Baryonyx: un nato y enorme pescador

Nombre: Baryonyx
Dieta: Ictiófaga
Peso: 3 toneladas
Periodo: Cretácico Temprano
Encontrado en: Inglaterra

Este enorme dinosaurio denominado como Baryonyx, habitó en el planeta durante lo que se conoce como el Cretácico, en un territorio que en la actualidad conocemos con el continente europeo, aunque hay algunos científicos que aseguran que durante el Aptiense también el Baryonyx abarcó gran parte del continente africano.

Este terópodo fue el primer dinosaurio hallado en el territorio que hoy conocemos como Inglaterra, aunque luego de unos años también se encontraron no pocos restos en territorios que pertenecen a países del sur del continente mencionado anteriormente (Europa), entre estos países podemos mencionar a los de la península, tales como España y Portugal.

Cabe decir además, sobre este enorme espécimen, que es uno de los casi escasos dinosaurios que se alimentaban de peces que han sido hallados, ya que es poco común, al menos hasta ahora, que un animal de grandes extensiones se “dedique a la pesca”.

Se dice que este animal era un gran pescador debido a que la forma de su cabeza servía para tal función, el cuerpo de este extinto espécimen se encontraba muy preparado para esas condiciones, por lo que tenía un hocico de pronunciada forma, cuyas mandíbulas se encontraban totalmente repletas de elementos dentales que servía finalmente como enormes ganchos que le ayudaban a capturar al objetivo.

Taxonomía del Baryonyx.

Reino División Clase Orden Suborden Infraorden Familia
Animalia Chordata Archosauria Saurischia Theropoda Tetanurae Spinosauridae

  • El Baryonyx pertenece al reino Animalia.
  • Este dinosaurio corresponde al filo Chordata.
  • Su clase es Archosauria.
  • El Baryonyx pertenece al superorden Dinosauria.
  • Su orden es el llamado Saurischia.
  • Corresponde al sub orden designado Theropoda.
  • El Baryonyx forma parte de la superfamilia Megalosauroidea.
  • Se ubica dentro de la familia denominada Spinosauridae.
  • De la subfamilia Baryonichinae.
  • Finalmente, su género es el Baryonyx.

Características del Baryonyx

Descripción sobre Baryonyx

En cuanto a sus características o especificaciones principales podemos observar que esta enorme criatura pudo llegar a medir casi 10 metros de longitud, en cuanto a su altura se estima que no llegó a pasar de los 3 metros y en cuanto a su peso, se ha sugerido que no llegó a tener más de 3 toneladas, nada menos.

Este animal, resaltemos, es muy extraño, por el hecho de que era un animal que podía moverse tan solo usando sus dos extremidades inferiores, no obstante, cuando lo necesitaba, usaba las extremidades anteriores para dicha situación, algo que es bastante raro en estos enormes ejemplares.

¿Sabías qué?...
Lo que resalta a la vista sobre este dinosaurio son las dos gigantescas garras que posee en sus brazos, este animal tenía dicha característica que se encontraba presente también en otros ejemplares dromeosáuridos (pero en las patas traseras), sendos elementos pudieron llegar a medir nada más y nada menos que 35 centímetros.

Por otro lado, un grupo numeroso de investigadores se ha podido percatar de que los huesos y su estructura demuestra que dicho animal probablemente pudo haber tenido una serie de fuertes y resistentes músculos, sobre todo en las extremidades, incluso mucho más fuertes que en otros terópodos que se han podido estudiar a lo largo de estos años.

En cuanto a su cuello, una zona importante en la vida de estos dinosaurios, ya que determinaba en gran parte la forma en la que se alimentaban y cazaban, podemos decir que en realidad carecía de aquella forma de S, esto era un detalle que lo diferencia de muchos otros ejemplares también terópodos, por lo tanto se puede afirmar que la flexibilidad no era una cualidad de aquel dinosaurio.

Sobre su cráneo podemos afirmar que era bastante similar al cráneo de otros extintos animales, debido a que encajaba de forma perfecta en un ángulo de pocos grados.

Dicho sea de paso, las mandíbulas de este extinto animal no eran de menor tamaño, y eran bastante aterradoras, similares a las mandíbulas de los cocodrilos, y de los cuales mucha gente huye tan solo al verles.

Estas terroríficas mandíbulas presentaban un total de 96 elementos dentales, una cantidad realmente superior y aplastante si le comparamos con otros dinosaurios “similares”, si sacamos cuentas nos podemos percatar de que en realidad estos 96 elementos dentales resultan ser casi el doble del número de dientes de otros dinosaurios.

En cuanto a la ubicación de aquellos dientes, la gran mayoría se podían hallar en la zona inferior, mientras que los restantes obviamente en el área superior.

También se puede observar una protuberancia en forma de cresta, justo por encima del gigantesco hocico terópodo, sin embargo, no se ha comprobado realmente de que se trata.

Para terminar de comentar detalles sobre el hocico de este ejemplar, este también poseía una depresión no pequeña que se situaba en la zona superior, según dicen los expertos, para poder evitar de que el objetivo o el alimento se escapase, mientras esté luchando por su vida, otra cualidad que es también similar en los cocodrilos.

Historia del Baryonyx

Historia sobre Baryonyx

El famoso lago identificado o conocido como Wealden, tiene la fama de ser bastante antiguo y sobre todo bastante misterioso, de hecho en este lugar es donde se halló por primera vez el vestigio del animal protagonista de este artículo.

Se sabe que desde hace millones de años, precisamente desde el período Cretácico, en la capa “temprana” de dicho período, esta famosa aglomeración de agua se encargaba de cubrir extensos territorios que hoy en día ya no lo hace, territorios que actualmente se conocen como la zona norte del continente europeo.

Se tiene conocimiento de nuestro amigo, el Baryonyx, debido a que un gran aficionado se encontraba realizando sus interminables “expediciones” cerca de esta aglomeración de agua, y era de esperarse pues que sus esfuerzos tuvieran algún tipo de resultado, pues al cabo de un tiempo logró dar con el paradero de una serie de restos que pertenecen a este ejemplar de grandes dimensiones.

El aficionado que mencionamos fue identificado como William Walker, por esa razón nosotros ahora identificamos a este animal como el Baryonyx walkeri.

¿Sabías qué?...
Todo empezó cuando este sujeto se percató de que una garra de tamaño no menor se encontraba notoriamente visible en un antiguo pozo compuesto por arcilla, esto provocó que Walker pidiera ayuda a sus compañeros para que puedan sacar los vestigios del enorme ejemplar en un lapso corto de tiempo, para sorpresa de todos ellos, los huesos de este animal se encontraban en un estado de conservación óptimo.

Al cabo de un tiempo la noticia no tardó en llegar a las autoridades y por ello mismo los científicos Milner y Charig se hicieron cargo de la exploración y a partir de ello realizaron una cuidadosa excavación que evitara que los demás restos sufrieran daños colaterales.

Estos científicos llegaron directamente de un museo ubicado en la ciudad de Londres (Inglaterra), luego de realizar su labor se tomaron la facultad de publicar la reseña del ejemplar en el año de 1986, sin dejar de mencionar que la persona que logró encontrar los restos fue el mismo Walker, es esta la explicación de la denominación de este extinto animal, como ya habíamos mencionado.

Este artículo ha llegado a su fin… Pero que no cunda el pánico… Si te has quedado con ganas de más, te dejamos un vídeo interesante acerca del Baryonyx: