Barosaurus: aquel del tamaño de un edificio

Nombre: Barosaurus
Dieta: Herbívora
Peso: 34 toneladas
Periodo: Jurásico Superior
Encontrado en: USA

Este espécimen cuya denominación es Barosaurus, fue una criatura que habitó en nuestro planeta hace más de 150 millones de años, esto es lo mismo a decir que habitó durante el famoso período conocido como Jurásico, precisamente en el territorio que hoy en día denominamos como América del Norte.

Existe un grandioso museo en la ciudad de Nueva York (en los Estados Unidos de América), conocido como “Museo Americano”, el cual expone o presenta a uno de estos ejemplares dentro de sus instalaciones, para que cualquier persona tenga la fortuna de “conocer”, por así decirlo, a este tipo de dinosaurios.

En este museo, como mencionamos, encontraremos al Barosaurus, el cual en realidad es una hembra madre que se encuentra en posición vertical y que aparenta proteger a sus crías justo detrás de sus extremidades inferiores, del ataque de otro magnífico depredador que estudiaremos pronto, el gran Allosaurus.

Si nos ponemos a observar a esta representación, podemos ver que su testa se encuentra a la altura del piso número 5 de toda la instalación, esto nos da una idea del verdadero tamaño y el volumen de este extinto animal.

Taxonomía del Barosaurus

Familia Infraorden Suborden Orden Clase División Reino
Diplodocidae Sauropoda Sauropodomorpha Saurischia Sauropsida Chordata Animalia

  • Reino: Animalia
  • Filo: Chordata
  • Clase: Sauropsida
  • Orden: Saurischia
  • Suborden: Sauropodomorpha
  • Infraorden: Sauropoda
  • Género: Barosaurus
  • Familia: Diplodocidae
  • Especie: Barosaurus lentus

Historia del Barosaurus

Reeconstrucción del Barosaurus

En la historia de la búsqueda de restos fósiles de dinosaurios, existió una época de la que ya hemos hablado, la famosa Guerra de los Huesos, este dinosaurio fue hallado durante ese período, así que no es la excepción.

El investigador Othniel Charles Marsh, quien llegó a descubrirlo durante esos años, se encargó también de brindarle su denominación, precisamente antes de llegar al siglo XX, en el año de 1980.

¿Sabías qué?...
Luego de un par de décadas se lograron hallar aún muchos más vestigios de este extinto y enorme espécimen, precisamente en un territorio que hoy conocemos como la zona sur de Dakota.

Por otro lado, se sabe que los vestigios del Barosaurus tuvieron la fortuna de ser encontrados por científicos competentes y debido a ello fueron estudiados con mucha mayor experticia, estos restos se encontraban en una formación identificada como Morrison, en la cual también se encontraban ubicados otros grandes animales como por ejemplo el Apatosaurus.

Características del Barosaurus

Un animal de grandes dimensiones, cuyo cuello tenía que ser bastante largo para poder tener la flexibilidad necesaria al momento de luchar o huir, así como también una cola que necesitaba ser delgada para la misma función mencionada anteriormente, esto es y esto significa el Barosaurus.

Descripción del Barosaurus

El parecido de este animal con otro extinto dinosaurio llamado Diplodoco también es digno de ser analizado y estudiado, debido a que existen muchas características que los dos comparten, no obstante, las diferencias deben ser resaltadas de forma clara, para poder saber que en realidad no se trataron del mismo animal.

Entre esas diferencias destacar a las enormes espinas dorsales que este último (Diplodoco) poseía, las cuales eran mucho más alargadas, de igual manera el cuello, el que era mucho más extenso que el cuello del dinosaurio protagonista de este texto.

A propósito del cuello del Barosaurus, se explica y se expone en diversos estudios científicos de que este tenía la gran capacidad de movilizar su cuello de forma bastante ágil y veloz hacia las alturas, tal como lo hacen las famosas jirafas de la actualidad, esto lo podemos ver en cualquier documental.

Por ello mismo nació entonces una gran duda que dejaba poco satisfechos a los científicos mientras no se resolvía, la duda tenía que ver con la forma en la que la sangre llegaba desde el corazón hacia el cerebro del extinto animal, se llegó a dilucidar y debatir mucho sobre el asunto hasta que se llegó a la conclusión de que dicho órgano debió ser lo suficientemente grande y potente como para poder lograr hacerlo, aproximadamente debió tener un volumen de más de una tonelada y media.

¿Sabías qué?...

Poco tiempo después esa conclusión iba a empezar a perder fundamento, debido a que se empezó a debatir el hecho de que mientras más grande el corazón, el latido de este es cada vez más lento, por lo que la sangre de todas formas no iba a llegar a su destino final: la irrigación del cerebro.

Por lo tanto, surgió entonces una nueva teoría que posiblemente explicaría como era en realidad el organismo de este animal, esta teoría tenía mucho que ver con el hecho de que este extinto espécimen tenía más de un corazón, de hecho se cree que tiene 8.

Esto podría tener más sentido, ya que se dice que tenía dos corazones en la cavidad del tórax y seis más justo en el cuello, de esa forma el cerebro llegaba a ser bastante irrigado, sin ningún tipo de problema.

Otros datos sobre el Barosaurus

En la historia de la búsqueda de restos fósiles de dinosaurios, existió una época de la que ya hemos hablado, la famosa Guerra de los Huesos, este dinosaurio fue hallado durante ese período, así que no es la excepción.

El investigador Othniel Charles Marsh, quien llegó a descubrirlo durante esos años, se encargó también de brindarle su denominación, precisamente antes de llegar al siglo XX, en el año de 1980.

Luego de un par de décadas se lograron hallar aún muchos más vestigios de este extinto y enorme espécimen, precisamente en un territorio que hoy conocemos como la zona sur de Dakota.

¿Sabías qué?...
Además de ello, surgían nuevas teorías que por el momento no tienen mayor fundamento científico, como por ejemplo la de los famosos “esfínteres arteriales”, aunque una solución bastante lógica y sencilla para la irrigación del cerebro era que el Barosaurus simplemente mantuviera su cuello en una posición casi horizontal, de este modo la sangre fluye con mucha rapidez, problema resuelto.

Si seguimos analizando el cuello, se ha llegado a descubrir que los huesos de esta parte del cuerpo del animal, los cuales son conocidos o identificados como vértebras cervicales, eran muy extensos, podían llegar a medir casi 1 metro de longitud, y por esa misma razón es que no eran abundantes, eran pocos pero enormes.

También se encontraron diversos agujeros en esa zona del cuerpo y se llegó a la conclusión de que esas depresiones servían en realidad para que el animal sea mucho menos pesado de lo que sería si esos agujeros no existiesen, por lo que da la apariencia de una mayor corpulencia.