¿Cuáles eran los dinosaurios más peligrosos?

Los dinosaurios siempre han sido representados como animales feroces y peligrosos. Y no nos equivocamos al hacerlo, porque existían muchísimos que hoy en día nos harían prácticamente imposible la existencia. Pero… ¿Cuáles eran los dinosaurios más feroces de todos?

Esa es la pregunta que vamos a resolver hoy.

Para hacerlo, decidimos hacer esa misma pregunta a todos los fans de nuestra cuenta de Twitter. Y como no podía ser de otra forma, nos respondieron con hasta 7 opciones para elegir al dinosaurio más feroz de la historia. Cuando leas cómo era cada uno de ellos entenderás claramente el por qué de su elección.

tyrannosaurus rex

Tyrannosaurus Rex

No hay una manera más clásica de empezar una lista de dinosaurios feroces que empezar por el Tyrannosaurus Rex. ¿Quién no lo conoce? Gracias a Jurassic Park, prácticamente es el dinosaurio más popular del mundo. La pregunta es… ¿Era tan feroz? ¿O su fama viene dada por la película?

Pues hay muchas opiniones al respecto. De hecho, el debate entre los que dicen que era un depredador y los que dicen que simplemente era un carroñero viene de largo. Probablemente las películas exageraran, pero os desvelaremos todo sobre las “mentiras” del Tyrannosaurus Rex en un futuro artículo que dedicaremos exclusivamente a este tema.

utahraptor

Utahraptor

Los dromeosáuridos tienen al Utahraptor como representante en este feroz recopilatorio. Que no os engañen sus plumas, ya que sus garras eran curvadas y podían arrancar y rasgar todo lo que se le pusiera delante a este señor. Se han encontrado garras de hasta 24 centímetros de longitud, por lo que no era conveniente acercarse mucho a ellas.

Su tamaño era de unos 7 metros, aunque tan solo pesaba 500 kilos. Eso lo hacía ser brutalmente ágil y poder acercarse a sus presas para alcanzarlas con sus mortíferas garras. No podréis decir que no merece estar en esta lista.

Giganotosaurus

Giganotosaurus

Un dinosaurio cuyo nombre es Giganotosaurus tiene que ser temible sí o sí, además de que siendo la imagen de perfil de nuestro Twitter debe serlo. Y si encima es el terópodo con el cráneo más grande, que incluso llegaba a ser desproporcionado para su tamaño, más miedo nos debe infundir. Sobre este no hay dudas, ya que según los hallazgos era todo un depredador, a pesar de que no le hiciera asco a la carroña.

Con una longitud de casi 13 metros y un peso que podía llegar a las 14 toneladas, os podéis imaginar la reacción del resto de dinosaurios cuando aparecía por el horizonte. Sus dientes curvos y aserrados eran un arma muy peligrosa, ya que además el gran tamaño de su craneo le hacía tener unos dientes realmente grandes.

torvosaurusTorvosaurus

Otro de los feroces conocidos. El Torvosaurus, sus 10 metros de altura, el peso de casi 2 toneladas y la agilidad que le caracterizaba lo hacía ser un rival peligroso en medio de una “batalla”. Como podemos ver es otro terópodo carnívoro, ya que es ahí donde tenemos a la mayoría de dinosaurios feroces más reconocidos.

Tenía unos brazos muy parecidos a los del T. Rex, ya que eran especialmente cortos para su tamaño. Eso sí, si conseguía alcanzar algo con sus brazos estos se convertían en dos máquinas de matar porque eran sumamente fuertes.

Bahariasaurus

Bahariasaurus

Este dinosaurio no es tan conocido, pero estoy seguro de que su peligro no es inferior al del resto de los que han sido presentados. Probablemente fuera uno de los depredadores más peligrosos del Cenomaniano (África), ya que era capaz de cazar a diferentes especímenes de titanosaurianos que no eran presa fácil.

Su tamaño era de 11 o 12 metros de largo y su peso de 12 toneladas, siendo similar en este sentido al Tyrannosaurus y al siguiente protagonista de esta lista. Si ibas a la zona que ahora ocupa África, era mejor no encontrarte al Bahariasaurus por allí o tu vida se podría acortar bastante.

Carcharodontosaurus

Carcharodontosaurus

Compartir territorio con el Spinosaurus y vivir el suficiente tiempo como “para contarlo” debe tener cierto mérito, ¿verdad? Pues eso es justamente lo que hizo el Carcharodontosaurus, que convivió en África con otros grandes depredadores como el anteriormente mencionado. Y si su nombre proviene del hecho de que tiene dientes parecidos a los de los tiburones, más miedo puede infundirnos.

Medía entre 12 y 13 metros y podía pesar hasta 15 toneladas, lo que lo hace ser uno de los terópodos más pesados junto al Giganotosaurus y el Spinosaurus. Además, su cráneo no tenía nada que envidiar al del primero, pues con casi 1,6 metros de largo podían competir a ver quién tenía la cabeza más dura.

Un dinosaurio capaz de desgarrar carne con sus mortíferos dientes y que, por si era poco, también tenía garras afiladas con forma de garfio para que sus presas no escaparan. Si no morían desangradas, morían totalmente despedazadas.

concavenator corcovatus

Concavenator corcovatus

No podía faltar por aquí un dinosaurio autóctono como el señor Pepe o, como es conocido en todo el mundo, Concavenator corcovatus o “el cazador jorobado de Cuenca”. Desde luego, no sé por qué pero a mí no me suena feroz con ese nombre… Hasta que nos dicen que es el primo ibérico del CarcharodontosaurioAhí empiezo a tomármelo en serio.

Con tan solo 2 metros de altura y 6 metros de largo, llegaba a pesar hasta 3 toneladas. Eso no es precisamente poco, como habéis podido ver viendo el tamaño del resto de dinosaurios. Era un dinosaurio peligroso en distancias cortas y que podía sorprender a sus contrincantes. Una vez lo tuvieras cerca, tenías pocas opciones de sobrevivir.

carnotaurus dinosaurio peligroso

Carnotaurus

Este terópodo de tamaño medio vivió a finales del periodo cretácido en el continente que hoy conocemos como Sudamérica. El nombre significa “Toro carnívoro” a causa de las 2 protuberancias que tiene en el cráneo en forma de cuernos, siendo este el único terópodo encontrado con estas características, aunque esto no es lo que realmente debería preocuparnos.

Si hubiéramos visto uno en la distancia, solo habríamos tenido una opción: Correr.

Correr lo más rápido que pudiéramos. Este peligroso depredador es considerado uno de los más (Si no el más) rápidos de su categoría gracias a 2 patas traseras con una potencia descomunal que podían hacer mover su cuerpo a una gran velocidad y durante más tiempo que sus primos terópodos más grandes.

Si a esto le sumamos que el Carnotaurus poseía una visión binocular y percepción de profundidad gracias a que sus órbitas oculares miraban al frente (Algo inusual en los dinosaurios) podemos afirmar sin duda alguna que habría sido uno de los dinosaurios más peligrosos.

dilophosaurus un carnivoro peligroso

Dilophosaurus

Aquí tenemos otro terápodo de tamaño medio, o al menos es donde muchos lo clasifican aún sin mucha certeza. Su nombre significa “Lagarto de 2 crestas” y vivió durante parte del Triásico y el Jurásico, hace aproximadamente 200 millones de años.

Con un tamaño máximo de 2,5 metros de alto y unos 7 metros de largo este dinosaurio no llegaba a pesar más de 400 kg, lo que sumado con sus largas y fuertes patas le permitía alcanzar una velocidad suficiente como para ser uno de los dinosaurios más peligrosos ante una presa ágil.

Su mandíbula, pequeña y débil en apariencia era acompañada por unos poderosos músculos que le otorgaban una mordida implacable.

Sin embargo, no entraría en esta categoría de ser un terápodo solitario como habitúan a ser la mayor parte de estos depredadores, pero recientemente han hallado indicios de que los Dilophosaurios convivían en grupos, y si era así,  cazando en grupos no había escapatoria posible, simplemente imaginaros un grupo de 4 o 5 de estos mortiferos cazadores detrás de un grupo de humanos..  Más de uno no habría salido con vida.

Purussaurus brasiliensis el mortifero cocodrilo gigante

Purussaurus brasiliensis

Hablando de los dinosaurios más peligrosos, este arcosaurio se lleva la palma. Se le podría fácilmente definir como cocodrilo gigante, de hecho es el más grande que ha habitado el planeta. Con una longitud máxima de hasta 18 metros y pudiendo pesar hasta 14 toneladas, este animal fue el terror de los ríos y los pantanos de Sudamérica hace aproximadamente 8 millones de años.

Aquí el peligro es palpable. Todos los animales necesitan beber, y en los ríos y pantanos por muy grande que fuera el Purussaurus, bajo el agua tranquila pasaba desapercibido hasta que ya era demasiado tarde para hacer nada.

Una mandibula tan poderosa que podía ejercer una presión de 11,5 toneladas, más del doble que la de un Tyrannosaurus Rex y 20 veces superior a un tiburón actual. Cazaba mayormente grandes hervívoros, o lo que se le pusiera a tiro, ya que de la fuerza de sus mandíbulas nada podía escapar cuando lo sumergía en el agua.

Parece mentira que un depredador de tal calibre llegara a extinguirse ya en esa época, pero debido a movimientos geológicos que propiciaron la aparición de la cordillera Andina desaparecieron multitud de zonas pantanosas, lo que sumado a la extinción de varios de los animales que eran su presa habitual, hace parecer que no pudo mantener la ingesta necesaria de 40 kilos de carne diaria.

liopleurodon peligroso marino

Liopleurodon

Este reptil perteneciente a los plesiosaurios fue uno de los depredadores más grandes que ha existido jamás en el planeta, en el que habitó durante el periodo Jurásico. Algunos científicos dicen que incluso podía llegar a medir 25 metros de longitud y hasta 100 toneladas, imaginaros 2 autobuses urbanos en línea, y poned al lado a esta bestia marina, y veréis que miden lo mismo.

No por su tamaño era lento, bajo el agua y con sus poderosas aletas podía perseguir a sus presas a gran velocidad durante grandes distancias, para terminar por atraparlas cuando estas bajaban el ritmo por el cansancio.

Además el Liopleurodon al igual que los demás plesiosaurios tenía una cabeza enorme en comparación a su cuerpo, que podía medir 1/4 parte de su longitud total, 4 aletas con fuertes músculos y mucha, muchísima hambre, por lo que si estabas en el agua en su hora de caza, tenías muy pocas opciones de salir con vida, por lo que cualquier dinosaurio terrestre acabaría siendo masticado por sus dientes, que eran el doble de grandes que los de un Tyrannosaurus Rex adulto, haciendo de este Liopleurodon el dinosaurio marino más peligroso.

pentaceratops hervivoro de los dinosaurios más peligrosos

Pentaceratops

Sí, para terminar esta lista he querido incluir un hervívoro pese a que muchos diréis ¿Un hervívoro peligroso? Pues sí, desde luego que sí ¿Acaso no es peligroso encontrarte con un rinoceronte?

Pues aquí tenemos a un dinosaurio mucho más peligroso que un rinoceronte blanco en carrera: el Pentaceratops, y es que este gigantesco ceratópsido de unos 6 metros de longitud tenía la cabeza más grande de todos los vertebrados terrestres por ahora conocidos, de la cual salían 3 cuernos, 2 de ellos frontales y muy peligrosos.

Su nombre significa “5 cuernos” a pesar de que sólo tuviera 3, esto es debido a 2 protuberancias óseas que sobresalían de sus mejillas haciendo parecer que tenía 2 más.

Estos grandes hervívoros vivían en grupos grandes y hay indicios de que protegían a los más jóvenes manteniéndolos en el centro del misma, al igual que hacen hoy en día grandes mamíferos salvajes como los búfalos.

Además se piensa que los machos eran muy territoriales y podían llegar a atacar a cualquier posible amenaza que se acercase a su grupo, embistiendo con una potencia y una fuerza descomunal con la cabeza más grande y dura del mesozoico, atravesando a sus enemigos con sus cuernos.

¿Cuál es para ti el más feroz de todos?

Ya os hemos dado hasta 7 opciones de dinosaurios feroces gracias a nuestros fans de Twitter. Ahora te toca a ti elegir el más feroz de todos. ¿Está en esta lista o crees que deberíamos incluir a otro que no está? Comenta y ayúdanos a encontrar al dinosaurio más peligroso de todos los tiempos.

 

Vïdeo sobre los dinosaurios más feroces

Los dinosaurios más grandes y feroces han sido los más temidos en el mundo animal cuando existian los dinosaurios, este vídeo va a enseñaros cuales eran y como se comportaban en su hábitat:

Javi Pastor
Javi Pastor
Desde pequeño siempre jugué con los dinosaurios. Cuando me hice algo más mayor me aficioné a las películas de Jurassic Park. Y cuando crecí decidí escribir sobre dinosaurios para divertirme, aprender más sobre ellos y disfrutar enseñando a otros.