Acrocanthosaurus: un lagarto con espinas

Nombre: Acrocanthosaurus
Dieta: Carnívora
Peso: 6 toneladas
Periodo: Cretácico
Encontrado en: USA

El Acrocanthosaurus fue un género de dinosaurio considerado uno de los más grandes terópodos que se ha hallado dentro de su periodo. Este género se ha clasificado como un dinosaurio saurópodo terópodo alosáurido.

El nombre de este dinosaurio traducido a nuestro idioma significa lagarto de espinas altas. Recibe este nombre en mención a la apólisis espinosa que tenía, una serie de espinas que sobresalían de su cuerpo coincidiendo con las vértebras. Esta peculiar formación le habría dotado de una especie de joroba sobre su cuello y espalda.

Era un animal bípedo y realmente grande en comparación con los demás terópodos. Sin duda el Acrocanthosaurus estaría incluído no sólo como uno de los más grandes terópodos de su periodo y de todos en conjunto, sino además estaría dentro de un ranking de los dinosaurios carnívoros más grandes hallados.

Pero esto no es todo lo que hay que contar acerca de este espectacular dinosaurio. Si quieres descubrir muchas cosas más sobre él, a continuación encontrarás una información completa acerca del Abelisaurus. ¡Sigue leyendo y descúbrelo todo acerca de este dinosaurio carnívoro del cretácico!

Taxonomía del Acrocanthosaurus

Reino División Clase Orden Suborden Infraorden Familia
Animalia Chordata Sauropsida Saurischia Theropoda Carnosauria Carcharodontosauridae
  • Este dinosaurio, Acrocanthosaurus, de forma similar que algunos otros géneros, tiene nada más y nada menos que una sola especie, la denominada Atokensis.
  • El reino del Acrocanthosaurus es el de Animalia.
  • La filo o división del Acrocanthosaurus es Chordata.
  • La clase de este dinosaurio es Sauropsida.
  • El superorden del Acrocanthosaurus es Dinosauria.
  • El orden al que pertenece el Acrocanthosaurus es Saurischia.
  • El suborden al que pertenece este dinosaurio es Theropoda.
  • El infraorden es Carnosauria.
  • La superfamilia de este dinosaurio es Allosauroidea.
  • La familia a la que pertenece es Carcharodontosauridae.

Como podemos ver el Acrocanthosaurus se encuentra contenido dentro de la superfamilia de nombre Allosauroidea, la cual a su vez se encuentra contenida en el infraorden Carnosauria. La superfamilia Allosauroidea tiene ciertas características peculiares:

  • Cuenta con dos crestas que emanan sobre los huesos procedentes de las cavidades nasales.
  • Cuenta con lagrimales ubicados en el hocico.
  • Tiene numerosas espinas neurales ubicadas especialmente en las vértebras de su cuello.

Un detalle especial acerca del Acrocanthosaurus es que desde un principio se le adicionó a la familia Allosauridea, de forma conjunta con el famoso Allosaurus, sin embargo, mientras esta decisión fue apoyada por las investigaciones recientes de algunos científicos, algunos otros esmerados investigadores clasifican al Acrocanthosaurus dentro de una familia de nombre Carcharodontosauridae, debido a que afirman tener suficientes pruebas para diferenciar a estas dos familias.

¿Sabías qué?...
En el momento en el que por primera vez el Acrocanthosaurus (además de otros terópodos de gran tamaño) fue descubierto, los científicos se dieron cuenta de que tan solo tenían algunos restos para poder investigar y analizar el pasado de este individuo, lo que llevó a estos mismos investigadores a una serie de errores, puesto que no tenían suficientes vestigios del Acrocanthosaurus para realizar afirmaciones concluyentes.

Uno de estos errores generó el hecho de que este dinosaurio cambiara de clasificación de forma frecuente, de hecho los científicos de nombres Wann Langston y Willis Stovall, en un principio lo pusieron dentro de los “Antrodemidae”, en lugar de ponerlo dentro de “Allosauridae”.

Por otro lado, otro afamado investigador llamado Alfred Sherwood Romer, en el año de 1956 decidió colocar a este dinosaurio dentro del “Megalosauridae”.

Mientras tanto, un numeroso grupo de científicos independientes afirman que las características espinas largas indican que existe un intenso y notorio parentesco con los temidos Spinosaurus.

Esta teoría tuvo mucha resonancia y autoridad hasta el año de 1980, por esa razón fue tomada en cuenta como una teoría legítima en la que muchos libros e investigaciones se basan, evidentemente, este es otro de los errores que se generan a partir de la falta de información contrastable.

¿Dónde vivió el Acrocanthosaurus?

El Acrocanthosaurus pudo desarrollar su existencia en lo que hoy conocemos como América del Norte, especialmente en el territorio que ahora conocemos como los estados de Oklahoma y Texas, sin dejar de mencionar a Maryland como uno de los nidos de este espécimen.

¿Cuándo vivió el Acrocanthosaurus?

Este dinosaurio mantuvo su existencia durante el período llamado Cretácico, como ya lo habíamos mencionado, hace más de 125 millones de años, y pudo convivir con otros dinosaurios que más adelante señalaremos con mucha mayor precisión.

¿Quién descubrió a este dinosaurio?

En resumen, los restos y vestigios fósiles del Acrocanthosaurus fueron encontrados en el actual territorio de los Estados Unidos de América, especialmente en algunos estados que ya habíamos nombrado en el apartado anterior.

Por un lado tenemos restos fósiles provenientes de Oklahoma, por otro lado tenemos también otros vestigios encontrados en el estado de Texas, además de ello tenemos dientes que fueron hallados dentro del actual Maryland, un hallazgo no menos importante en comparación con los demás.

Por otro lado, tenemos también una serie de huellas fosilizadas y de gran tamaño, las cuales también fueron halladas dentro de lo que ahora conocemos como estado de Texas, sin embargo no se encuentran relacionadas con el esqueleto encontrado en el mismo estado, a pesar de que se cree que pertenecen al mismo género de dinosaurio, pero no hay nada concluyente aún.

Gracias a los recientes descubrimientos, la ciencia ha podido avanzar en el análisis, estudio y la investigación del Acrocanthosaurus, puesto que dichos hallazgos han permitido avanzar en la clasificación de este espécimen, clasificación que desde el principio se negaba a ser clara y concluyente, debido a que las opiniones y estudios de diversos científicos se oponían y con razones muy bien fundamentadas.

Gracias a estas investigaciones recientes se pudo obtener valiosa información acerca de la estructura cerebral que este famoso Acrocanthosaurus tenía, además de que se pudo averiguar a ciencia cierta la verdadera función que cumplían sus interesantes extremidades delanteras.

En el año de 1950, dos reconocidos personajes de la Paleontología, Willis Stovall y el famoso Wann Lagngston, tuvieron la idea de ponerle como nombre “Acracanthus atokaensis” a este dinosaurio, idea que estuvo contenida dentro de la tesis de maestría de Wann Lagngston, la cual se presentó en el año de 1947. Sin embargo, en la publicación formal decidieron modificar el nombre por el de Acrocanthosaurus.

En cuanto al holotipo y en cuanto al paratipo, tenemos nada menos que a dos individuos incompletos que fueron encontrados en el estado de Oklahoma, precisamente una formación de nombre Antlers, estos dos individuos son los siguientes:

OMNH 10146 OMNH 10147

Descubiertos al iniciar el año de 1940 para luego ser estudiados y descritos en el año de 1950.

Ahora hablaremos de dos individuos que fueron descritos en 1990.

Primer individuo (SMU 74646)

Este hallazgo cuenta con un esqueleto incompleto, evidentemente, el cual no solo “ha perdido” la mayor parte de su cráneo, sino que además fue descubierto dentro de una formación enigmática denominada como Twin Mountain, en el estado de Texas.

Este individuo ahora mismo se encuentra dentro de la famosa colección del Museo de Ciencia e Historia, anoten ese dato.

Segundo individuo (NCSM 14345)

Restos de Acrocanthosaurus situados en el Museo de Ciencia Natural

Este fósil fue apodado con la jocosa denominación de “Fran”,  hallado dentro de la muy popular formación Antlers en manos de un grupo de poderosos coleccionistas.

Luego de un tiempo este individuo fue reconstruido de forma exitosa por el equipo profesional del Instituto de Black Hills, el cual se encuentra ubicado dentro de Dakota del Sur, y lo podemos encontrar dentro del estado de Carolina del Norte, específicamente en Raleigh, en el afamado Museo de Ciencias Naturales.

La gran importancia de este segundo individuo es su tamaño, ya que es el más grande que hasta ahora ha sido descubierto, de todos los demás Acrocanthosaurus hallados, además de que resulta ser el único que cuenta con un cráneo totalmente intacto y uno de los brazos en igual estado.

Lo interesante es que también se pudo encontrar un diente justo en la zona sur del estado de Arizona, diente que se clasificó dentro de este género de dinosaurio, y además de ello, las marcadas de este tipo de dientes han sido descubiertas en numerosos huesos de otro dinosaurio de la misma área, siendo más específicos, en un saurópodo.

Por otro lado, también tenemos a otro conjunto de dientes hallados en una formación denominada como Arundel, dentro del estado de Maryland, dientes que han sido asignados a este dinosaurio y que nos dan a conocer un dato muy importante: el Acrocanthosaurus llegó a vivir también en el extremo este del actual territorio de los Estados Unidos.

¿Sabías qué?...
Permanece hasta hoy el debate sobre la evolución de este dinosaurio, un grupo serio de científicos sostiene que pertenece a los alosáuridos, mientras tanto otro sector de investigadores niega de forma rotunda dicha información y dicen que se trata en realidad de un carcarodontosáurido.

También existen numerosos grupos de dientes y además diversos huesos que han sido hallados en formaciones geológicas cercanas o similares, pero que en realidad pertenecían a otros dinosaurios y no al Acrocanthosaurus, y viceversa.

Características del dinosaurio Acrocanthosaurus

Características del Acrocanthosaurus

Este espécimen resultó ser nada más y nada menos que un grandioso depredador de cualidad bípeda, y su gran cualidad era la apófisis espinosa, es decir, una serie de espinas situadas a la par que sus vértebras, incluso ciertos investigadores afirman que se trata de una especie de joroba justo por encima de su cuello y espalda.

Este animal resultó ser también uno de los más grandes dinosaurios terópodos de su tiempo, con una longitud aproximada de 12 metros y que llegaba a tener un peso de hasta 6 toneladas en edad madura.

A pesar de que en comparación con el Giganotosaurus era un poco más pequeño, de igual manera se encuentra entre los dinosaurios más grandes como terópodo que han existido en toda la historia.

Los brazos de este individuo nunca tuvieron la función de regular la locomoción, por el simple hecho de que jamás llegaban a tocar el suelo, al igual que algunos otros terópodos (no todos), pero tenían una gran importancia al momento de cazar y conseguir alimento, sobre todo cuando la presa se resistía en gran medida.

Luego del primer estudio de los brazos, a partir del descubrimiento de un fósil del brazo completo, se llegó a conocer mucho más sobre el mismo, por esa razón se afirmó que los brazos eran una herramienta principal al momento de realizar la caza, siendo llevados de modo encogido e inclinados hacia el cuerpo.

Existe un dato importante que debemos tener en cuenta, cuando decimos que sus pequeños brazos fueron usados para la caza no me refiero a que fueron usados en la etapa inicial de esta, sino que después de haber atrapado a la víctima, estos brazos sirvieron como herramienta para aprisionarla y evitar que huyese, solo en el único caso de que siguiera con vida, ya que en realidad no podían ser utilizados para iniciar el ataque, puesto que era casi imposible que se puedan abrir totalmente y atacar con las garras.

Por esta razón se afirma de modo contundente que el arma principal para atacar fue la mandíbula del Acrocanthosaurus, la cual emanaba bastante fuerza y potencia, lo que dejaba indefensas a sus víctimas.

¿Sabías qué?...
Este gran dinosaurio tiene la cualidad de “grande” por la sencilla razón de que resultó ser el terópodo de mayor tamaño dentro de su ecosistema, e incluso se ha hablado de la gran posibilidad de ser el mayor depredador que se encargaba de alimentarse de otros enormes saurópodos, y hasta de ornitópodos, los cuales no eran tan pequeños que digamos.

El Acrocanthosaurus y su parecido a otro dinosaurio

Una característica importante del Acrocanthosaurus era su cráneo alargado y estrecho, de similar forma al cráneo de otros dinosaurios alosáuridos, contaba además con un enigmático agujero que se situaba justo en frente de la desarrollada cuenca ocular, este agujero tiene como nombre el de “fenestra anteorbital”, el cual tenía la simple función de reducir su peso, puesto que era una abertura bastante amplia, de una longitud de más de un cuarto de la longitud que poseía el propio cráneo.

La zona dental tuvo la forma cuadrada, ubicada justo por fuera del borde frontal, al igual que el Giganotosaurus, adicionalmente era de característica poco profunda, muy diferente a la mandíbula, la cual resultaba ser extremadamente profunda en este dinosaurio.

Otra cualidad interesante del Acrocanthosaurus era el grupo de espinas neurales, las cuales podíamos encontrar justo en las vértebras del cuello, distribuidas hasta el final de su propia cola, lo cual le llevaba a tener más del doble de la longitud de la propia vértebra.

En ese sentido, recordemos que muchos otros especímenes de dinosaurios también contaban con ese tipo de espinas en sus espaldas, incluso mucho más grandes (o altas) que las del Acrocanthosaurus, siendo este el caso del famoso Spinosaurio, el cual podía llegar a tener en promedio unos dos metros de altura, pero sus espinas alcanzaban una longitud 11 veces mayor que sus propias vértebras.

Sin embargo, la diferencia entre las espinas del Spinosaurio y las espinas del Acrocanthosaurus, era que las espinas del primero presentaban una forma de “vela” junto con su propia piel, mientras que el segundo no.

Siguiendo con el tema de las espinas y las vértebras, la función de estas famosas espinas sigue siendo un misterio en la actualidad, mientras que algunos investigadores afirman que pudieron ser útiles para la comunicación entre los Acrocanthosaurus, otros científicos aseguran que sirvieron como almacenamiento de grasa, mientras que un tercer grupo de paleontólogos tiene la certeza de que funcionaron como termorreguladores.

Otro detalle interesante sobre las vértebras, es que las vértebras dorsales y las vértebras cervicales presentaban amplias depresiones denominadas como pleurocelas, justo en la parte lateral, una característica que solamente presentaban los alosáuridos, hasta el momento.

Dejando de lado las vértebras, tan solo por un momento, podemos observar claramente que el Acrocanthosaurus tenía esqueleto bastante similar al de los alosauroides, bípedo, contaba con una cola bastante prolongada y que además resultaba ser muy fuerte y útil al momento de balancear su cuerpo, por lo que ayudaba a mantener el equilibrio.

Los brazos del Acrocanthosaurus resultaban ser más cortos de lo pensado en un principio, aunque sí eran muy robustos y poderosos, los cuales contenían además con tres dedos en cada mano, utilizando las garras para diversos fines, recordemos que los brazos del Allosaurus no eran tan cortos ni tan robustos.

El Acrocanthosaurus y las diferencias con el Giganotosaurio

Diferencias entre Giganotosaurus y Acrocanthosaurus

El Acrocanthosaurus cuenta con marcadas diferencias, una de ellas se encuentra ubicada en el maxilar, precisamente en la superficie externa, y rozando lo que conocemos como el hueso nasal, exactamente en la zona superior lateral.

En este lugar encontramos que este dinosaurio contaba con una textura rugosa, lo que lo asemejaba en gran medida al Giganotosaurio; pero la diferencia grande radica en que estos huesos nasales resultaban ser largos, además de que presentaban bordes bastante cortos.

Otra diferencia de gran magnitud eran los dientes curvos que presentaban los Acrocanthosaurus, además de ello tenían como principal cualidad el de ser aserrados, ubicados en los laterales de la mandíbula superior, en la mandíbula inferior aún no tenemos información oficial al respecto.

De modo adicional, los dientes del espécimen estudiado eran mucho más anchos que los dientes que presentaba el Carcharodontosaurus, además estos dientes tampoco presentaban textura rugosa.

¿Sabías qué?...
El Acrocanthosaurus cuenta con una cualidad que lo diferencia en gran medida con el Allosaurus, esta cualidad, como ya lo habrás notado, es la protuberante cresta que yace justo en el lagrimal, un hueso que se ubicaba precisamente al frente de cada uno de los ojos de este espécimen.

Además de ello, nos percatamos de que estos huesos lagrimales, junto con los huesos postorbitales logran formar una especie de arco justo en la zona superior del ojo del animal, esto ocurre de forma similar en los abelisáuridos.

¿Sabías qué?...
Un hecho interesante es que se encontraron diversas huellas fósiles, o como lo llaman los científicos: icnitas.

Estas huellas fueron halladas dentro de la Formación de Glen Rose, la cual se encuentra situada precisamente en lado céntrico del estado de Texas, además de que se descubrieron otras marcas de dedos de algunos otros terópodos.

De todas estas huellas, existe un grupo muy famoso de icnitas, el cual se halló a orillas de un río denominado Paluxy, precisamente en el reconocido Parque Nacional del Valle del Dinosaurio.

Además de ello, este grupo de icnitas hoy en día se encuentra siendo exhibido en un museo muy valioso para la ciencia: el Museo de Historia Natural (situado dentro de la ciudad de Nueva York – Estados Unidos de América).

Un detalle importante que debemos tener bien en claro es que es un hecho imposible saber a ciencia cierta a que animal pertenecieron las huellas, sin embargo, existen grandes probabilidades de que estas icnitas pertenezcan al dinosaurio que estamos estudiando hoy.

Por otro lado, tenemos un famoso estudio en el que se realizó la labor de comparar las huellas de Glen Rose en el año 2001, sin embargo, a pesar de esa investigación comparativa, no se llegó a determinar si estas huellas pertenecían a algún dinosaurio en particular.

La única forma de poder determinar o acercarnos a la verdad es la de estudiar el tamaño de las huellas, por el cual podemos afirmar que probablemente pertenezcan a un dinosaurio grande como el Acrocanthosaurus, si tenemos ese dato y analizamos el lugar en el que se descubrió (cercano a la Formación de Glen Rose), lugar en el que únicamente vivió un solo dinosaurio grande, podemos decir que en gran probabilidad se trata del Acrocanthosaurus.

Otro dato interesante es que se encontraron huellas de diversos dinosaurios terópodos, además de que también se hallaron icnitas de otros dinosaurios denominados como saurópodos, unas huellas por encima de otras.

Esto es un gran indicador de que en aquel tiempo se realizaban cazas en grupo sobre otro grupo de dinosaurios, en este caso la caza cooperativa la realizaban los Acrocanthosaurus, con el objetivo de conseguir alimento en la carne de los saurópodos.

Pero esta teoría no es concluyente, como todo en esta ciencia, ya que también se han emitido diversas explicaciones sobre la posición de las huellas, explicaciones que basan sus fundamentos en el hecho de que probablemente estas huellas se hayan realizado en diversos momentos y no al mismo tiempo, esto podría derrumbar la teoría explicada en el párrafo anterior.

Sin embargo, otros investigadores afirman que no es así, es decir, defienden la primera teoría de la caza cooperativa, por el hecho de que algunas huellas desaparecen justo en el momento en el que la otra huella le intersepta, lo cual hace evidente el ataque.

Y tú… ¿Qué opinas acerca del AcrocanthosaurusNos interesa en gran medida tu opinión acerca de este enigmático animal, el cual ha causado revuelo en todo el mundo científico y en especial en el mundo de la Paleontología.

Terminamos con un vídeo del Acrocanthosaurus que no te dejará indiferente y que te permitirá imaginar con un poco más de precisión como era este impresionante “lagarto terrible”: