Liopleurodon, el tiburón blanco del Jurásico

Los mares continentales del jurásico abarcaban gran variedad de nichos ecológicos lo que a su vez conllevaba a la existencia de una múltiple diversidad de alimentos en las aguas y por tanto había lugar para que muchos tipos distintos de especies animales se abasteciesen.

Gracias a ello podemos conocer la existencia de muchos animales marítimos entre los que se encuentran grandes depredadores como el que nos ocupa.

El Liopleurodon es uno de los animales marítimos más terroríficos del Jurásico medio y superior. Su tamaño y sus capacidades le convertían en uno de los depredadores superiores del mar jurásico más temidos.

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Liopleurodon

Rasgos físicos del Liopleurodon

El Liopleurodon, forma parte de los plesiosaurios del jurásico superior, en esta época del jurásico ya hacia mediados y finales del mismo había una diferencia clara entre los plesiosauroides (plesiosaurios que se caracterizaban por su cuello largo como por ejemplo los muraenosaurus) y los pliosauroides cuya característica más notoria era su gran cabeza, el Liopleurodon forma parte de estos últimos, los pliosauroides. 

Según algunos investigadores las grandes cabezas de los Liopleurodones podían llegar a medir un metro y medio de largo, sin embargo aunque eran enormes se cree que solo suponían una séptima parte del total de su cuerpo ya que los  Liopleurodones podían alcanzar longitudes de 10 y hasta 25 metros.

El cuerpo de los Liopleurodones es hidronámico y compacto, perfecto para nadar y tener una gran rapidez en el agua. Junto con la forma de su cuerpo sus aletas le acompañan para ser un perfecto nadador, el movimiento que tiene con sus aletas es muy parecido al de los actuales leones marinos.

Con todos estos datos y últimos hallazgos en México se cree que este animal marino del jurásico era de un tamaño superior al registrado de 25 metros. Convirtiéndose así el Liopleurodon en el mayor vertebrado carnívoro conocido.

Además de su tamaño son tan sorprendentes como poderosos sus dientes de 20 cm de largo cuyas tres cuartas partes eran raíces lo que le permitía morder a sus presas con una fuerza descomunal. Los dientes más fuertes se encontraban en la parte frontal de la boca.

El tiburón blanco de la época jurásica

En el jurásico el Liopleurodon podría ser como el tiburón blanco que conocemos hoy ya que era uno de los grandes depredadores de su época, se han hallado fósiles de esqueletos de Ichthyosaurus medio devorados y huesos de otros plesiosaurios con marcas de la dentadura del Liopleurodon lo que indica el gran tamaño de las presas que era capaz de cazar.

Además de sus fuertes y grandes dientes de veinte centímetros y sus poderosas aletas una de las características que le conferían un gran poder era la ubicación de sus narinas en el cráneo que le capacitaba para detectar a sus presas a muchos kilómetros de distancia.

Desde luego el Liopleurodon era un gran animal marino del jurásico con una fuerte belleza y con una presencia devastadora.