Todo sobre los dinosaurios herbívoros

En todos los grupos de animales aparecen especies herbívoras, y los dinosaurios no fueron la excepción. La dieta verde de estos animales se puede asemejar a la de animales actuales exceptuando una cosa: no existían lo que conocemos como fruta o verdura.

dinosaurio herbívoro posandoLos dinosaurios herbívoros aparecen en ambos grupos de dinosaurios: ornitisquios y saurisquios, y dentro del grupo de los saurisquios solamente en el grupo de saurópodos o como muchos los conocen los “dinosaurios de cuello largo” como Diplodocus, Brachiosaurus o Brontosaurus (recientemente introducido de nuevo como especie), mientras que los terópodos eran estrictamente carnívoros u omnívoros.

Si nos fijamos en este dato, podemos ver que la gran mayoría de dinosaurios fueron herbívoros y no voraces carnívoros.

Un problema en el estudio de los dinosaurios herbívoros es que el número de características que podemos indicarles por medio de fósiles son pocas si lo comparamos con carnívoros.

Los carnívoros debían tener unos dientes afilados y estructuras de ataque muy visibles e imponentes para poder cazar, mientras que en los herbívoros la importancia reside en el tracto digestivo que debe degradar las estructuras para hacerlas más simples, y las partes blandas no se conservan en el registro fósil, solo las duras, por lo que algunas características son hipótesis si no están relacionadas con las partes fósiles (que tuvieran un estómago grande, intestino largo…).

Características morfológicas de los dinosaurios herbívoros

Vamos a sacar una serie de características que los dinosaurios herbívoros tuvieron en común, y también concretar alguna de grupos específicos.

Una característica que tienen los dinosaurios herbívoros es que todos sus dientes son prácticamente iguales, no hay una diferenciación como la que aparece en mamíferos (molares, incisivos, premolares…).

Esto supone que no hay una especiación dentaria en la dieta, por lo que algunos no están especializados en comer solo hojas o solo corteza y pudieron comer de todo un poco.

Al igual que el resto de reptiles, tienen una diferencia con respecto a mamíferos, y es que los reptiles no tienen arcada zigomática. La arcada zigomática es un hueso exclusivo de mamíferos que les permite masticar la comida y mover la mandíbula no solo arriba y abajo sino también hacia los lados.

Que los dinosaurios herbívoros no tuvieran arcada zigomática implica que no pudieron ser rumiantes ni tener una masticación tan precisa como la que puede tener un mamífero. Como podemos observar en reptiles y aves actuales, arrancan y se tragan trozos del material vegetal ya que no pueden masticar.

Es decir, pueden mover arriba y abajo la mandíbula para poder agarrar el alimento pero no masticar de una manera tan llamativa como la haría un mamífero herbívoro. De aquí en adelante, indicaremos como “masticar” el acto de coger la comida y mantenerla en la boca.

En el grupo de ornitisquios podemos encontrar que todos ellos tienen una característica que no aparece en el grupo de los saurópodos saurisquios, y es que tienen una mandíbula con forma de pico, ya sea plano como los Hadrosaurios o en forma picuda como Ceratopsianos, Stegosaurus y Ankylosaurus.

Si nos fijamos en sus aparatos bucales, todos ellos tienen un espacio entre el extremo del pico y los primeros dientes, de modo que aquí sí pudo haber una ligera masticación más especializada del alimento ya que no usaban los dientes para arrancar el alimento sino para triturarlo, ya que la acción de arrancar las hojas la realizaba el pico.

Dinosaurio Herbívoro

En algunos grupos se ha confirmado que los dinosaurios eran polifiodontos, e incluso se le ha extendido esta característica a todos los herbívoros. Este término indica que los dientes son de varias generaciones, diferentes a los humanos que somos difiodontos (dos generaciones, la de leche y la adulta).

Que fueran polifiodontos significa que podían renovar uno que estuviese mal, y diferentes estudios han indicado que algunos saurópodos pudieron tardar entre uno y dos meses en la generación de un diente nuevo.

Es un gran avance dentro de los comedores de vegetales porque el tirar y triturar unas estructuras tan duras acaba pasando factura y es el deterioro rápido de los dientes, ya que la especialización que tenían para su degradación residía en el tracto digestivo y no en los dientes.

En los grandes saurópodos se ha encontrado una característica que han heredado las aves, y es que en su estómago tenían piedras. En las aves sirve para poder triturar mejor el alimento, ayudado por unos potentes músculos que mueven la molleja y el estómago para triturar el alimento ya que lo ingieren entero porque no tienen dientes para triturarlo.

En los grandes saurópodos se piensa que pudo ocurrir igual, aunque tuvieran dientes no tendrían la capacidad de masticar el alimento tan bien como algunos animales, de modo que estas piedras ayudaban a triturar el alimento tan difícil de digerir que introducían en su tracto digestivo.

Se sabe de la existencia de estas piedras, denominadas gastrolitos, porque al encontrarse en el tracto estomacal se encontraban en un medio rico en ácidos que romperían y digerirían los alimentos, de modo que las rocas también sufrían algo los efectos de estas enzimas gástrica, y junto al choque entre ellas y los movimientos estomacales, acababan siendo esferas casi perfectas, diferentes a una simple piedra que podemos encontrar andando.

Lectura relacionada: Descubre que comían los dinosaurios 

Dieta de los dinosaurios herbívoros

Los dinosaurios herbívoros tenían una gran cantidad de especies vegetales de las que poder alimentarse, pero cada uno estaba especializado en un tipo.

Los grupos cuadrúpedos, como los Ankylosaurus o Stegosaurus, tenían un largo intestino y no poseían gastrolitos en su estómago. Esto nos indica que su alimentación se basaba en plantas con hojas y ramas blandas, fáciles de introducir y arrancar y de las que sacaban gran cantidad de nutrientes.

Los grupos de grandes saurópodos hemos indicado que tenían gastrolitos en sus estómagos, por lo que se piensa que podían ingerir desde hojas blandas hasta duros piñones. Es decir, podían comer prácticamente de todo.

En la flora del Mesozoico encontramos gran variedad de plantas. Los grupos más importantes son los helechos y coníferas, que llegaron a medir 30 metros de altura, algo que solo les quedaba accesible a los saurópodos con su largo cuello.

El problema en la flora del Mesozoico es que no había flores, es decir, no existían aún las angiospermas ni los frutos carnosos. Las angiospermas aparecieron a finales del Cretácico, aunque hay algunos trabajos que indican que a mediados del Jurásico comienzan a radiar angiospermas tempranas.

El dato de que las angiospermas no existieran en la época de los dinosaurios nos indica que la dieta estaba muy basada en hojas y corteza, es decir, sus aparatos digestivos tenían que estar muy especializados en la digestión de materiales difíciles de degradar como son la lignina y la celulosa, como hemos indicado en grandes tubos digestivos, principalmente el intestino para una mejor absorción, o los gastrolitos.

Diferentes tipos de mandíbulas

El grupo de dinosaurios herbívoros lo venimos diferenciando desde el principio en dos grupos, los cuales tienen diferente mandíbula y dientes. En este punto finalmente nos centramos en ellos.

Tienen en común ambos grupos que son diápsidos, como todos los dinosaurios, y que su mandíbula tenía una articulación del tipo cuadrado-yugal con el cráneo (hueso cuadrado del cráneo con el hueso yugal de la mandíbula), impidiendo la capacidad de rumiar como los vertebrados.

1.- Mandíbulas de saurópodos

Los saurópodos tenían una cabeza que podía ser tan pequeña como la de un caballo adulto actual, o algunos otros de un tamaño hasta 3 veces mayor.

Tenían muchas generaciones de dientes (polifiodontos), además de que no se encontraban diferenciados unos de otros, eran todos los dientes exactamente iguales. Estos dientes tenían la capacidad de regenerarse entre uno y dos meses, y tienen una forma algo picuda para poder agarrar y arrancar las hojas y cortezas.

2.- Dinosaurios herbívoros con pico

En este grupo introducimos a los Stegosaurus, Ankylosaurus, Hadrosaurios, ceratopsianos y algunos bípedos como el Pachycephalosaurus.

Todos estos dinosaurios poseían un cráneo que acababa en un pico, ya fuera éste muy pronunciado o aplanado (los “pico de pato” como el Parasaurolophus o el Ouranosaurus), y al igual que los saurópodos no tenían especialización dentaria (todos los dientes eran iguales).

El pico no poseía dientes en toda la estructura mandibular, sino que se encontraban únicamente en la parte final de la boca (donde se encontrarían los “molares”, pero recordemos que no tenían especialización dentaria).

La estructura en forma de pico permitía arrancar las estructuras verdes y los dientes los masticaban y machaban para facilitar su digestión. A diferencia de los grandes saurópodos, rara vez se han encontrado gastrolitos, por lo que se piensa que el aparato digestivo que debían tener era muy largo y especializado para destruir las estructuras y obtener nutrientes.

Pudieron tener un aparato digestivo más o menos complejo como el de los rumiantes actuales, pero sin la capacidad de rumiar el alimento.

En los herbívoros con un pico pronunciado, como los ceratopsianos, se piensa que podían usar este pico para escarbar algo en la tierra para llegar a las ricas y nutritivas raíces o bulbos subterráneos, una gran fuente de nutrientes, mucho más fáciles de digerir que las hojas o corteza, pero más difíciles de obtener.

El Pachycephalosaurus no tenía un pico pronunciado, su estructura parecía la de un reptil con el hocico puntiagudo, algo que nos podría recordar a un pico, y tenía dientes en toda la estructura a diferencia de los dinosaurios con pico. Estos dientes seguían siendo iguales entre sí, no tenían especialización.

Calavera de dinosaurio

En comparación con los carnívoros, los herbívoros no tienen grandes características que indiquen qué tipo de dieta seguían dentro del herbivorismo, solamente podemos indicar grandes rasgos que nos permiten acercarnos a su método de captación del alimento pero no de cómo lo digerían, a excepción de los graptolitos, que es lo que verdaderamente hacen especial al grupo de herbívoros.

A continuación te dejamos con una lista de los nombres de dinosaurios herbívoros que tenemos para ti, sobre los cuales hemos escrito en este blog: