idea de cómo era su aspecto externo y cómo era su vida.

También se conocían como “elasmosaurios” y eran un suborden de la familia de los reptiles que vivieron durante la época del Cretácico y del Jurásico. Su aspecto era gigantesco y lucía un cuerpo con gran volumen al que lo acompañaba un largo cuello que le permitía cazar fácilmente a sus presas. Era carnívoro y su alimentación se centraba en pescados y moluscos que iba encontrando por su camino.

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En este artículo vamos a profundizar sobre los Plesiosaurios, uno de los dinosaurios más fascinantes de la era jurásica y que tiene unas características y cualidades muy distintas a la de nuestros actuales reptiles. Sigue leyendo y conócelo todo acerca de los Plesiosaurios.

Cómo nacían los Plesiosaurios

Uno de los puntos más sorprendentes de los Plesiosaurios es, precisamente, la forma en la que nacían. Desde siempre se había creído que este tipo de dinosaurio, al ser de la familia de los reptiles, ponía sus huevos arrastrándose a la arena de las playas, del mismo modo en el que lo hacen las tortugas. Sin embargo, esta teoría se desbarató tras una investigación realizada por expertos estadounidenses que determinó que el cuerpo de este dinosaurio no estaba preparado para poder salir del agua y poner los huevos en el nido, por tanto, se descartó la teoría precedente.

Entonces ¿cómo nacían los Plesiosaurios? Estos dinosaurios daban a luz a sus crías vivas. Este hecho se ha podido constatar gracias al mismo estudio en el que se encontró un fósil que databa de un antigüedad superior a los setenta millones de años y en cuyo interior encontrarán un embrión. Este ejemplar sigue estando conservado en el Museo de Historia Natural de Los Ángeles y ha supuesto una gran revolución en el conocimiento que hasta ahora teníamos acerca de los Plesiosaurios y su forma de tener descendencia.

Por tanto, gracias a esta investigación se ha descartado la creencia inicial que pensaba que los Plesiosaurios salían del agua para poner los huevos en la arena y se ha determinado que daban a luz a sus crías vivas, de igual forma que lo hacen los mamíferos (el hombre, entre ellos).

Dónde habitaban los Plesiosaurios

Para conocer un poco mejor a los Plesiosaurios es importante que los situemos cronológica y geográficamente. Como ya hemos dicho, estos dinosaurios eran seres marinos y, por tanto, vivían en los océanos pero, en concreto, los fósiles que se han hallado determinan que la zona predilecta era en Asia y en América del Norte.

Estuvieron en la Tierra hace 80 millones de años, aproximadamente, es decir, a finales del Cretácico y su vida se extendió también durante la era jurásica.

Cómo eran los Plesiosaurios

Son de la misma familia de los reptiles marinos y su tamaño era descomunal: tenían una apariencia gigantesca, con un cuerpo muy voluminoso y un largo cuello muy esbelto y delgado. Debido a que se movían en ambientes marinos, su cuerpo estaba totalmente amoldado a las necesidades de este entorno y, por tanto, tenía una cola que le ayudaba a desplazarse por el agua, unas patas que tenían forma de aleta y una pequeña cabeza.

Se creía que estos animales tenían la capacidad de salir fuera del mar y arrastrarse por la tierra, tal y como lo hacen animales que conocemos como las focas o las tortugas; sin embargo, tras el estudio americano se determinó que el cuerpo de los Plesiosaurios no tenían la capacidad de salir al exterior y, mucho menos, poder moverse por la arena o las rocas.

Para que puedas hacerte una idea mental de cómo eran los Plesiosaurios te diremos que tenían el cuello y la cabeza pequeña y esbelta como nuestras actuales serpientes pero la barriga y el cuerpo voluminoso como lo pueden tener los delfines.

Fueron uno de los dinosaurios más grandes del océano ya que podía llegar a alcanzar los 15 metros de largo. El movimiento de las aletas es también una característica de los Plesiosaurios que vale la pena conocer: al principio, los paleontólogos creían que las movían de delante hacia atrás, como si remaran, para poder moverse por el agua; sin embargo, en las más recientes investigaciones se ha determinado que las aletas se movían de arriba abajo, en forma vertical, de un modo similar al movimiento de las alas de los pájaros.

Para entender la forma en la que nadaban estos dinosaurios se tuvo que hacer una intensa labor de investigación. Para ello, los expertos se fijaron en los distintos modos de nado que tienen los animales marinos actuales y vieron que los pingüinos o las tortugas marinas tenían una forma de nadar muy particular y diferente a cómo lo hacen el resto de animales del mismo entorno. Gracias a esto, se pudo entender que la forma de nadar de los Plesiosaurios podía ser la misma que la de los pingüinos pero, para poder determinar este hallazgo, era necesario realizar pruebas y comprobaciones fehacientes.

Así fue como se comenzó a hacer una investigación en la que se tuvieron en cuenta una gran cantidad de parámetros y variables para poder descubrir el auténtico movimiento de sus aletas valorando la capacidad de pronación o supinación de las mismas, la limitación del movimiento, etcétera.

Se llevaron a cabo diferentes pruebas que valoraban las múltiples opciones de movimiento que podían hacer las aletas (que se movieran a la vez, de forma alterna, etcétera) y, también, teniendo en cuenta el peso de cada animal.

Al final de la investigación, se pudo concluir que el movimiento más probable que realizaban los plesiosaurios a la hora de desplazarse era como un “vuelo” marino, una forma de nado muy parecida a la que siguen nuestros pingüinos coetáneos.

¿Sabías que...?
Hay algunas teorías que apuntan a que el mítico monstruo del Lago Ness es, realmente, un Plesiosaurio, una especie que habitó durante el Jurásico y que, se cree, que puede haber sobrevivido durante todos estos años en los fondos marinos de nuestro planeta. El motivo es que las supuestas avistaciones de “Nessie” confirman que, su cuerpo y su morfología, es muy similar a la del gigante dinosaurio. 

De qué se alimentaban

Para saber qué comían los Plesiosaurios tan solo hace falta que nos fijemos en su mandíbula y en sus dientes: tenían una serie de afilados dientes que tenían una curvatura y que, por tanto, les permitía cazar y retener fácilmente a sus presas. Por tanto, eran dinosaurios carnívoros que se alimentaban de diferentes especies marinas entre las que destacan diferentes variedades de moluscos o peces pequeños.

Dentro de estos animales, había una especie que tenía el cuello más corto, una característica física que les permitía moverse con mayor facilidad y, además, podían cazar presas más grandes como reptiles marinos o, incluso, pequeños Plesiosaurios.