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Caballos prehistóricos

Nombre: Hyracotherium
Dieta: Herbívora
Periodo: Jurásico Superior
Encontrado en: América del Norte

Los caballos, como tantas otras especies animales, han ido evolucionando a lo largo de la historia. A través de los registros fósiles se ha podido llegar a establecer una imagen de los primeros caballos: un pequeño mamífero de un tamaño similar al de un zorro.

Este es el origen de los tiempos de los caballos prehistóricos, pero, cómo fueron, cómo evolucionaron y dónde vivieron podrás descubrirlo a continuación. ¡Comenzamos!

Cómo eran los caballos prehistóricos

Para conocer la evolución del caballo, debemos remontarnos a su ancestral nombre: Hyracotherium, lo que significa “animal parecido a un roedor”.

Y es que, en el origen de los tiempos, el caballo no era el gran mamífero que conocemos hoy en día, si no que era más bien de un tamaño similar al de un zorro u otro roedor.

El caballo se considera miembro de la familia de los perisodáctilos, un descendiente común para caballos, rinocerontes y tapires.

Sabías que...?
El Hyracotherium fue el primero de la serie evolutiva del caballo prehistórico hasta llegar al caballo actual, el que todos conocemos. Esta evolución ha durado, aproximadamente, 60 millones de años.

Después del ancestral Hyracotherium, llegó el Oligohippus, el Merichippus y el Pliohippus hasta llegar al caballo moderno. Todo ello se ha conocido gracias a la interpretación de fósiles que ha permitido el estudio de la evolución de las especies.

Durante milenios el caballo fue una pieza de caza, es decir, servía como alimento al hombre, aunque su gran velocidad de galope muchas veces hacia complicado abatirle rápidamente. Una vez que el pueblo nómada se volvió sedentario, agricultor y pastor, el caballo también sufrió una transformación y sus condiciones también mejoraron.

Con la Edad de Bronce, el hombre se percató de que los caballos podían tener muchas más posibilidades que ser tan solo un alimento, por ello lo empezaron a utilizar como elemento de trabajo. A partir de ese momento, el caballo se convirtió en una de las piezas más vitales, importantes e imprescindibles para el hombre, también para su utilización doméstica.

Caballos prehistóricos en América

Aunque la especie del caballo ha sido muy diversificada y ha vivido por todo el mundo, es cierto que el Hyracotherium se pudo encontrar, en mayor medida, en el hemisferio Norte, específicamente en el norte de américa, aunque también se encontraron especies en Eurasia.

Además, el traspaso de un continente a otro era sencillo, dado que se realizaba por el estrecho de Bering que millones de años atrás unía ambos continentes.

No obstante, no podemos hablar del caballo prehistórico en el continente americano si nombrar el antecesor del caballo actual: el Hippidion que vivió en Sudamérica y se extinguió hace 8000 años, mucho antes de la llegada del caballo euroasiático al continente latinoamericano.

Su tamaño era similar al de un pony actual y su imagen parecida al de una cebra. Los fósiles de estos caballos prehistóricos se encontraron en provincias de Argentina y Chile.

¡Interesante!
El Hippidion es un descendiente de Pliohippus un caballo que emigró a América del Sur hace unos 2.5 millones de años. Se trata de un caballo dentro de la línea evolutiva de los caballos.

Características de los caballos prehistóricos

Pero, ¿cómo eran los caballos prehistóricos? Sus características eran muy distintas a lo que conocemos hoy.

El Hyracotherium era tan pequeño como un gran gato doméstico, es decir, pesaba entre 6 y 7 kilos y no medía más de 35 centímetros, una imagen muy alejada de la realidad actual.

Se conoce que fue un mamífero herbívoro y que en esa época su dentadura ya era muy similar a la de los caballos modernos. Comían hojas tiernas de arbustos en lugar de pastar, una manera de alimentarse similar a la de las cabras a día de hoy.

En cuanto a sus extremidades, cabe decir que tenían 4 dedos en las patas delanteras mientras que en las traseras tan solo tenían 3. Estos dedos, al igual que con los caballos de hoy, estaban protegidos por pezuñas. No obstante, estas pezuñas evolucionaron a las que conocemos actualmente dado que con el tiempo el dedo central de las patas se desarrolló mucho, mientras los demás se empequeñecieron.

Por último, no debemos obviar una de las diferencias más significativas entre el caballo actual y el Hyracotherium: la posición de los ojos.

Hoy en día, vemos que los caballos tienen los ojos colocados en cada lateral de la cabeza, lo cual les permite tener un campo de visión más extenso. No obstante, en su origen los ojos no estaban colocados a ambos lados para poder tener una amplia visión, sino que los tenían estratégicamente colocados en la frente.

Se cree que al vivir en bosques frondosos y alimentarse de hojas bajas y pequeños arbustos era una manera de poder camuflarse eficazmente para escapar de otros depredadores.

Es decir, teniéndolos en la frente podían ver a sus enemigos a larga distancia. Para entenderlo mejor, su posición era similar al de las cebras hoy.

 

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