Cynognathus: el de mandíbula de can

Nombre: Cynognathus
Dieta: Carnívora
Peso: 20 kilogramos
Periodo: Triásico Temprano/Medio
Encontrado en: América del Sur y África

El Cynognathus fue un género de reptiles-mamiferoides que habitaron en nuestro planeta junto con los primeros dinosaurios que existieron, en el Pérmico, hace aproximadamente unos 245 millones de años.

Este animal extinto  se ha clasificado dentro del grupo de los reptiles terápsidos, siendo este un género representado por una única especie.

Este género habría sido uno de los antecesores de los actuales mamíferos, de hecho tiene una estrecha relación con los mamíferos de la actualidad, especialmente con los perros

El nombre Cynognathus significa literalmente “mandíbula de perro” y habría sido un animal realmente veloz en comparación a los demás animales de su mismo tiempo, aunque no habría sido tan veloz como los perros.

¿Te has quedado con ganas de saber más? A continuación encontrarás una amplia y detallada información del Cynognathus . ¡Quédate con nosotros y descúbrelo todo acerca de este reptil carnívoro del triásico!

Taxonomía del Cynognathus

Reino FiloClaseOrdenSubordenFamiliaGénero
 Animalia Chordata Synapsida Therapsida Cynodontia Cynognathidae Cynognathus
  • Estamos ante una especie perteneciente al reino de Animalia.
  • Este animal extinto es clasificado dentro del filo Chordata.
  • La clase en la que ha sido englobado es Synapsida.
  • El orden al que corresponde es Therapsida.
  • Fue clasificado dentro del suborden Cynodontia.
  • La familia a la que perteneció este animal es Cynognathidae.
  • El género al que estamos haciendo referencia es Cynognathus.

Es muy importante mencionar en este punto que el Cynognathus no fue un dinosaurio, de haberlo sido, observaríamos en su taxonomía que pertenece al superorden Dinosauria, simplemente se trata de un animal extinto y el motivo de que esté expuesto aquí es que forma parte de la historia de la biodiversidad terrestre.

Otro aspecto que debemos aclarar es que como ya advertíamos en la introducción este género está representado únicamente por una especie, el C. crateronotus, no obstante, si se hallaran nuevos restos fósiles del mismo género pero con suficientes diferencias esta situación podría cambiar.

Por este motivo desde esta plataforma haremos todo lo posible para mantener actualizada la taxonomía de este animal ante cualquier nuevo descubrimiento.

Descubrimiento de este animal extinto

Reeconstrucción de un Cynognathus

Los vestigios que se han podido encontrar del animal fueron básicamente hallados en diversos continentes, uno de ellos es el continente africano, dentro del cual se pudieron encontrar muchos restos, exactamente en Sudáfrica.

Otro de estos continentes también resultó ser el de América, en el que concretamente en la zona sur de éste, se lograron hallar diversos elementos óseos, exactamente en un territorio que le pertenece al país sureño de Argentina.

¿Sabías qué?...
De igual forma se han logrado detectar vestigios en el continente asiático y de forma exacta en un país conocido como China, además de ello, en la Antártida también se poseen restos fósiles que probablemente se encuentran siendo estudiados e investigados a fondo.

Cuando los restos fósiles son hallados en territorios tan variopintos generalmente se apunta a la desaparición de Pangea, un continente único que se estima se formó hace 300 millones de años y que aproximadamente hace 200 millones de años comenzó a fracturarse de forma progresiva hasta el estado actual de los continentes.

Esta separación progresiva explicaría que en nuestro tiempo estos vestigios se hallan podido hallar en lugares tan alejados.

Características del Cynognathus

Su longitud no superaba los 100 centímetros, y era un animal que se encontraba vinculado de forma directa con los ejemplares que hoy en día reconocemos como mamíferos, por lo que se puede decir que en realidad el reptil protagonista de este artículo es el ancestro de los mamíferos.

Es por ello que incluso su clasificación se encuentra al lado de ellos, en un clado que tiene como denominación oficial la de Eucynodontia.

Este animal en realidad era un reptil, por lo que no debemos confundir las cosas y decir que son mamíferos, lo que sí es verdad es que disfrutaban de muchas similitudes con ellos.

Eran los ejemplares que más parecido tenían con los mamíferos, pero como ya mencionamos, no eran mamíferos, de ninguna manera y obviamente tampoco dinosaurios, sino un animal más fruto de la evolución y que merece la pena conocer.

Sobre el cráneo de este ejemplar podemos ver que el mismo contaba con una serie de aberturas de menor tamaño, las cuales son también comunes en los elementos craneales de los mamíferos de la actualidad, debido a que es en ese lugar en donde se alojan los necesarios nervios.

Descripción del Cynognathus

Elementos que cumplen la función de transmitir los impulsos e información de las neuronas, y en este caso a la zona de los bigotes, tal como lo podemos observar en animales de la actualidad como los gatos o perros.

Dichos nervios ayudaban a llevar información nerviosa a esa área precisa del cuerpo, es por ello que el Cynognathus presentaba una forma especializada de pelaje, una forma  que nosotros denominamos bajo el nombre de bigote.

¿Sabías qué?...
Se ha llegado a comparar a este curioso ejemplar con un agresivo lobo, pero tal vez la comparación más exacta se puede hacer con un perro de grandes dimensiones, tales como por ejemplo  un alsaciano, o incluso  un gran labrador.

La cabeza de estos animales era de un tamaño considerable si tenemos en cuenta la proporción que esta tenía sobre su cuerpo.

Sobre sus dientes ya hemos mencionado que estos resultaban ser bastante afilados y con una forma similar a los colmillos, así como también podemos observar la presencia de elementos dentales que disfrutaban de una forma más piramidal.

Estos dientes se encontraban situados precisamente en la zona que conocemos de forma común como mejillas, es decir, internamente en los laterales de la mandíbula.

Por la estructura dental que este animal presenta, podemos decir que se trataba en realidad de un ejemplar que basaba su dieta en el consumo de carne, ya que dichos elementos dentales estaban diseñados perfectamente para triturar grandes cantidades de carne para digerirla posteriormente.

Otra similitud que este animal tenía con los mamíferos era el cuerpo y la gran agilidad o flexibilidad que esta estructura presentaba, adicionalmente la cola que este ejemplar tenía era de un tamaño no tan considerable, de igual manera que en los animales que hoy conocemos como mamíferos.

También es necesario resaltar claramente que de forma genérica los reptiles cuentan con una cola de longitud alongada, por lo que esto no es algo común en un reptil como el Cynognathus, aunque como ya habrás podido observar se trata de un reptil atípico.

Como ya lo podemos suponer, esta criatura disfrutaba de una velocidad increíble con respecto a otros ejemplares de su tiempo, es más, se afirma que tampoco era tan veloz como los perros , debido a que su estructura anatómica no le permitía alcanzar la misma o mayor velocidad que éstos.

Cuando nos referimos a estructura anatómica no diseñada para mayor velocidad, hacemos referencia a que sus extremidades eran de un tamaño más bien pequeño y que los elementos que podemos nombrar como pies, disfrutaban de una forma aplanada que encajaba precisamente en el suelo.

Estos detalles que inicialmente podrían no revelar importancia alguna, llegaban a quitarle al ejemplar la capacidad de alcanzar grandes velocidades, velocidades que solo pueden ser alcanzadas por los perros de la actualidad.

¿Sabías qué?...
Si nos ponemos a observar de forma detenida la estructura de las extremidades de los perros , podemos ver claramente que estos se apoyan en los pies y a la vez en sus propios dedos, una cualidad o detalle que logra que el animal sea mucho más veloz y ágil en el momento de desplazarse.

Además de ello, existen varios detalles en la estructura ósea del Cynognathus que en realidad solo permitían que el animal fuese un poco más lento, por lo que esas áreas eran lo que lo definía como un verdadero reptil y no como un mamífero.

Por otro lado, sus extremidades se encontraban en una posición bastante usual en los ejemplares considerados como reptilianos, es decir, estas extremidades se encontraban en una posición flotante y totalmente desvinculados de la estructura del cuerpo del espécimen.

Este es un dato bastante interesante que refuerza la teoría de la poca agilidad del animal, toda una serie de detalles que nos permiten sacar conclusiones serias sobre el terápsido protagonista de hoy.

Además de ello, podemos presumir que su cuerpo se encontraba totalmente protegido por un elemento similar a lo que hoy conocemos como pelaje, y las orejas disfrutaban de una forma muy bien definida, esta cualidad era la que más lo hacía parecerse a uno de los animales estrechamente vinculado al perro, el lobo.

Aunque debemos aclarar y admitir que en realidad el Cynognathus resultaba ser de menor dimensión que el lobo, no obstante, se afirma que la potencia y la fuerza de este animal era mucho mayor, debido a la sólida constitución que este ejemplar presentaba.

Para concluir esta ficha, te dejamos con un video sobre el Cynognathus donde aprenderás mucho más acerca acerca de este curioso ejemplar prehistórico ¡No te lo puedes perder!