Los testudines prehistóricos y modernos

Nombre: Testudines
Época: Triásico Tardío
Alimentación: Herbívora

Nuestras tortugas actuales provienen de su antepasado histórico, los testudines, un tipo de dinosaurio que vivió durante la época del Triásico Tardío y que, desde entonces, ha ido evolucionando y adaptándose al medio natural en el que han tenido que sobrevivir. Sin embargo, esta forma de adaptarse ha sido bastante superflua y, de hecho, apenas ha variado en lo que a características físicas se refiere.

Los testudines prehistóricos y modernos varían entre ellos en el tamaño, ornamentación y el hábitat en el que se mueven pero no han padecido grandes cambios. Sin embargo, tan solo podemos tirar hacia atrás en el tiempo quedándonos en el Triásico pues, antes de este periodo, no tenemos suficientes datos para ver cuál es el origen de los testudines, es decir, de nuestras tortugas.

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Pero desde el Triásico hasta la actualidad podemos determinar que la evolución de esta especie ha ido totalmente correlacionada con el ecosistema en el que vivió y, por tanto, las piernas se hicieron fuertes y gruesas, los movimientos se ralentizaron y la piel se protegió con placas duras para evitar el ataque de otros animales depredadores que ponían en peligro su vida.

Definición de testudines

Cuando hablamos de testudines nos referimos a las tortugas o quelonios que viven actualmente con nosotros. Pero su origen data de una época muy antigua y su orden es de los reptiles sauropsida. Como hemos comentado, podemos empezar a seguirles la pista desde la época del Triásico ya que, anteriormente, no disponemos de fuentes 100% fiables que puedan indicarnos los antepasados de esta especie.

Las características principales de los testudines son que tienen un caparazón o una envoltura más dura que le rodea el cuerpo y que evita que sus principales órganos puedan ser dañados con golpes o mordiscos. Además, también se caracterizan por un cuerpo corto y bastante ancho.

¿Sabías que...?
Las tortugas son animales muy longevos. De hecho, una de las más conocidas es la estudiada por Charles Darwin y que vivía en las Islas Galápagos. Se llamaba Harriet y se conoce que vivió 175 ya que nació en el 1830 y murió hace relativamente poco, en el 2006.
 

Evolución de los testudines

Para entender la evolución de los testudines prehistóricos a los modernos vamos a adentrarnos un poco más en la prehistoria para ahondar en los antepasados de estos reptiles que han evolucionado tan ligeramente. El testudino con más antigüedad es el que se bautizó con el nombre de Odontochelys y habitó la zona de Asia meridional en la época del Triásico, tal y como ya hemos mencionado.

Por tanto, podemos indicar que el origen de los testudines se remonta a hacer más de 220 millones de años, una fecha muy antigua y que nos permite afirmar que las tortugas es uno de los reptiles que tiene más antigüedad en toda la faz de la Tierra. El Odontochelys vivía en un entorno acuático y también disponía de un caparazón parecido al de nuestra tortuga moderna, pero no era exactamente igual pues, con el paso de los años, esta zona del cuerpo se fue perfeccionando y haciéndose cada vez más dura para permitir una mayor protección del animal.

Después del Odontochelys se descubrió otro testudino bautizado con el nombre de Proganochelys y se sabe que vivió en la zona de Eurasia. También es una tortuga antigua pero con la diferencia principal de que este dinosaurio contaba con dientes en la paladar y que, además, la cabeza, las patas y al cola no podían meterse dentro del caparazón para protegerse de los ataques externos. Eso sí: para lidiar contra los depredadores, esta especie de testudino contaba con espinas distribuidas por su cuerpo.

Encontramos que habitaban testudines prehistóricos tanto en el medio acuático como terrestre pero los investigadores apuntan a que el origen real de estos dinosaurios era terrestre y que algunas especies evolucionaron para poder adaptarse al medio acuático y, así, convertirse en animales marinos. Así pues, diferentes especies de testudines se fueron adaptando a su hábitat y, por ello, actualmente tenemos algunas que son terrestres y otras que son marinas.

¿Sabías que...?
Las tortugas suelen poner sus huevos bajo tierra, a unos 50 cm bajo el suelo. A excepción de una especie de tortuga de Asia bautizada con el nombre de “Manouria emys” que construye los nidos a unos 50 centímetros de altura creando una base de tierra y hojas para poderlo incubar.

Características de los testudines

Gracias a haber encontrado una gran cantidad de fósiles distribuidos por diferentes puntos de la Tierra, se ha podido determinar cuál ha sido la evolución de los testudines prehistóricos y modernos. Los expertos han tenido grandes discusiones para lograr entender el origen de nuestras tortugas actuales y, por ello, siempre habrá una revisión constante en el orden de los testudines.

Sin embargo, actualmente se determina que nuestros testudines modernos, es decir, nuestras tortugas tienen su origen en el Triásico Tardío y, desde entonces, han ido evolucionando para adaptarse al medio natural. Pese a esto, lo cierto es que las características de los testudines tampoco han variado de forma demasiado notoria y, por tanto, podemos apuntar que las más significativas son las siguientes:

  • Los testudines se caracterizan por tener unas piernas robustas y cortas
  • Los movimientos son muy lentos y pausados
  • La piel de los testudines está cubierta por escamas, apéndices óseos o espinas que le protegen de los grandes depredadores
  • Están cubiertas por un caparazón o una parte más dura que les protege los órganos internos

El caparazón de los testudines

Una de las características de los testudines más notoria es, sin lugar a dudas, su caparazón, una parte del cuerpo que está más endurecida y que permite proteger a dicho animal de los ataques de los depredadores.

El caparazón de las tortugas está compuesto por dos partes bien diferenciadas:

  • Espaldar: es la parte superior del mismo y que se conoce comúnmente como “caparazón”.
  • Plastrón: es la parte inferior del mismo, lo que encontramos en la zona de la “barriga” y que también se conoce con el nombre de “peto”.

Estas zonas del cuerpo de los testudines están compuestos por placas de huesos internos que se adhieren a las vértebras y a las costillas del animal, a excepción de la tortuga de la familia Trionychidae ya que dichas placas son cartílagos, no huesos. A estas últimas tortugas se las conoce, también, con el nombre de “tortugas del caparazón blando” pues, al tocarlas, no tienen la misma dureza que las que están revestidas con huesos.

Seguro que más de una vez te habrás fijado en que tanto el color, como la forma del caparazón de una tortuga es distinto que el de otra. ¿Por qué ocurre esto? Básicamente porque son especies diferentes y el caparazón es una muestra de ello.

Para terminar con este artículo sobre los testudines prehistóricos y modernos, te compartimos este vídeo que nos narra la familia de los testudines. ¡Que lo disfrutes!