Herrerasaurus: el de las patas tridáctilas

Nombre: Herrerasaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 500 kilogramos
Periodo: Triásico Superior
Encontrado en: Argentina

Este increíble ejemplar que pudo vivir en nuestro planeta hace más de 231 millones de años, se le brindó un peculiar nombre, el de Herrerasaurus, el cual además tiene una significación que vendría a ser la siguiente: lagarto de Herrera.

Se ha colocado a este espécimen dentro de los especímenes que conocemos como saurisquios herrerasáuridos, y como ya mencionamos desarrolló su fértil existencia durante un período denominado bajo el nombre oficial de Triásico, precisamente en la capa media de este período, en un territorio que hoy se encuentra situado en la zona sur del continente americano, en un país también conocido por este tipo de hallazgos, en Argentina.

Taxonomía del dinosaurio

Familia Especie Suborden Orden Clase División Reino
Herrerasauridae Herrerasaurus ischigualastensis Theropoda Saurischia Sauropsida Chordata Animalia
  • El ejemplar pertenece al reino Animalia.
  • Este dinosaurio corresponde al filo denominado Chordata.
  • Es parte de la clase Sauropsida.
  • El animal se ubica dentro del superorden Dinosauria.
  • Es un dinosaurio cuyo orden es el llamado Saurischia.
  • Se ubica en el suborden Theropoda.
  • La familia de la que forma parte es la denominada Herrerasauridae.
  • Corresponde al Género Herrerasaurus.
  • Pertenece a la Especie, que Reing denominó Herrerasaurus ischigualastensis.

Dibujo de un Herrerasaurus

Descubrimiento del Herrerasaurus

Fue un gran paleontólogo quien se encargó de realizar la reseña del animal, un científico identificado bajo el nombre de Osvaldo Alfredo Reig, quien tres años después de iniciada la década de 1960 tuvo que realizar dicha labor, además de ello se ha llegado a conocer solo a una especie dentro del Herrerasaurus, la cual lleva por denominación específica la de Herrerasaurus ischigualastensis.

¿Sabías qué?...
Como en la gran mayoría de ejemplares de la prehistoria, la clasificación no ha sido una tarea muy sencilla que digamos, y todo ello es aún más complicado si tomamos en cuenta que se tenían bajo poder solo un número escaso de vestigios, cuya descripción se realizó a partir de estos escasos elementos óseos que apenas se pudieron hallar.

Es por esta razón que numerosos científicos han cometido una serie de errores en cuanto a la clasificación del ejemplar, mientras que algunos de ellos afirmaban que se trataba de un ejemplar del grupo de los terópodos basales, otro conjunto de investigadores decía que en realidad era uno de los sauropodomorfos basales.

No obstante, también habían otros paleontólogos que afirmaban que realmente era un saurisquio, y no olvidemos que existía otra teoría que colocaba al Herrerasaurus en un grupo no considerado como dinosaurio.

Pero después de unos años, con mucha fortuna se pudo encontrar una estructura ósea que se encontraba en un excelente estado de conservación y que contaba con todos sus elementos, incluso se llegó a encontrar el elemento del cráneo, un hecho que ayudaría mucho con las investigaciones y estudios sobre este espécimen.

Gracias a dicho hallazgo ahora las dudas eran menos numerosas, ahora solo existía la duda sobre si este animal era un terópodo o si en realidad se trataba de un saurisquio, y para lograr eliminar las otra teorías se realizaron numerosos exámenes que finalmente lograron arrojar algunos resultados, aclarando un gran número de detalles sobre esta criatura prehistórica.

Este animal resulta ser bastante ágil usando solo dos del total de sus extremidades para poder moverse de un lugar a otro, de igual forma su tamaño no era tan considerable como tampoco se puede decir que era una criatura pequeña, y se encuentra dentro de los ejemplares conocidos como Herrerasauridae, este famoso conjunto de criaturas que representaban, en gran medida, el inicio de la era de los dinosaurios en nuestro vasto y viejo mundo.

Características del Herrerasaurus

¿Sabías qué?...
Este es uno de los ejemplares de los que se considera como los más antiguos, los más primitivos, al menos de entre todos los dinosaurios que se han llegado a conocer a lo largo de la historia y de estos últimos siglos especialmente.

Las dimensiones de este animal no eran tan sorprendentes, cuyo elemento óseo denominado como fémur contaba con solo medio metro de largo, mientras que la estructura total del animal no superaba los 600 centímetros de longitud, en cuanto a su altura podemos detallar que esta era de 110 centímetros hasta las caderas, además de ello, sobre su volumen podemos saber que era de máximo 350 kilogramos.

Descripción del Herrerasaurus

No obstante, una de las estructuras que fueron halladas presentaba dimensiones mucho más considerables, por tal detalle se le llegó a tener en cuenta como un género totalmente diferente, de hecho no se imaginaban que seguía tratándose de un Herrerasaurus, todo ello debido a que solo la estructura ósea del cráneo llegaba a medir un total de 56 cm de longitud.

Además de esto, este animal llegaba a presentar una serie de cualidades y características específicas que realmente puede llegar a confundir a cualquier paleontólogo experto, por lo que este ejemplar fue muy complicado al definir la posición en la que se encontraba y saber quiénes eran sus parientes directos.

¿Sabías qué?...
Sobre la zona del cuello de este dinosaurio podemos decir que este no era de una mayor longitud, lo que si presentaba era robustez y solidez, así mismo se podía observar que tenía una gran rigidez y potencia.

Sobre los elementos óseos conocidos como vértebras, podemos ver que en realidad estas resultaban ser de una mediana longitud pero de un espesor considerable, y contaba con un conjunto de espinas que gozaban la forma geométrica de un cuadrado.

Por las cualidades antes descritas se ha llegado a considerar que este dinosaurio presentaba dichas características de manera única, en otras palabras, ningún otro ejemplar que haya existido presentaba las formas y los diseños que este animal poseía en su columna vertebral.

Sobre el hueso saco de esta misteriosa criatura sabemos que se encuentra conformado por un total de tres elementos óseos conocidos como vértebras. Además de ello, podemos afirmar sobre la cintura pectoral, que esta expone un elemento extraño que se le denomina bajo el nombre de lámina escapular, la cual tenía una dimensión no considerable pero si muy robusta.

Sobre la zona del cráneo seguramente podemos darnos cuenta de la longitud de este, así mismo nos podemos percatar de que este era en realidad de un elemento que gozaba de una estrechez inigualable, sin dejar de mencionar a toda esa serie de cualidades especiales que luego ya no se pueden ver en otros ejemplares de tiempos más cercanos, incluso se le ha llegado a comparar a ese animal con unos individuos llamados como arcosaurios, los famosos Euparkeria.

Sobre la zona del hocico de este ejemplar, se ha llegado a descubrir que este era de un tamaño no menor, puesto que significaba en comparación con la longitud del cráneo, más del 50% de este.

De la misma manera en la que ocurre en otros ejemplares, existen extrañas depresiones que ayudan a reducir el volumen del total de la estructura del cráneo, agujeros que se encuentran situados en la zona justo por detrás de donde se ubicarían los globos oculares.

Además de ello podemos ver que la zona en la que se encuentra la abertura preorbital es en realidad de un tamaño muy considerable, así mismo vemos que el mismo maxilar es de una extensión amplia y cuenta con una consistencia lo suficientemente sólida, por lo tanto se puede ver claramente que se encuentra vinculado al elemento óseo conocido como nasal.

Sobre otro elemento óseo denominado como premaxilar, podemos decir que este también disfruta de una consistencia muy potente, muy sólida y que llega a ser tan extenso como para poder estar unido con la región ocupada por el elemento del maxilar, de modo adicional podemos afirmar sin lugar a dudas que la abertura situada en la zona de la estructura nasal disfruta de un espesor considerable.

Este singular animal presentaba también una articulación de carácter bastante flexible, sobre todo en la zona del hocico, precisamente en el área en la que los elementos óseos de los dientes se encontraban.

De esta forma se puede llegar a asumir que las presas que este ejemplar llegaba a capturar no podían o no tenían ningún tipo de escapatoria, ya que dicha estructura provista de un carácter flexible, eran suficientes para brindar una potente y letal mordida, así mismo servía para capturar el cuerpo de dicha presa y masticarla hasta que esta perdiera la vida.

Como mencionamos en algunos párrafos precedentes, existían algunas cualidades especiales que solo este animal prehistórico llegaba a presentar, una de ellas es la forma y el diseño del cráneo, sobre todo prestemos atención a la quijada, la cual presentaba unos misteriosos agujeros, similares a las ventanas que hoy en día conocemos.

Además podemos observar claramente que la zona mandibular se encontraba conformada por elementos dentales que presentaban un diseño parecido al de una herramienta denominada como sierra, a esto hay que agregarle la gran dimensión de estos elementos, para poder imaginar la real y verdadera potencia que poseían, el gran daño que pudieron haber causado al morder a otros ejemplares que posteriormente se convertirían en su alimento.

Sobre estos elementos conocidos como dientes, podemos ver que se encuentran en una posición, dentro de la mandíbula, similar a la de una hilera, siendo un total de 20.

Los que se encontraban situados en la zona del premaxilar disfrutaban de un tamaño no tan considerable, pero de todos modos resultaban ser muy peligrosos, lo mismo llegaba a pasar con los dientes que se llegaban a situar en el área anterior de la región del maxilar, no obstante, repetimos que estos dientes de todas formas resultaban tener un tamaño intimidante.

En cambio, los últimos 5 elementos dentales que se situaban en la zona dorsal de la región del maxilar, disfrutaban de un tamaño descomunal y una potencia sin igual, además de que estos resultaron ser caniniformes.

En cuanto a la hilera de elementos dentales situados en la zona superior de la región mandibular, estos eran en total 10. Se ha podido observar además que estos dientes mencionados no disfrutaban de un tamaño tan considerable en comparación con los otros elementos dentales.

Pero ciertamente cumplían con la función para la que estaba diseñados, es en este momento en el que podemos deducir de forma clara que el Herrerasaurus utilizaba los dientes de la zona anterior de la región mandibular para poder realizar la maniobra de captura y desagarre de la presa, debido a la posición y a la disposición en la que se encuentran los elementos de su estructura dental.

Reconstrucción de un Herrerasaurus

Para terminar con la zona del cráneo podemos decir que ciertamente, como todo el animal, este era un cráneo de carácter primitivo, en realidad el animal era uno de los más antiguos dinosaurios que hemos llegado a conocer, por lo que esta estructura presentaba una extraña cresta de longitud decente.

Además se puede observar de forma evidente que presenta un agujero denominado como “abertura”, la cual se encuentra situada en la zona superior temporal del cráneo, pero también existía un agujero en la zona inferior del mismo temporal, depresiones que tenían una anchura considerable.

Sobre las extremidades nos podemos tomar el tiempo para señalar que estas se encontraban diseñadas para que el animal se disponga o se movilice solo en dos de ellas, es decir, era un ejemplar netamente bípedo, para ir de un lado hacia otro solo necesitaba dos de sus patas.

Podemos detallar con seguridad que tanto la zona del brazo como la anterior a esta disfrutaban de una longitud pequeña, a diferencia de la estructura de las manos, las cuales tenían una longitud muy considerable.

Y precisamente en la zona final de dicha estructura, se puede ver un conjunto de tres en dedos en total, los cuales también disfrutan de una longitud considerable, siendo el tercer dedo aquel que poseía un tamaño mucho mayor, estos tres dedos presentaban además sendas garras que podían abrirse y cerrarse dependiendo de la situación y el objetivo a perseguir.

Por último también podemos ver dos dedos adicionales de magnitud pequeña y de consistencia menos importante, los cuales además carecían de las particulares y feroces garras que los tres primeros dedos si poseían.

¿Sabías qué?...
Estas manos eran bastante similares a la estructura de las manos de otros ejemplares considerados dentro del grupo de los Herrerasáuridos, e incluso hay algunos científicos que esta es una característica similar que el Herrerasaurus tiene en común con otro dinosaurio denominado bajo el nombre oficial de Abelisaurus.

Sobre las extremidades situadas en la zona trasera del ejemplar, podemos ver que esta disfrutaba de la presencia de un muslo de dimensiones menores pero con una resistencia muy grande, sobre los pies de este animal podemos decir que ciertamente tenían una longitud considerable pero no tanto como en los dinosaurios mencionados anteriormente, animales con lo que se suele comparar a este espécimen.

Todas estas características especiales del ejemplar nos hacen ver claramente que se trataba de un verdadero corredor, que podía alcanzar velocidades muy por encima del promedio de los animales de su época.

En cuanto a la cola es fácil conocer o deducir ya que esta le brindaba un gran equilibrio, ya que esa función cumplen estas estructuras en casi todas las especies de nuestro planeta, dicha cola se podía convertir en un elemento sumamente rígido y sólido, sobre todo si el animal decidía disponer de sus vértebras para tal objetivo, lo que seguramente indica que dicha estructura podría haber sido utilizada tanto para la lucha como para incrementar la velocidad.